Cuando por fin logré salir de ese mar de putrefacción, caminé encima de los cuerpos hasta llegar al límite, la fosa era una profunda caverna con por lo menos diez metros de profundidad, por más que intenté escalar hacia la superficie, no podía, las paredes verticales estaban enlodadas y con los golpes que daba se desmoronaban, ya era muy tarde, casi amanecía, podia saberlo porque me sentía agotado, no habia probado sangre, estaba por desmoronarme y dejarme alcanzar por los rayos del alba, cuando vi la silueta de dos mujeres al borde de la fosa. Me miraban fijamente, una de ellas me hizo una señal con la mano, me acerqué y el extremo de una cuerda se dejó caer, subí por aquella cuerda hasta salir, me sentía muy débil, no me había alimentado y la garganta me picaba con fuerza.
- Ni se te ocurra mirar a mi sirvienta - dijo una de las mujeres, vestia un traje rojo, elegante, usaba una sombrilla. El pelo rojo, encendido y largo fue lo primero que noté, una mujer muy joven, me miraba fijamente - apestas - continuó - vamos para que te des un baño.
No dije una palabra en todo el camino, algo me impulsó a obedecerla, caminamos un rato hasta llegar a una casa, estaba enrejada y tenía trampas en la entrada, ella entró sin problemas y la seguí, la mujer que la compañaba, una señora bastante mayor, su sirvienta, me indicó donde quedaba la bañera, me quité la ropa y me metí, me limpié la mugre lo más que pude, yo estaba enlodado, con estiercol, sangre y gusanos que se me habían pegado de aquél lugar pestilente.
Cuando terminé de bañarme, me trajeron ropas limpias, me vestí, la casa era más pequeña que el palacete donde vivia con Dama Oscura, era de un piso, tenía sótano y grandes ventanales que dejaban pasar la luz y alumbraban la sala, pero por donde yo estaba no alcanzaba un solo rayo de luz.
La sirvienta me llevo al comedor, ahí se encontraba un gran banquete, tres doncellas rebosantes de sangre.
- No las mates - dijo la sirvienta y salió.
Me acerqué a las mujeres, las abracé, la primera era morena, pelo rizado, robusta, su piel olía a limones, pegué mi nariz a su cuello, y pude olerla, instintivamente la mordí, un pequeño gemido me hizo saber que le gustaba, me abrazó, succioné la suficiente sangre como para que no muera, la segunda era más clara que la anterior, más alta, la cabeza rapada, olía a manzanas, se acercó a mí, me besó y se quito la ropa, se sentó en la mesa y abrió las piernas, pude ver marcas de mordidas en sus piernas y vientre, me acerqué a ella y me puso el pié en el pecho moviendo la cabeza, empecé a besar desde la punta de su dedo hasta llegar a su muslo, pude escuchar la sangre correr por sus venas, mordí una pierna, ella sujetó mi cabeza presionando, cuando la solté se bajo de la mesa, agarro a su amiga a quién yo había mordido antes y se fue, la tercera era bajita como la primera, piel canela, y delgada, pechos voluptuosos, me empujó a la mesa, se sentó sobre mí, se bajó la blusa y puso sus pechos en mi rostro, le lami el cuerpo pues ya me sentía satisfecho, ella insistió en que la muerda pero no pude, me dió una débil bofetada y se fué enojada, ella olía a fresas.
La sirvienta que me había llevado hasta ése comedor se encontraba en la puerta, me hizo una seña y la seguí, me llevó hasta una habitación sin ventanas, un ataud en medio de la habitación.
- Casi amanece - dijo - descanse, fué una noche muy larga - salió, cerró la puerta y la aseguró por fuera y se fué, me metí al ataúd y me dormí.
Memorias de Gilgam
Dama Oscura
lunes, 31 de diciembre de 2018
lunes, 24 de diciembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXVIII
Cuando deje a Dama Oscura en la habitación, vi todo muy tranquilo, me dirigí a la habitación de Celeste, me asegure que nadie me vea, encontré a Ana y a Celeste juntas, me esperaban, previamente ya habia hablado con ellas, yo sabía lo que Celeste era.
Cerré la puerta por dentro al ingresar a la habitación, entonces Celeste me lo entregó.
- Es una poción en la que trabajé las últimas décadas - empezó - aun no le puse un nombre, ni ha sido probada pero creo que esta lista.
- ¿Que me pasará?
- Te volverás humano - sentenció - al menos mientras la poción este dentro de ti.
- Pueden matarme.
- Los humanos de la casa no seran juzgados, sacate la ropa y Ana se encargará.
Empecé a quitarme la ropa, ellas me observaban fijamente.
- ¿Se quedarán ahí, observandome?
- Ella - dijo Celeste - no hará nada que yo no le ordene, yo soy una niña de cinco años.
Termine de desvestirme, Celeste se quedo observandome sonriendo maliciosamente.
- Ana, toma esa ropa y ve con Ladyblue, lo que ya te expliqué.
Ana tomó mi ropa y salió.
Me sujetaba la virilidad avergonzado.
- No hay de que avergonzarse - dijo Celeste - yo tambien me habria casado contigo de saber eso.
- No hablas como una niña de cinco años - dije.
Nos quedamos en silencio hasta que Ana volvió, me puse la ropa que me dio.
- Debes ir a las cbarracas y mezclarte, una vez allá tomas la pocion y botas la botella en los baños, trabaja como cualquier otro esclavo.
- Y el sol - murmure - no me va a quemar?
- Como ya dije, recuperaras tu humanidad por algun tiempo.
- Cuanto tiempo?
- No lo sé - dijo - puede ser un dia, un año, una década.
- Envejecere?
- No sé que efectos tenga, podrías morir.
- ¿Quien será juzgado en mi lugar?
- Yo me encargo.
Agarré la poción que Celeste me había dado, salí.
Me dirigí a las barracas me mezcle entre los esclavos y me tomé la poción.
La piel empezó a sentir como si fuego vivo me quemara, mis cuerpo se ablando y un golpeteo en el pecho se sintió, mi corazón volvió a latir. Me retorci en la tarima por lo que quedaba de la noche y cuando el dolor calmó, el sol brillaba en mi rostro.
Mi primer impulso fue ocultarme pero entonces me di cuenta que los rayos de luz habían tocado mi piel y no me había quemado, me acerqué a la luz que entraba desde afuera y pude volver a sentir la calentura que la luz daba a nuestro cuerpo, el sol, la ultima vez que habia visto las cosas durante el día me parecía muy lejana, las puertas se abrieron de golpe, Beltrán entró y nos encadenaron, había olvidado que estaba entre los esclavos, nos sacaron afuera y nos contaron, nos dijeron que no seriamos mas esclavos en aquella casa, sino que ahora les perteneciamos, sujetaron la cadena a un caballo y en p empezamos a caminar, cuando salimos de ahi vi que los licantropos habian traido ataúdes para cada integrante del clan, los estaban metiendo ahí y encadenaban los ataudes para que no escapen, los dejaron a la luz del sol oor si alguno despertaba.
Me llevaron a la tribu de Beltrán, me indicaron cuales serian mis labores, yo solo agachaba la cabeza y asentía sin decir palabra, procuraba no mirar a nadie, no vaya a ser que me descubran, tres dias despues Beltrán organizó una fiesta, Fusfus puso sus ojos en mí ye pidió como sirviente personal, Beltrán me entregó como regalo.
Fusfus me dijo que le espere en su habitación, otro esclavo me llevo y antes de encerrarme dijo «no la hagas enojar o te irá mal» me encerro ahí, me quede esperando por horas a que entrara y cuando estaba a punto de dormir ella entró.
- Toma - dijo entregandome una fuebte con carne - come y luego de limpiarte te desvistes.
Yo no habia probado bocado desde que tomé la poción.
- Mi ama - murmure - Dama Oscura.
- Olvidate de ella - respondió - para cuando despierte tu habrás muerto y Beltran encontrará otra razón para hacerla desaparecer.
- No está muerta, entonces.
- Claro que no - respondió riendo - tan solo la enterraron, comete eso de una vez.
- No tengo hambre, señora.
- Se me informó que no pruebas bocado desde que llegaste.
- No siento hambre.
- No importa - dijo, se sentó en la cama - sacate esos harapos.
Me desvesti, ella se echo y estiró el brazo, me acerqué.
- Quiero que me tomes - ordenó.
Le quite la ropa, su exuberante cuerpo era mucho mas voluptuoso que el muerto cuerpo de Dama Oscura, me ahogue en su piel, era caliente, cuando pasaba mis labios por su piel me resultaba salado, el ambiente se enrarecia con nuestro calor y ella transpiraba, pero a cada momento pensaba en Dama Oscura, mi Dama Oscura, donde estará.
Dias estuve en la habitación de Fusfus, aprendí a desaparecer la comida que me entregaban y fingia comer, una vez me puse un poco de papa en la boca y lo devolvi, pese a sentirme como un humano no podía digerir.
- Había una niña en el castillo - dije un dia conversando con Fusfus.
- Ya pasaron varios meses - respondió irritada - olvidate ya o mandaré a azotarte.
- Viví desde mi nacimiento ahí, estoy muy preocupado por ellas.
- Dama Oscura, su esposo Gilgam, Tcatalunyat y Gaia fueron enterrados en los escombros del castillo, se fingió llevarlos lejos pero estan juntos bajo las ruinas, Raven, Ladyblue y Nocturnal fueron ejecutados.
- Lamento haberle molestado con mis inquietudes - respondí.
Serví a Fusfus por veinte años, cuando notaron que yo no envejecia, no eraerame un hombre lobo, así que se asustaron y me condenaron a la horca y cuando mi cuerpo humano murió, me descolgaron y me enterraron.
Cuando desperté era vampiro de nuevo.
Todo me pareció un sueño, pero cuando logré romper el ataud. Me di cuenta que estaba en una fosa común, los hediondos cuerpos putrefactos de los humanos que ahí arrojaban me cubrian, el sonido que sus cuerpos hacian era como un gemido lastimero de sufrimiento, escuchaba los huesos tronar y los cuerpos expulsar gases, cuando pude salir de ahi el sol casi salía, corrí a una cueva y me escondi.
Memorias de Gilgam
Dama Oscura
Cerré la puerta por dentro al ingresar a la habitación, entonces Celeste me lo entregó.
- Es una poción en la que trabajé las últimas décadas - empezó - aun no le puse un nombre, ni ha sido probada pero creo que esta lista.
- ¿Que me pasará?
- Te volverás humano - sentenció - al menos mientras la poción este dentro de ti.
- Pueden matarme.
- Los humanos de la casa no seran juzgados, sacate la ropa y Ana se encargará.
Empecé a quitarme la ropa, ellas me observaban fijamente.
- ¿Se quedarán ahí, observandome?
- Ella - dijo Celeste - no hará nada que yo no le ordene, yo soy una niña de cinco años.
Termine de desvestirme, Celeste se quedo observandome sonriendo maliciosamente.
- Ana, toma esa ropa y ve con Ladyblue, lo que ya te expliqué.
Ana tomó mi ropa y salió.
Me sujetaba la virilidad avergonzado.
- No hay de que avergonzarse - dijo Celeste - yo tambien me habria casado contigo de saber eso.
- No hablas como una niña de cinco años - dije.
Nos quedamos en silencio hasta que Ana volvió, me puse la ropa que me dio.
- Debes ir a las cbarracas y mezclarte, una vez allá tomas la pocion y botas la botella en los baños, trabaja como cualquier otro esclavo.
- Y el sol - murmure - no me va a quemar?
- Como ya dije, recuperaras tu humanidad por algun tiempo.
- Cuanto tiempo?
- No lo sé - dijo - puede ser un dia, un año, una década.
- Envejecere?
- No sé que efectos tenga, podrías morir.
- ¿Quien será juzgado en mi lugar?
- Yo me encargo.
Agarré la poción que Celeste me había dado, salí.
Me dirigí a las barracas me mezcle entre los esclavos y me tomé la poción.
La piel empezó a sentir como si fuego vivo me quemara, mis cuerpo se ablando y un golpeteo en el pecho se sintió, mi corazón volvió a latir. Me retorci en la tarima por lo que quedaba de la noche y cuando el dolor calmó, el sol brillaba en mi rostro.
Mi primer impulso fue ocultarme pero entonces me di cuenta que los rayos de luz habían tocado mi piel y no me había quemado, me acerqué a la luz que entraba desde afuera y pude volver a sentir la calentura que la luz daba a nuestro cuerpo, el sol, la ultima vez que habia visto las cosas durante el día me parecía muy lejana, las puertas se abrieron de golpe, Beltrán entró y nos encadenaron, había olvidado que estaba entre los esclavos, nos sacaron afuera y nos contaron, nos dijeron que no seriamos mas esclavos en aquella casa, sino que ahora les perteneciamos, sujetaron la cadena a un caballo y en p empezamos a caminar, cuando salimos de ahi vi que los licantropos habian traido ataúdes para cada integrante del clan, los estaban metiendo ahí y encadenaban los ataudes para que no escapen, los dejaron a la luz del sol oor si alguno despertaba.
Me llevaron a la tribu de Beltrán, me indicaron cuales serian mis labores, yo solo agachaba la cabeza y asentía sin decir palabra, procuraba no mirar a nadie, no vaya a ser que me descubran, tres dias despues Beltrán organizó una fiesta, Fusfus puso sus ojos en mí ye pidió como sirviente personal, Beltrán me entregó como regalo.
Fusfus me dijo que le espere en su habitación, otro esclavo me llevo y antes de encerrarme dijo «no la hagas enojar o te irá mal» me encerro ahí, me quede esperando por horas a que entrara y cuando estaba a punto de dormir ella entró.
- Toma - dijo entregandome una fuebte con carne - come y luego de limpiarte te desvistes.
Yo no habia probado bocado desde que tomé la poción.
- Mi ama - murmure - Dama Oscura.
- Olvidate de ella - respondió - para cuando despierte tu habrás muerto y Beltran encontrará otra razón para hacerla desaparecer.
- No está muerta, entonces.
- Claro que no - respondió riendo - tan solo la enterraron, comete eso de una vez.
- No tengo hambre, señora.
- Se me informó que no pruebas bocado desde que llegaste.
- No siento hambre.
- No importa - dijo, se sentó en la cama - sacate esos harapos.
Me desvesti, ella se echo y estiró el brazo, me acerqué.
- Quiero que me tomes - ordenó.
Le quite la ropa, su exuberante cuerpo era mucho mas voluptuoso que el muerto cuerpo de Dama Oscura, me ahogue en su piel, era caliente, cuando pasaba mis labios por su piel me resultaba salado, el ambiente se enrarecia con nuestro calor y ella transpiraba, pero a cada momento pensaba en Dama Oscura, mi Dama Oscura, donde estará.
Dias estuve en la habitación de Fusfus, aprendí a desaparecer la comida que me entregaban y fingia comer, una vez me puse un poco de papa en la boca y lo devolvi, pese a sentirme como un humano no podía digerir.
- Había una niña en el castillo - dije un dia conversando con Fusfus.
- Ya pasaron varios meses - respondió irritada - olvidate ya o mandaré a azotarte.
- Viví desde mi nacimiento ahí, estoy muy preocupado por ellas.
- Dama Oscura, su esposo Gilgam, Tcatalunyat y Gaia fueron enterrados en los escombros del castillo, se fingió llevarlos lejos pero estan juntos bajo las ruinas, Raven, Ladyblue y Nocturnal fueron ejecutados.
- Lamento haberle molestado con mis inquietudes - respondí.
Serví a Fusfus por veinte años, cuando notaron que yo no envejecia, no eraerame un hombre lobo, así que se asustaron y me condenaron a la horca y cuando mi cuerpo humano murió, me descolgaron y me enterraron.
Cuando desperté era vampiro de nuevo.
Todo me pareció un sueño, pero cuando logré romper el ataud. Me di cuenta que estaba en una fosa común, los hediondos cuerpos putrefactos de los humanos que ahí arrojaban me cubrian, el sonido que sus cuerpos hacian era como un gemido lastimero de sufrimiento, escuchaba los huesos tronar y los cuerpos expulsar gases, cuando pude salir de ahi el sol casi salía, corrí a una cueva y me escondi.
Memorias de Gilgam
Dama Oscura
lunes, 17 de diciembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXVII
El fin, justifica los medios.
- Quiero que sepas que yo te ayudaré - dijo Dolores - por sobre todo yo te amo y voy a protegerte, eres mi sangre.
- ¿Está tan mal la situación?
- Debes pensar que tus crimenes son graves contra nuestra raza.
- Entonces puedo esperar lo peor.
- Todo saldrá bien para ti, solo debes decir la verdad.
- Esta bien.
- Lo descubrí hace poco - dijo - siempre supe que despues de mi rapto, mi hermana se casó con quién fuera mi prometido y tuvieron hijos, no tengo dudas que eres su descendiente, son como dos gotas de agua.
- Creo que en todo este tiempo me haz confundido.
- No importa - continuó - me recuerdas a ella y en su nombre velare por ti.
Entró a la biblioteca Raven.
- Le llenas la cabeza de historias, Dolores - dijo con ironía.
- ¿De que hablas? - dije confundida.
- No te pareces a su hermana, Dama Oscura.
- No deberias entrometerte en asuntos que no te corresponden.
- Y tu no deberias hablar de más - contestó Dolores - esto no es tu asunto.
- Todo lo que ocurre en eate Castillo me corresponde - dijo Raven evidentemente molesta.
- Casi amanece - dije - sera mejor que nos vayamos a nuestras habitaciones.
Fui a mi habitación, Gilgam entró despues de mi, me besó.
- Tengo un plan - murmuró.
- Si tu plan nos salvará del poste, hazlo, no me lo digas.
- Lo haré - me volvió a besar y me dejo en la cama.
Me acoste, cerre los ojos y dormí.
Cuando abrí los ojos, estaba totalmente atrapada.
Había sido metida en un sarcófago.
Raven, Tcatalunyat, Gilgam, Nocturnal, Ladyblue, Gaia y yo. Fuimos cada uno de nosotros encerrados en sarcófagos.
Escuché la voz de Dolores afuera:
A pesar de las acusaciones contra Tcatalunyat, por la muerte de Lord Darkiel, no ha sido confirmado que el halla encontrado la muerte eterna en castillo de Dama Oscura, lo único que tenemos son rumores, de esclavos, por estas razones, Tcatalunyat será despojado de toda herencia y enterrado, doscientos años.
Nos estaban enjuiciando y golpeé el sarcófago, era de una tierra muy dura envuelta con cadenas de acero, Dolores se acercó.
Tu seras al final, querida, tu seras al final.
Escuché una carreta acercarse y Dolores ordenó que se llevaran el ataud de Tcatalunyat, sentí sus pasos acercarse a otro ataud.
Esta vampiresa es Gaia, la fiel mucama de Dama Oscura, su confidente, se ha negado a apoyar en la investigación que se realizó todos estos dias por lealtad a ella, no la culpo ya que es su maestra, no encuentro razones para ejecutarla pero tampoco podemos dejar a un neofito sin maestro así que tendrá el mismo destino que su maestra Dama Oscura.
Se acercó al ataud de Nocturnal.
Aqui esta Lord Nocturnal quien fuera un sirviente, mató a su sire y se apropió de sus bienes tomando todo a la fuerza, ha pasado todo este tiempo fingiendo ser de la oligarquia cuando no es mas que un simple mayordomo, por sus crímenes lo condeno al beso del alba.
Aquí se encuentra Ladyblue, quiza la mas peligrosa del clan, primero sirvió a Mago Oscuro y se encargó de liquidar a todas sus esposas cuando este fue diabelizado por su ultima esposa Dama Oscura, le sirvió a ella también, tiene un ejercito de vampiros bien entrenados que utiliza para sus fines y tareas, a ella y a todos sus sirvientes los condeno a la hoguera.
Aqui tenemos a Gilgam, el esposo de Dama Oscura acusado del asesinato del humano descendiente de reyes Kaneki, pero este crimen no es suficiente para morir asi que queda condenado a doscientos años de entierro.
Aqui tenemos a Raven, ella es acusada de rebelion, conspiracion contra la corona de Reino de la noche y ser cómplice de la captura y ejecución de Lord Darkiel, ella es condenada al beso del alba.
Y por ultimo tenemos a Dama Oscura, quien es acusada del asesinato de un hombre lobo, de diabelizar a su sire Mago Oscuro y de junto a Raven conspirar contra la corona, sus crimenes ameritan la hoguera pero mi posición me da el poder de reducir su condena, asi que sera enterrada hasta el fin de los tiempos o hasta que ella misma pueda salir de su sarcófago que la mantiene presa.
Todos seran dirigidos a sus lugares de castigos y los condenados a muerte han de ser ejecutados a mas tardar cuando salga el sol.
Dama Oscura
- Quiero que sepas que yo te ayudaré - dijo Dolores - por sobre todo yo te amo y voy a protegerte, eres mi sangre.
- ¿Está tan mal la situación?
- Debes pensar que tus crimenes son graves contra nuestra raza.
- Entonces puedo esperar lo peor.
- Todo saldrá bien para ti, solo debes decir la verdad.
- Esta bien.
- Lo descubrí hace poco - dijo - siempre supe que despues de mi rapto, mi hermana se casó con quién fuera mi prometido y tuvieron hijos, no tengo dudas que eres su descendiente, son como dos gotas de agua.
- Creo que en todo este tiempo me haz confundido.
- No importa - continuó - me recuerdas a ella y en su nombre velare por ti.
Entró a la biblioteca Raven.
- Le llenas la cabeza de historias, Dolores - dijo con ironía.
- ¿De que hablas? - dije confundida.
- No te pareces a su hermana, Dama Oscura.
- No deberias entrometerte en asuntos que no te corresponden.
- Y tu no deberias hablar de más - contestó Dolores - esto no es tu asunto.
- Todo lo que ocurre en eate Castillo me corresponde - dijo Raven evidentemente molesta.
- Casi amanece - dije - sera mejor que nos vayamos a nuestras habitaciones.
Fui a mi habitación, Gilgam entró despues de mi, me besó.
- Tengo un plan - murmuró.
- Si tu plan nos salvará del poste, hazlo, no me lo digas.
- Lo haré - me volvió a besar y me dejo en la cama.
Me acoste, cerre los ojos y dormí.
Cuando abrí los ojos, estaba totalmente atrapada.
Había sido metida en un sarcófago.
Raven, Tcatalunyat, Gilgam, Nocturnal, Ladyblue, Gaia y yo. Fuimos cada uno de nosotros encerrados en sarcófagos.
Escuché la voz de Dolores afuera:
A pesar de las acusaciones contra Tcatalunyat, por la muerte de Lord Darkiel, no ha sido confirmado que el halla encontrado la muerte eterna en castillo de Dama Oscura, lo único que tenemos son rumores, de esclavos, por estas razones, Tcatalunyat será despojado de toda herencia y enterrado, doscientos años.
Nos estaban enjuiciando y golpeé el sarcófago, era de una tierra muy dura envuelta con cadenas de acero, Dolores se acercó.
Tu seras al final, querida, tu seras al final.
Escuché una carreta acercarse y Dolores ordenó que se llevaran el ataud de Tcatalunyat, sentí sus pasos acercarse a otro ataud.
Esta vampiresa es Gaia, la fiel mucama de Dama Oscura, su confidente, se ha negado a apoyar en la investigación que se realizó todos estos dias por lealtad a ella, no la culpo ya que es su maestra, no encuentro razones para ejecutarla pero tampoco podemos dejar a un neofito sin maestro así que tendrá el mismo destino que su maestra Dama Oscura.
Se acercó al ataud de Nocturnal.
Aqui esta Lord Nocturnal quien fuera un sirviente, mató a su sire y se apropió de sus bienes tomando todo a la fuerza, ha pasado todo este tiempo fingiendo ser de la oligarquia cuando no es mas que un simple mayordomo, por sus crímenes lo condeno al beso del alba.
Aquí se encuentra Ladyblue, quiza la mas peligrosa del clan, primero sirvió a Mago Oscuro y se encargó de liquidar a todas sus esposas cuando este fue diabelizado por su ultima esposa Dama Oscura, le sirvió a ella también, tiene un ejercito de vampiros bien entrenados que utiliza para sus fines y tareas, a ella y a todos sus sirvientes los condeno a la hoguera.
Aqui tenemos a Gilgam, el esposo de Dama Oscura acusado del asesinato del humano descendiente de reyes Kaneki, pero este crimen no es suficiente para morir asi que queda condenado a doscientos años de entierro.
Aqui tenemos a Raven, ella es acusada de rebelion, conspiracion contra la corona de Reino de la noche y ser cómplice de la captura y ejecución de Lord Darkiel, ella es condenada al beso del alba.
Y por ultimo tenemos a Dama Oscura, quien es acusada del asesinato de un hombre lobo, de diabelizar a su sire Mago Oscuro y de junto a Raven conspirar contra la corona, sus crimenes ameritan la hoguera pero mi posición me da el poder de reducir su condena, asi que sera enterrada hasta el fin de los tiempos o hasta que ella misma pueda salir de su sarcófago que la mantiene presa.
Todos seran dirigidos a sus lugares de castigos y los condenados a muerte han de ser ejecutados a mas tardar cuando salga el sol.
Dama Oscura
lunes, 10 de diciembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXVI
En el principio dios creo al hombre y a la mujer, los hizo del mismo barro y con el mismo aliento de vida los dos eran iguales, pero la mujer no queria ser subyugada por el hombre al momento de amarse asi que la mujer cansada de las exigencias del hombre diciendo el nombre se Dios le crecieron alas y se fue, se fue a la Tierra de Nod donde conoció al angel caído y le enseñó todos los modos para amar que existían algunos que Dios no aceptaba, tambien le enseño a seducir y le enseñó hechiceria, esta mujer pese a sus pecados fue buscada por los ángeles para que vuelva al lado de su marido y no quiso, entonces fue maldecida a no volver a ver nunca mas la luz del sol, entonces ella se quedó en las oscuridades hasta que el hijo del hombre fue expulsado de la tierra de su padre, se encontraron y ella le enseñó el modo de amarse, le enseñó la hechiceria y aua habilidades con la sangre. Esto ultimo le interesó al hijo del hombre quien bebió de su sangre y nunca más volvió a ver el sol, tenia una sed insaciable y se fue por las noches en busca de los hijos del hombre para morder y beber su sangre. Una noche encontro que uno era tanto de su agrado que le dio su sangre y lo convirtió en su hijo, le enseñó los secretos de la oscuridad y sus poderes, pero no le enseñó todo lo que aprendió, sólo una parte, luego transformo a dos mas y les enseñó lo que sabía estos a su vez tranformaron a otros hombres en sus hijos entonces los vampiros enpezamos a poblar el mundo, el vampiro original fue a su tumba una noche y nunca más despertó y sus tres hijos fueron diabelizados pues con la ausencia de su sire se convirtieron en unos tiranos entonces el vampiro original apareció por ultima vez y maldijo a los hijos de sus crios aquellos que diabelizaron a sus sires, trece maldiciones lanzó y trece tribus se formaron, después de eso se escondió en una cueva y no fue visto nunca mas, con el paso de laa décadas los hijos de aquél vampiro aprendieron a vivir como humanos y a no ser detectados, pero un dia elen hombre descubrió la existencia de seres bebedores de sangre y emprendió la búsqueda de estos tumba por tumba los buscaban y se aseguraban que esten bien muertos, casi acaban con la raza, entonces levantaron castillos sobre su tumba y se protegieron. Protegiendose de ataques, perpetuando así la especie.
Aquella mujer del inicio de la historia, fue por el mundo buscando otros hombres que la amaran, se encontró a un hombre que habia sido condenado a caminar hasta la segunda venida del verdadero hijo de Dios entonces ella lo libro de aquella maldición y el la amó, ella quedó en cinta y descubrió que su hijo aquel que tuvo con ese hombre si podía salir al sol, tuvo así trece hijos con aquel humano y a todos les enseñó el arte de la transformación, arte que al hijo del hombre que bebió su sangre no le enseñó, sus hijos aprendieron a tomar formas de animales y tres de ellos aprendieron a transformarse en lobos enormes tres veces mas grandes que uno de tamaño original, los otros que no alcanzaron la transformacion fueron asesinados por sus hermanos entonces la mujer los expulsó de su tierra y ellos sin haber probado su sangre pero siendo sus hijos fueron y se amaron con los hijos del hombre y tuvieron hijos con la habilidad de transformarse, con el paso de las décadas los hombres que se transformaban fueron llamados hombres lobo y losse bebedores de sangre vampiros y en un encuentro entre las dos razas, empezó una guerra eterna, asesinandose entre si, hastapero que esta mujervez apareció y les dijo que ambas razas provienen de ella y si desean seguir existiendo deben firmar la paz. Entonces ambas razas firmaron un acuerdo inquebrantable de no agresión y cualquiera que rompa este acuerdo seriapara castigado con la realmano muerte. Así aseguraron la perpetua existencia de ambas razas ocultos a los ojos del hijo del hombre.
Dama Oscura
Aquella mujer del inicio de la historia, fue por el mundo buscando otros hombres que la amaran, se encontró a un hombre que habia sido condenado a caminar hasta la segunda venida del verdadero hijo de Dios entonces ella lo libro de aquella maldición y el la amó, ella quedó en cinta y descubrió que su hijo aquel que tuvo con ese hombre si podía salir al sol, tuvo así trece hijos con aquel humano y a todos les enseñó el arte de la transformación, arte que al hijo del hombre que bebió su sangre no le enseñó, sus hijos aprendieron a tomar formas de animales y tres de ellos aprendieron a transformarse en lobos enormes tres veces mas grandes que uno de tamaño original, los otros que no alcanzaron la transformacion fueron asesinados por sus hermanos entonces la mujer los expulsó de su tierra y ellos sin haber probado su sangre pero siendo sus hijos fueron y se amaron con los hijos del hombre y tuvieron hijos con la habilidad de transformarse, con el paso de las décadas los hombres que se transformaban fueron llamados hombres lobo y losse bebedores de sangre vampiros y en un encuentro entre las dos razas, empezó una guerra eterna, asesinandose entre si, hastapero que esta mujervez apareció y les dijo que ambas razas provienen de ella y si desean seguir existiendo deben firmar la paz. Entonces ambas razas firmaron un acuerdo inquebrantable de no agresión y cualquiera que rompa este acuerdo seriapara castigado con la realmano muerte. Así aseguraron la perpetua existencia de ambas razas ocultos a los ojos del hijo del hombre.
Dama Oscura
lunes, 3 de diciembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXV
Ritual del entierro
El nuevo vampiro, debe despedirse de su vida en el mundo de los humanos, debe ser enterrado y pasar por su velorio y entierro, cuando los humanos lo hayan despedido, podra salir por sus propios medios de la tumba que lo encierra y empezar su nueva vida como ser de la noche.
Gilgam vino a verme justo después que Raven salió de la habitación, traía en la mano una flor blanca y me la dio.
- Una flor para la mujer mas hermosa - dijo.
Sonreí, en todo mi caos Gilgam era quien me traía sonrisas a mi vida.
Sentimientos humanos, no me habia percatado, los demas eran casi unas estatuas vivientes, sus movimientos eran o muy lentos o muy rápidos, pese a querer vivir como una muerta, vivía bajo los preceptos, reglas y estilo de vida de los humanos, no era capaz de salir y acechar mi presa, en todos mis meses como no muerta, no habia salido ni una sola vez a cazar, me alimentaba de mis esclavos procurando no asesinarlos, con el tiempo no necesitaba tanta sangre ni tantos esclavos al dia, su sangre eran tan suave, dulce, cuando bebo la sangre de uno de mis esclavos puedo sentir como el corazon se les acelera, incluso llegan a excitarse mientras yo me alimento de ellos, se entregan voluntariamente, pero, ¿como seria beber la sangre de alguien que no desea ser mordido? Quiza sea mas placentero, saber que podria morir esa noche, el solo pensarlo hacia que mi garganta se secara.
- Y Gaia me dijo que estabas aqui, así que vine a buscarte... y, ¿cómo te fue hoy? Dama Oscura...
- ¿Que?
No había escuchado nada de lo que me dijo por haber estado inmersa en mis pensamientos, es que no podia dejar de pensar en mi situación.
- ¿Te encuentras bien? - volvió a preguntar.
- No - dije, dándole el libro que acababa de leer.
- Yo no sé leer - dijo.
- No importa, es una minucia - sonreí - tonterias de mujeres, mis problemas no son tan importantes.
- Hablas como mi padre - dijo - el solia decir...
Puede que en realidad este juicio no sea lo que estoy pensando, sino que a la fuerza desean hacerme el ritual del entierro, pero, si no lograba salir, puede que quede atrapada en la arena y no pueda salir hasta q ue me de el sol y me queme.
- ¿Tu papá solia decir algo asi?
- Casi no viví con el - dije - mi papá murió cuando yo era una niña.
- Lo habrás extrañano mucho.
- Si, algo - respondí.
Gilgam se acerco a mí y me abrazó.
- No te preocupes, yo no me iré.
Salimos de la habitación, en el salón me encontré con Raven y Ladyblue conversando, nos acercamos a ella.
- Tu prima llegó al pueblo - dijo Raven sin dejar que hable primero.
- Esas son buenas noticias - dije sonriendo.
- Eso no es todo - dijo Ladyblue - es que ella y su esposo...
Uno de los soldados entró corriendo sl csstillo.
- Están aquí - gritó - la caravana de los principes, son tres carruajes y muchos sirvientes humanos.
Me limpié el vestido, ordené que todos los miembros de la casa se paren al frente del castillo a esperar a los principes.
Los carruajes llegaron al castillo, los hombres que lo escoltaban se pararon detras, un lazarillo abrió los carruajes y ayudo a bajar a seis personas, reconocí a mi prima al instante, su esposo se paró frente a mi, hice una reverencia en silencio, mi prima se acercó. Me miró, sonrió.
- ¡Prima adorada! - dijo con su irremedisble voz cantarina y aguda - ¡La inmortalidad te sienta tan bien! - me abrazó, me dio un beso en cada mejilla - vinimos a poner orden en tu castillo, porque supimos que hay problemas.
Entonces me di cuenta, conoci a mi prima Dolores cuando tenia once años, ella era un tanto mas alta que yo, desde entonces su apariencia no habia cambiado, hasta ahora, yo habia crecido y mi cuerpo cambiado, pero ella era un vampiro desde hace mucho tiempo, yo no me habia enterado pero ahora todo encajaba, sus ausencias largas durante el día, con sus sirvientes diciendo que estaba muy ocupada atendiendo sus responsabilidades, verla unicamente desde que se ocultaba el sol, su necesidad de nunca tocarme, y utilizar guantes y maquillaje, siempre... yo era una tonta ingenua, no me había dado cuenta.
Se acercaron a nosotros dos hombres y dos mujeres, el Duque Augusto Sant y su esposa Miriam, y el Marqués Claudio Bruons y su esposa Catalina.
- Tenemos mucho de que hablar - dijo mi prima.
Encargué a Raven que se ocupe de nuestros invitados, los sirvientes fueron a la barraca y los animales al establo mi prima y yo nos fuimos a la biblioteca y ella cerró la puerta.
- ¿Desde cuando? - dije molesta.
- Ya van a ser cien años, prima.
- ¿Siempre fuiste princesa?
- Oh, claro que no, este es un cargo que solo nos ocupa entre diez a veinte años, segun la edad biológica del vampiro, se traspas el cargo a otro para que los humanos, no sospechen.
- ¿Eres parte de mi família?
- Pero claro que sí - sonrió - soy tu tia, tatara, tatara, tatara, abuela.
- Esto no puede estar pasando - me frote la frente.
- Tengo mucho que explicarte - dijo.
- Si explícame, porque yo no me esperaba esto.
- Podría empezar por el inicio.
Dama Oscura
El nuevo vampiro, debe despedirse de su vida en el mundo de los humanos, debe ser enterrado y pasar por su velorio y entierro, cuando los humanos lo hayan despedido, podra salir por sus propios medios de la tumba que lo encierra y empezar su nueva vida como ser de la noche.
Gilgam vino a verme justo después que Raven salió de la habitación, traía en la mano una flor blanca y me la dio.
- Una flor para la mujer mas hermosa - dijo.
Sonreí, en todo mi caos Gilgam era quien me traía sonrisas a mi vida.
Sentimientos humanos, no me habia percatado, los demas eran casi unas estatuas vivientes, sus movimientos eran o muy lentos o muy rápidos, pese a querer vivir como una muerta, vivía bajo los preceptos, reglas y estilo de vida de los humanos, no era capaz de salir y acechar mi presa, en todos mis meses como no muerta, no habia salido ni una sola vez a cazar, me alimentaba de mis esclavos procurando no asesinarlos, con el tiempo no necesitaba tanta sangre ni tantos esclavos al dia, su sangre eran tan suave, dulce, cuando bebo la sangre de uno de mis esclavos puedo sentir como el corazon se les acelera, incluso llegan a excitarse mientras yo me alimento de ellos, se entregan voluntariamente, pero, ¿como seria beber la sangre de alguien que no desea ser mordido? Quiza sea mas placentero, saber que podria morir esa noche, el solo pensarlo hacia que mi garganta se secara.
- Y Gaia me dijo que estabas aqui, así que vine a buscarte... y, ¿cómo te fue hoy? Dama Oscura...
- ¿Que?
No había escuchado nada de lo que me dijo por haber estado inmersa en mis pensamientos, es que no podia dejar de pensar en mi situación.
- ¿Te encuentras bien? - volvió a preguntar.
- No - dije, dándole el libro que acababa de leer.
- Yo no sé leer - dijo.
- No importa, es una minucia - sonreí - tonterias de mujeres, mis problemas no son tan importantes.
- Hablas como mi padre - dijo - el solia decir...
Puede que en realidad este juicio no sea lo que estoy pensando, sino que a la fuerza desean hacerme el ritual del entierro, pero, si no lograba salir, puede que quede atrapada en la arena y no pueda salir hasta q ue me de el sol y me queme.
- ¿Tu papá solia decir algo asi?
- Casi no viví con el - dije - mi papá murió cuando yo era una niña.
- Lo habrás extrañano mucho.
- Si, algo - respondí.
Gilgam se acerco a mí y me abrazó.
- No te preocupes, yo no me iré.
Salimos de la habitación, en el salón me encontré con Raven y Ladyblue conversando, nos acercamos a ella.
- Tu prima llegó al pueblo - dijo Raven sin dejar que hable primero.
- Esas son buenas noticias - dije sonriendo.
- Eso no es todo - dijo Ladyblue - es que ella y su esposo...
Uno de los soldados entró corriendo sl csstillo.
- Están aquí - gritó - la caravana de los principes, son tres carruajes y muchos sirvientes humanos.
Me limpié el vestido, ordené que todos los miembros de la casa se paren al frente del castillo a esperar a los principes.
Los carruajes llegaron al castillo, los hombres que lo escoltaban se pararon detras, un lazarillo abrió los carruajes y ayudo a bajar a seis personas, reconocí a mi prima al instante, su esposo se paró frente a mi, hice una reverencia en silencio, mi prima se acercó. Me miró, sonrió.
- ¡Prima adorada! - dijo con su irremedisble voz cantarina y aguda - ¡La inmortalidad te sienta tan bien! - me abrazó, me dio un beso en cada mejilla - vinimos a poner orden en tu castillo, porque supimos que hay problemas.
Entonces me di cuenta, conoci a mi prima Dolores cuando tenia once años, ella era un tanto mas alta que yo, desde entonces su apariencia no habia cambiado, hasta ahora, yo habia crecido y mi cuerpo cambiado, pero ella era un vampiro desde hace mucho tiempo, yo no me habia enterado pero ahora todo encajaba, sus ausencias largas durante el día, con sus sirvientes diciendo que estaba muy ocupada atendiendo sus responsabilidades, verla unicamente desde que se ocultaba el sol, su necesidad de nunca tocarme, y utilizar guantes y maquillaje, siempre... yo era una tonta ingenua, no me había dado cuenta.
Se acercaron a nosotros dos hombres y dos mujeres, el Duque Augusto Sant y su esposa Miriam, y el Marqués Claudio Bruons y su esposa Catalina.
- Tenemos mucho de que hablar - dijo mi prima.
Encargué a Raven que se ocupe de nuestros invitados, los sirvientes fueron a la barraca y los animales al establo mi prima y yo nos fuimos a la biblioteca y ella cerró la puerta.
- ¿Desde cuando? - dije molesta.
- Ya van a ser cien años, prima.
- ¿Siempre fuiste princesa?
- Oh, claro que no, este es un cargo que solo nos ocupa entre diez a veinte años, segun la edad biológica del vampiro, se traspas el cargo a otro para que los humanos, no sospechen.
- ¿Eres parte de mi família?
- Pero claro que sí - sonrió - soy tu tia, tatara, tatara, tatara, abuela.
- Esto no puede estar pasando - me frote la frente.
- Tengo mucho que explicarte - dijo.
- Si explícame, porque yo no me esperaba esto.
- Podría empezar por el inicio.
Dama Oscura
lunes, 26 de noviembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXIV
Miré a Gilgam desconcertada, no por habérmelo pedido nuevamente, sino porque en las dos ocasiones decidió hacerlo en momentos realmente imprudentes.
- Atrevido - dijo Raven.
- Acepto - respondí.
- No puedes - dijo Raven.
- Claro que puedo, organizaremos la formalización en cuanto lleguen mi prima y su esposo y una semana después nos casaremos.
- Haz perdido la cabeza.
- Soy la condesa de la noche, no se con que intensiones llega mi prima, aunque nos llevamos muy bien no conozco a su esposo y si es un hombre que no tiene buenas intenciones, yo perderé mi título, posición y propiedades... Si permanezco soltera.
Gilgam me puso el anillo y no volvio a mirarme.
- Un matrimonio no es broma - dijo Tcatalunyat.
- Mis padres se casaron sin conocerse - dije - si Gilgam esta enamorado de mí y yo de él, seguro que seremos felices.
- Si desea tanto casarse - interrumpió Nocturnal - Tcatalunyat y yo, somos mejor opción.
- Si uno de ustedes dos quisiera casarse conmigo - respondí - Este anillo - levantando la mano - me lo habria puesto uno de ustedes dos.
- Estas tomando decisiones en momentos de desesperación - dijo Tcatalunyat - mejor piénsalo un poco.
- Lo pensaré - cruce los brazos y miré al techo, puse las manos en mi cintura - ya lo pensé - dije - me casaré con Gilgam y si alguno de ustedes no esta de acuerdo, debe saber que no me interesa, tengo demasiados problemas desde que Beltrán puso los ojos sobre mi tierras, porque sí, mis tierras colindan con las suyas y si se deshace de mi, podría tomar posesión de ellas, debo cuidar de mí misma, y se acabó la discusión.
Me fuí a mi habitación, ya habían instalado las cosas de Gilgam ahi, habian puesto la cama y reubicado las cosas, mi ataúd fue sacado.
- Gaia ven - grité.
Gaia entro a mi habitación.
- Ayudame con el vestido - dije.
Gaia desato mi vestido, quedándome con el camisón y mis calzones, me subí a la cama, me dormí.
Cuando abrí los ojos Gilgam estaba sentado en una silla mirándome dormir.
- No hagas eso - dije sentandome en la cama - no me gusta que me miren dormir.
- No tenías que hacer lo que hiciste en el salón.
- Lo lamento - murmuré.
- Se que estás desesperada.
- Cada vez siento mas miedo de lo que me espera.
- Yo te protegeré - me abrazó.
En mi vida alguien me habia mimado, engreido y cariñado tanto como lo hacia Gilgam, estar con él era un sueño...
Me levanté de la cama, llame a Gaia y me ayudó a vestir.
Le escribí una carta a mi prima diciendole que estaré feliz de recibirla.
Después de enviarla, Raven vino a conversar conmigo.
- Habrán, demasiados humanos en la casa - dijo.
- No veo el problema - respondí.
- Por eso estas a punto de ser expuesta al sol, nunca ves problema a nada, eres irresponsable, imprudente y tomas las cosas muy a la ligera. Ahora mismo te revuelcas con un hombre que no es tu esposo.
- No oses hablar de Gilgam.
- Eres la cotilla en el castillo, y muy pronto el chisme sera comentado en el pueblo, si esto llega a oídos de Beltrán.
- Beltrán es solo un pulgoso con sed de venganza.
- Un pulgoso que recibio la confianza del rey por el periodo que el Duque Trivie este de viaje con su nueva esposa, hasta que vuelvan mi hermana y su esposo, Beltrán puede ejecutarte en su nombre, en nombre del Rey.
- Soy una hidalga, acabar conmigo no será tan fácil.
- Eres acusada de asesinato, te revuelcas con un hombre que no es tu esposo y albergas a una bruja.
- Aceptaré las dos primeras acusaciones, no tienes pruebas de la tercera acusacion.
- Dama Oscura, por favor, pelo rojo, hasta los humanos lo saben.
- Me estas produciendo un terrible dolor de cabeza - murmuré.
- Antes me escuchabas y pedías consejo, reflexionabas sobre tus actos.
- Antes no me ocultabas cosas - grité.
- ¡Yo no te oculto cosas!
- Mago Oscuro, Nocturnal, la tierra de casa, eras esposa de Mago Oscuro.
- No... - tartamudeo - ¿como sabes estas cosas?
- Me subestimaste, Raven, creíste que podrías manipularme a tu antojo.
- Estas malinterpretando las cosas.
- Si crees que dejaré que me ejecuten para que puedas adueñarte de mis bienes, estás muy equivocada.
- Por favor, no necesitamos bienes.
- Tampoco necesitamos hipocresía - respondí.
- No entiendo cual es tu problema, si deseas ser la comidilla de la casa por andar por ahí fornicando con Gilgam, es asunto tuyo, yo no te lo reclamo.
- ¡Estamos muertos! - grité - el corazón - apunté mi pecho - ese golpeteo en mi cuerpo, dejó de escucharse hace muchos meses, mas de un año.
- No querida - dijo - yo estoy muerta, Nocturnal esta muerto, Tcatalunyat esta muerto, hemos pasado por el ritual de entierro y nos levantamos del mundo de los infiernos y todos aquellos que conocíamos estan muertos.
- Ya veo a donde va todo esto.
- No, claro que no lo entiendes, porque si lo entendieras sabrías que los vampiros no nos regimos por las reglas humanas, tenemos nuestras reglas, nuestras jerarquias y nuestra sociedad.
- Deseo estar sola.
- Tienes sentimientos humanos, porque no haz pasado el ritual de entierro.
- ¡Que te vayas! - grité.
- Aquí te dejo con tus pensamientos, Dama Oscura.
Raven salió de la biblioteca, me puse a revisar los libros.
RITUAL DEL ENTIERRO
Todo neófito debe ser enterrado en una tumba tres metros bajo tierra para esperar su despertar, este ritual deben hacerlo los humanos cercanos al nuevo vampiro para que todos sus amigos, conocidos y familiares se enteren que ha fallecido un humano, el despertar debe realizarse en las proximas setenta y dos horas como maximo o el maestro tiene el derecho de abandonar a su crío...
Yo no tuve un ritual de entierro, Gilgam y Gaia tampoco tuvieron un ritual de entierro, seguíamos viviendo en el mundo de los vivos, para nuestros seres queridos, seguimos vivos.
Tenia que darle solución al asunto lo mas pronto posible.
Dama Oscura
- Atrevido - dijo Raven.
- Acepto - respondí.
- No puedes - dijo Raven.
- Claro que puedo, organizaremos la formalización en cuanto lleguen mi prima y su esposo y una semana después nos casaremos.
- Haz perdido la cabeza.
- Soy la condesa de la noche, no se con que intensiones llega mi prima, aunque nos llevamos muy bien no conozco a su esposo y si es un hombre que no tiene buenas intenciones, yo perderé mi título, posición y propiedades... Si permanezco soltera.
Gilgam me puso el anillo y no volvio a mirarme.
- Un matrimonio no es broma - dijo Tcatalunyat.
- Mis padres se casaron sin conocerse - dije - si Gilgam esta enamorado de mí y yo de él, seguro que seremos felices.
- Si desea tanto casarse - interrumpió Nocturnal - Tcatalunyat y yo, somos mejor opción.
- Si uno de ustedes dos quisiera casarse conmigo - respondí - Este anillo - levantando la mano - me lo habria puesto uno de ustedes dos.
- Estas tomando decisiones en momentos de desesperación - dijo Tcatalunyat - mejor piénsalo un poco.
- Lo pensaré - cruce los brazos y miré al techo, puse las manos en mi cintura - ya lo pensé - dije - me casaré con Gilgam y si alguno de ustedes no esta de acuerdo, debe saber que no me interesa, tengo demasiados problemas desde que Beltrán puso los ojos sobre mi tierras, porque sí, mis tierras colindan con las suyas y si se deshace de mi, podría tomar posesión de ellas, debo cuidar de mí misma, y se acabó la discusión.
Me fuí a mi habitación, ya habían instalado las cosas de Gilgam ahi, habian puesto la cama y reubicado las cosas, mi ataúd fue sacado.
- Gaia ven - grité.
Gaia entro a mi habitación.
- Ayudame con el vestido - dije.
Gaia desato mi vestido, quedándome con el camisón y mis calzones, me subí a la cama, me dormí.
Cuando abrí los ojos Gilgam estaba sentado en una silla mirándome dormir.
- No hagas eso - dije sentandome en la cama - no me gusta que me miren dormir.
- No tenías que hacer lo que hiciste en el salón.
- Lo lamento - murmuré.
- Se que estás desesperada.
- Cada vez siento mas miedo de lo que me espera.
- Yo te protegeré - me abrazó.
En mi vida alguien me habia mimado, engreido y cariñado tanto como lo hacia Gilgam, estar con él era un sueño...
Me levanté de la cama, llame a Gaia y me ayudó a vestir.
Le escribí una carta a mi prima diciendole que estaré feliz de recibirla.
Después de enviarla, Raven vino a conversar conmigo.
- Habrán, demasiados humanos en la casa - dijo.
- No veo el problema - respondí.
- Por eso estas a punto de ser expuesta al sol, nunca ves problema a nada, eres irresponsable, imprudente y tomas las cosas muy a la ligera. Ahora mismo te revuelcas con un hombre que no es tu esposo.
- No oses hablar de Gilgam.
- Eres la cotilla en el castillo, y muy pronto el chisme sera comentado en el pueblo, si esto llega a oídos de Beltrán.
- Beltrán es solo un pulgoso con sed de venganza.
- Un pulgoso que recibio la confianza del rey por el periodo que el Duque Trivie este de viaje con su nueva esposa, hasta que vuelvan mi hermana y su esposo, Beltrán puede ejecutarte en su nombre, en nombre del Rey.
- Soy una hidalga, acabar conmigo no será tan fácil.
- Eres acusada de asesinato, te revuelcas con un hombre que no es tu esposo y albergas a una bruja.
- Aceptaré las dos primeras acusaciones, no tienes pruebas de la tercera acusacion.
- Dama Oscura, por favor, pelo rojo, hasta los humanos lo saben.
- Me estas produciendo un terrible dolor de cabeza - murmuré.
- Antes me escuchabas y pedías consejo, reflexionabas sobre tus actos.
- Antes no me ocultabas cosas - grité.
- ¡Yo no te oculto cosas!
- Mago Oscuro, Nocturnal, la tierra de casa, eras esposa de Mago Oscuro.
- No... - tartamudeo - ¿como sabes estas cosas?
- Me subestimaste, Raven, creíste que podrías manipularme a tu antojo.
- Estas malinterpretando las cosas.
- Si crees que dejaré que me ejecuten para que puedas adueñarte de mis bienes, estás muy equivocada.
- Por favor, no necesitamos bienes.
- Tampoco necesitamos hipocresía - respondí.
- No entiendo cual es tu problema, si deseas ser la comidilla de la casa por andar por ahí fornicando con Gilgam, es asunto tuyo, yo no te lo reclamo.
- ¡Estamos muertos! - grité - el corazón - apunté mi pecho - ese golpeteo en mi cuerpo, dejó de escucharse hace muchos meses, mas de un año.
- No querida - dijo - yo estoy muerta, Nocturnal esta muerto, Tcatalunyat esta muerto, hemos pasado por el ritual de entierro y nos levantamos del mundo de los infiernos y todos aquellos que conocíamos estan muertos.
- Ya veo a donde va todo esto.
- No, claro que no lo entiendes, porque si lo entendieras sabrías que los vampiros no nos regimos por las reglas humanas, tenemos nuestras reglas, nuestras jerarquias y nuestra sociedad.
- Deseo estar sola.
- Tienes sentimientos humanos, porque no haz pasado el ritual de entierro.
- ¡Que te vayas! - grité.
- Aquí te dejo con tus pensamientos, Dama Oscura.
Raven salió de la biblioteca, me puse a revisar los libros.
RITUAL DEL ENTIERRO
Todo neófito debe ser enterrado en una tumba tres metros bajo tierra para esperar su despertar, este ritual deben hacerlo los humanos cercanos al nuevo vampiro para que todos sus amigos, conocidos y familiares se enteren que ha fallecido un humano, el despertar debe realizarse en las proximas setenta y dos horas como maximo o el maestro tiene el derecho de abandonar a su crío...
Yo no tuve un ritual de entierro, Gilgam y Gaia tampoco tuvieron un ritual de entierro, seguíamos viviendo en el mundo de los vivos, para nuestros seres queridos, seguimos vivos.
Tenia que darle solución al asunto lo mas pronto posible.
Dama Oscura
lunes, 19 de noviembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXXIII
No digas todo lo que sabes, porque el que dice todo lo que sabe, muchas veces dice cosas que no convienen.
Tcatalunyat habia vuelto con Nocturnal y me esperaban en la biblioteca.
- Fui a tu habitación y no estabas - dijo Tcatalunyat - ¿Donde te escondes?
- Es un placer volver a verte Lord Nocturnal - dije - me agradaria que ocupe su antigua habitación, ahora debo conversar en privado con Cat.
- Tambien es un placer encontrarla de nuevo, Dama Oscura - me tomó la mano y la besó - el viaje fue agotador para mis humanos, gracias por su hospitalidad.
- Siempre eres bienvenido acá.
Mire a Tcatalunyat con tristeza.
- ¿Sientes, por lo menos, un poco de aprecio por mi?
- No entiendo el sentido de tu pregunta, Dama Oscura.
- Bueno - dije - desde que te encontré hace algunos años en aquella cueva, hasta el momento, hasta ahora, ¿Cuales son tus sentimientos por mi?
- Eres la mujer - se detuvo - no, la vampiresa, mas importante que existe para mí, yo por ti haría...
- Tortuga - dije interrumpiendolo.
- ¿Quien Tortuga?
- El conductor del carruaje, ese hombre.
- ¿Vino aquí?
- Solicitó hablar conmigo, ¿Y sabes lo que me dijo?
El rostro de Tcatalunyat se desencajo, puse el seguro a la puerta de la biblioteca para no ser interrumpidos.
- Esto tiene una explicación - dijo viendo que me estaba enojando.
- Me dijo, que tu le pagaste para enterrarme en un mausoleo junto a Gilgam y que no me lleve a mi destino, también me dijo que cuando solicitó hablar conmigo tu lo atacaste porque cuando él te vió encontrarte con una mujer a la que pagaste para que al enjuiciarme me condenen al entierro.
- No puedes creer todo lo que ese viejo ridículo dijo de mí - grito.
- ¿Y que debo creer? - dije alzando la voz - ¿¡Que debo creer Cat!?
- Yo le pague para que te entierre, si, pero era porque si te llevaba a la casa de tu madre, no encontrarias tierra de casa.
- ¿De donde sacas eso?
- Una noche cuando aun estaba encorvado, escuche a Mago Oscuro hablar con sus hombres, y se reían porque después que te sacaron de ahí, sus hombres volvieron, robaron lo que había en la casa, mataron a los sirvientes y esclavos... y quemaron la residencia hasta las cenizas.
- No puedes hablar en serio - dije con un acongojo en el pecho que no me permitía reaccionar.
- Consideré que en vez de llevarte allá sería mas adecuado enterrarte por diez años y que obtengas fuerzas de nuevo.
- Todo esto es un invento tuyo.
- Pero no pudimos salir de la ciudad, porque ese humano me traicionó, avisó a la gente de Beltrán que estabamos huyendo, Fusfus nos interceptó en el camino y yo me encontré con Hanna, para averiguar como se enteraron que huiamos, Hanna me dio su nombre, por eso le pagué y yo lo ví espiandome, pero en ese momento no hice nada porque habria quedado el olor de su muerte, y con Hanna cerca, no podía causarte más problemas, así que fingí irme para poder encargarme de él luego, lejos del castillo, cuando lo encontré en el lago la noche siguiente fuí y lo maté.
- No lo mataste.
- Si lo maté - dijo - yo le corté el cuello.
- Lo encontré moribundo y Gaia lo convirtió.
- Lo convertiste, oh, no puede ser, mujer tonta e imprudente.
- Yo necesitaba saber - dije.
- Habrías sabido, si me esperabas.
- Yo creí... que me habías traicionado.
- Donde está.
- Lo lleve con Ladyblue.
La puerta sonó.
- Ve a buscarlo - dije.
Abri la puerta, era Gaia.
- Señora, recibio una carta.
- Una carta - dije mirando el sello - Es el sello de la realeza de Reino de la Noche - murmure nerviosa.
«Querida prima, acabo de volver a Reino desconocido y encontré tu casa hecha ruinas, averigüé y me informaron que te casaste pero que pronto enviudaste, estoy yendo a visitarte a tu castillo, espero que puedas recibirme a mi y a mi esposo, el principe heredero de Reino de la Noche, con cariño.
Dolores
Princesa de Reino de la Noche»
- No puedo creerlo - dije - la presumida de mi prima viene a visitarme, era lo ultimo que me faltaba.
- ¿Esta todo bien señora?
- Puede que sea un golpe de suerte - murmure - Nada esta bien Gaia, los humanos confabulan en mi contra, aunque, quiza la bruja... quiza sea suerte.
Sali de la biblioteca y empece a caminar a la habitación de Gilgam.
- El señor Gilgam salió, señora.
- Lo esperaré en la habitación - dije - mejor no - volví a la biblioteca - Gaia.
- ¿Si señora?
- Quiero que en cuando Gilgam llegue le digas que lleve sus cosas a mi habitación, y prepara una habitación.
- Una habitación señora.
- Si - dije - La mas grande que encuentres, una de esas que tienen ventanales.
- La habitación mas grande con Ventanal la ocupan la niña celeste y su mucama Ana.
- Hay dos mas.
- En la segunda mas grande la hicieron cocina.
- ¿Y la otra habitación?
- Es la mia, señora.
- Bueno, cambiate a la habitación de Gilgam después que él se cambie a mi habitación.
Me di la vuelta.
- Reune a todos en el salón principal, incluso a Ladyblue.
- Si señora.
- Pero antes de eso - pensaba pedir ayuda a Celeste, pero luego concluí que mejor seria otro momento - ve por Coco.
- Si, señora.
Caminé hasta el salón, Tcatalunyat habia llegado y tenia dominado a Tortuga.
Tcatalunyat habia amarrado a Tortuga, lo tenia dominado, entro Raven y miro desconcertada la escena.
- Sabes, hace algunos años a mi querido Tcatalunyat le dieron algo llamado, Sangre de Nosferatu - dije - pues, yo detesto que intenten engañarme.
- Señora no es lo que usted piensa - Dijo Tortuga.
- Y como es, ¿entonces?
- Yo estaba muy lejos y no escuche lo que dijeron, con mis oidos humanos, me equivoqué.
- Ya veo - dije sonriendo.
Gaia entro acompañada de Coco.
- Demoraron demasiado - dije.
- Señora - dijo Coco sin mirarme a la cara - me sorprende que me necesite.
- Dame una dosis de esa sangre de nosferatu que tienes.
Coco saco una botellita de su bolsa.
- Si desea castigarlo, tengo una idea mejor para usted - dijo Coco antes de entregarme la botella - le cambio la botella por algo que no es oro.
- Te escucho.
- Necesito colmillos de vampiro para una poción que quiero hacer, los vampiros tienen una capacidad curativa increible, le creceran en un mes o menos.
- Esta bien - dije - dame la poción y te daré sus colmillos.
- Siempre es un placer hacer trato con usted - dijo Coco.
- Sujetalo bien, Cat, no vaya a soltarse.
Coco se acerco a Tortuga y le arrancó los colmillos, Gaia grito, Raven la sujetó, un dolor en el pecho hizo que me sienta desfallecer, Coco me entrego la botella y se fué, guardé la botella en mis prendas, Tcatalunyat soltó a Tortuga.
Ladyblue, Nocturnal y Gilgam llegaron después de que Coco salió.
- Por favor - dije.
Todos ocuparon un asiento.
- Mi prima, Dolores, viene de visita, ella se caso con el hijo mayor del Rey de Reino de la Noche, asi que es Princesa por matrimonio, como sabrán, recibir a una persona de la realeza podria ser positivo para el juicio que se avecina, asi que en la brevedad le responderé su carta para decirle que la esperaré y recibiré aquí.
- No todo va mal - dijo Raven.
- No pueden alimentarse en casa - continúe - pondremos seguros a todas las habitaciones por dentro y no dejen que ni mi prima, ni su esposo, los toquen, como es protocolo, nosotros no podemos hablarles si ellos no nos hablan primero, asi que no les dirijan la palabra, saludenlos con una reverencia y esperen a ver si ellos les hablan, nunca les den la espalda, esperen a que ellos se vayan.
- Dama Oscura - interrumpió Tcstalunyat - estas cosas ya la sabemos.
- Gaia, Gilgam y Ladyblue no son hidalgos, estas cosas son nuevas para ellos, en estos dias, me agradaria Raven que les enseñes algo del protocolo.
- Lo haré con gusto.
- Dama Oscura - dijo Gilgam - me gustaría aprovechar esta oportunidad - se paró delante de mi, se arrodilló y saco un anillo, el mismo que me había mostrado antes - Por favor acepte esto como muestra de mi amor por usted, una vez mas ¿Le gustaria casarse conmigo?
Dama Oscura
Tcatalunyat habia vuelto con Nocturnal y me esperaban en la biblioteca.
- Fui a tu habitación y no estabas - dijo Tcatalunyat - ¿Donde te escondes?
- Es un placer volver a verte Lord Nocturnal - dije - me agradaria que ocupe su antigua habitación, ahora debo conversar en privado con Cat.
- Tambien es un placer encontrarla de nuevo, Dama Oscura - me tomó la mano y la besó - el viaje fue agotador para mis humanos, gracias por su hospitalidad.
- Siempre eres bienvenido acá.
Mire a Tcatalunyat con tristeza.
- ¿Sientes, por lo menos, un poco de aprecio por mi?
- No entiendo el sentido de tu pregunta, Dama Oscura.
- Bueno - dije - desde que te encontré hace algunos años en aquella cueva, hasta el momento, hasta ahora, ¿Cuales son tus sentimientos por mi?
- Eres la mujer - se detuvo - no, la vampiresa, mas importante que existe para mí, yo por ti haría...
- Tortuga - dije interrumpiendolo.
- ¿Quien Tortuga?
- El conductor del carruaje, ese hombre.
- ¿Vino aquí?
- Solicitó hablar conmigo, ¿Y sabes lo que me dijo?
El rostro de Tcatalunyat se desencajo, puse el seguro a la puerta de la biblioteca para no ser interrumpidos.
- Esto tiene una explicación - dijo viendo que me estaba enojando.
- Me dijo, que tu le pagaste para enterrarme en un mausoleo junto a Gilgam y que no me lleve a mi destino, también me dijo que cuando solicitó hablar conmigo tu lo atacaste porque cuando él te vió encontrarte con una mujer a la que pagaste para que al enjuiciarme me condenen al entierro.
- No puedes creer todo lo que ese viejo ridículo dijo de mí - grito.
- ¿Y que debo creer? - dije alzando la voz - ¿¡Que debo creer Cat!?
- Yo le pague para que te entierre, si, pero era porque si te llevaba a la casa de tu madre, no encontrarias tierra de casa.
- ¿De donde sacas eso?
- Una noche cuando aun estaba encorvado, escuche a Mago Oscuro hablar con sus hombres, y se reían porque después que te sacaron de ahí, sus hombres volvieron, robaron lo que había en la casa, mataron a los sirvientes y esclavos... y quemaron la residencia hasta las cenizas.
- No puedes hablar en serio - dije con un acongojo en el pecho que no me permitía reaccionar.
- Consideré que en vez de llevarte allá sería mas adecuado enterrarte por diez años y que obtengas fuerzas de nuevo.
- Todo esto es un invento tuyo.
- Pero no pudimos salir de la ciudad, porque ese humano me traicionó, avisó a la gente de Beltrán que estabamos huyendo, Fusfus nos interceptó en el camino y yo me encontré con Hanna, para averiguar como se enteraron que huiamos, Hanna me dio su nombre, por eso le pagué y yo lo ví espiandome, pero en ese momento no hice nada porque habria quedado el olor de su muerte, y con Hanna cerca, no podía causarte más problemas, así que fingí irme para poder encargarme de él luego, lejos del castillo, cuando lo encontré en el lago la noche siguiente fuí y lo maté.
- No lo mataste.
- Si lo maté - dijo - yo le corté el cuello.
- Lo encontré moribundo y Gaia lo convirtió.
- Lo convertiste, oh, no puede ser, mujer tonta e imprudente.
- Yo necesitaba saber - dije.
- Habrías sabido, si me esperabas.
- Yo creí... que me habías traicionado.
- Donde está.
- Lo lleve con Ladyblue.
La puerta sonó.
- Ve a buscarlo - dije.
Abri la puerta, era Gaia.
- Señora, recibio una carta.
- Una carta - dije mirando el sello - Es el sello de la realeza de Reino de la Noche - murmure nerviosa.
«Querida prima, acabo de volver a Reino desconocido y encontré tu casa hecha ruinas, averigüé y me informaron que te casaste pero que pronto enviudaste, estoy yendo a visitarte a tu castillo, espero que puedas recibirme a mi y a mi esposo, el principe heredero de Reino de la Noche, con cariño.
Dolores
Princesa de Reino de la Noche»
- No puedo creerlo - dije - la presumida de mi prima viene a visitarme, era lo ultimo que me faltaba.
- ¿Esta todo bien señora?
- Puede que sea un golpe de suerte - murmure - Nada esta bien Gaia, los humanos confabulan en mi contra, aunque, quiza la bruja... quiza sea suerte.
Sali de la biblioteca y empece a caminar a la habitación de Gilgam.
- El señor Gilgam salió, señora.
- Lo esperaré en la habitación - dije - mejor no - volví a la biblioteca - Gaia.
- ¿Si señora?
- Quiero que en cuando Gilgam llegue le digas que lleve sus cosas a mi habitación, y prepara una habitación.
- Una habitación señora.
- Si - dije - La mas grande que encuentres, una de esas que tienen ventanales.
- La habitación mas grande con Ventanal la ocupan la niña celeste y su mucama Ana.
- Hay dos mas.
- En la segunda mas grande la hicieron cocina.
- ¿Y la otra habitación?
- Es la mia, señora.
- Bueno, cambiate a la habitación de Gilgam después que él se cambie a mi habitación.
Me di la vuelta.
- Reune a todos en el salón principal, incluso a Ladyblue.
- Si señora.
- Pero antes de eso - pensaba pedir ayuda a Celeste, pero luego concluí que mejor seria otro momento - ve por Coco.
- Si, señora.
Caminé hasta el salón, Tcatalunyat habia llegado y tenia dominado a Tortuga.
Tcatalunyat habia amarrado a Tortuga, lo tenia dominado, entro Raven y miro desconcertada la escena.
- Sabes, hace algunos años a mi querido Tcatalunyat le dieron algo llamado, Sangre de Nosferatu - dije - pues, yo detesto que intenten engañarme.
- Señora no es lo que usted piensa - Dijo Tortuga.
- Y como es, ¿entonces?
- Yo estaba muy lejos y no escuche lo que dijeron, con mis oidos humanos, me equivoqué.
- Ya veo - dije sonriendo.
Gaia entro acompañada de Coco.
- Demoraron demasiado - dije.
- Señora - dijo Coco sin mirarme a la cara - me sorprende que me necesite.
- Dame una dosis de esa sangre de nosferatu que tienes.
Coco saco una botellita de su bolsa.
- Si desea castigarlo, tengo una idea mejor para usted - dijo Coco antes de entregarme la botella - le cambio la botella por algo que no es oro.
- Te escucho.
- Necesito colmillos de vampiro para una poción que quiero hacer, los vampiros tienen una capacidad curativa increible, le creceran en un mes o menos.
- Esta bien - dije - dame la poción y te daré sus colmillos.
- Siempre es un placer hacer trato con usted - dijo Coco.
- Sujetalo bien, Cat, no vaya a soltarse.
Coco se acerco a Tortuga y le arrancó los colmillos, Gaia grito, Raven la sujetó, un dolor en el pecho hizo que me sienta desfallecer, Coco me entrego la botella y se fué, guardé la botella en mis prendas, Tcatalunyat soltó a Tortuga.
Ladyblue, Nocturnal y Gilgam llegaron después de que Coco salió.
- Por favor - dije.
Todos ocuparon un asiento.
- Mi prima, Dolores, viene de visita, ella se caso con el hijo mayor del Rey de Reino de la Noche, asi que es Princesa por matrimonio, como sabrán, recibir a una persona de la realeza podria ser positivo para el juicio que se avecina, asi que en la brevedad le responderé su carta para decirle que la esperaré y recibiré aquí.
- No todo va mal - dijo Raven.
- No pueden alimentarse en casa - continúe - pondremos seguros a todas las habitaciones por dentro y no dejen que ni mi prima, ni su esposo, los toquen, como es protocolo, nosotros no podemos hablarles si ellos no nos hablan primero, asi que no les dirijan la palabra, saludenlos con una reverencia y esperen a ver si ellos les hablan, nunca les den la espalda, esperen a que ellos se vayan.
- Dama Oscura - interrumpió Tcstalunyat - estas cosas ya la sabemos.
- Gaia, Gilgam y Ladyblue no son hidalgos, estas cosas son nuevas para ellos, en estos dias, me agradaria Raven que les enseñes algo del protocolo.
- Lo haré con gusto.
- Dama Oscura - dijo Gilgam - me gustaría aprovechar esta oportunidad - se paró delante de mi, se arrodilló y saco un anillo, el mismo que me había mostrado antes - Por favor acepte esto como muestra de mi amor por usted, una vez mas ¿Le gustaria casarse conmigo?
Dama Oscura
lunes, 12 de noviembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXII
No todo lo que brilla es oro.
Una garganta aclarandose nos interrumpió, Ladyblue nos observaba.
- Lamento ser inoportuna - dijo sin inmutarse - Los soldados que inicialmente cuidaban la puerta ayer, desaparecieron totalmente, se evaporaron, solo quedó su armamento.
- ¿Como? - dije confundida.
Entonces recordé a la niña que había encontrado y recordé una leyenda que me contaba mi nana cuando niña, sobre las mujeres de pelo rojo.
- No puede ser - me alteré.
Fuí a la habitación de Celeste, Ladyblue me siguió.
- Salgan todos, dejenme con la niña.
Los sastres y Ana salieron de la habitación, no permití que nadie ingrese, cerré la puerta con seguro, miré a Celeste, ella me miró y sonrió.
- Sé que no eres una niña - dije - muestra tu verdadera forma.
Ella se quedo mirándome, sorprendida, la sujete y empezo a llorar.
- Yo se que las brujas tienen el pelo rojo - y le mostré los dientes, cuando iba a morderla se soltó de golpe.
- Esta bien - dijo - creí que duraría mas antes de que me atrapen.
- No ofendas con mi inteligencia - gruñí.
- No pretendo - aclarando su garganta - ofenderte.
La pequeña niña no tenia actitudes de niña, sus expresiones, hablar y movimientos eran de una mujer adulta.
- Soy Celeste, la hechicera inmortal - dijo.
- ¿Que quieres aquí?
- Unos hombres lobo me atacaron - explicó - pelee contra ellos, tus soldados estaban cerca, utilicé un hechizo para atraerlos y peleen por mí, murieron en la pelea, yo aproveche en huir, estaba cansada, agotada, mal herida y entré a tu palacete, intuí que los hombres lobo no entrarían aquí asi que con un hechizo me reduje a esta forma.
- ¿Por que te seguían los licantropos?
- Necesitaba un poco de sangre asi que capture a una joven y cuando extraía su sangre me encontraron, lamentablemente decidi extraer la sangre de la hija del lider.
- ¿¿Hana??
- Asi se llamaba, los poderes curativos de un hombre lobo son muy buenos.
- Esto es una broma, primero Kaneki y ahora Hana, Beltrán tendra muchas razones para exponerme al sol.
- ¿Como estuvo tu dia?
- ¿Que?
- Se me cayó una poción de amor real, cuando ingresé y escondi mis cosas, fue un accidente, pero seguro que haría efecto.
- Una poción, ¿De que?
En la entrada, habia tocado con los dedos un liquido derramado que no me resulto importante... al menos en ese momento.
- De amor real, ayuda a descubrir a la persona que amas.
- ¡Estas loca! - grité.
- Ya veo - dijo pensativa - Ya paso el efecto.
- No puede ser, no puede ser - repetí varias veces - esto tiene que ser una broma.
- Tranquila, si te sientes tan culpable, casate con el.
La mire enojada.
- No quiero que nadie se entere de tu verdadera persona.
- Por mi esta bien - sonriendo.
- ¿Y puedes hacer que cualquier persona haga lo que quieras?
- No puedo hacer que te declaren inocente en el juicio.
- Lo que me faltaba - renegué.
- Pero si dictan que eres culpable puedo evitarte la muerte.
- Ya hablaremos, sigue comportandote como niña.
- Chi.
Salí de la habitación vi a Ladyblue, volví a entrar y a cerrar la puerta.
- Lo que paso con Gilgam.
- Hasta hace un momento eras feliz, la única verdad es que lo amas, pero los perjuicios, tu crianza y la sociedad, no te dejaron verlo.
- ¿Que mas puedes hacer?
- Cualquier tipo de hechizo que usted quiera.
- ¿Que edad tienes?
- Ciento tres años, soy inmortal - dijo sonriendo - mi cuerpo se desarrollará en cronología humana, nuevamente.
- Hay un laboratorio en el sótano, puedes hacer tus cosas ahí.
- Puedo quedarme entonces.
- Pero... no vuelvas a hechizarme.
Salí de la habitación, Ana entro rápidamente y abrazó a Celeste.
- ¿Que pasó? - dijo Ladyblue - te encerraste ahí.
- Los hombres lobos atacaron y fueron perseguidos por tus soldados, los tres murieron.
- Tendré que reforzar la entrada.
Gilgam nos había seguido, me ofreció el brazo, le agarré.
- Lamento esta pérdida Ladyblue - dije mientras caminaba - Mandaré a comprar mas esclavos para tu colección.
- Eso me agradaría - dijo mirandome intrigada por la escena.
Ladyblue nos rebasó y se fué, miré a Gilgam y sentía un calor que nacia de mi vientre y se extendía por todo mi cuerpo.
Me quede en silencio por un rato mirando a Gilgam, si era como la bruja me dijo, entonces yo realmente amaba a este hombre, el sonreía al verme y suspiraba, su presencia en realidad no era muy desagradable como yo pensaba, era alto, a mi me gustan los tipos altos, bastante corpulento, lo que era indicio que en su vida mortal había hecho ejercicios, el pelo ondulado, lo único que en realidad me resultaba molesto de él, era su poca educación y la brusquedad con la que me trataba en ocasiones, pero antes, en su habitación, no habia sido brusco conmigo, había sido muy delicado.
- Señora - dijo Gaia - la habitación del señor Gilgam esta lista.
- Gracias - respondí sin prestarle más atención, estiré la mano y agarré a Gilgam - vamos.
- ¿Otra vez?
- No se que pasará conmigo en un par de dias, asi que haré lo que me de la gana mientras siga viva, si es que aun estpy viva.
Nos levantamos y fuimos a la habitación de Gilgam, me paré frente a la cama, habían puesto un colchón de plumas y sábanas de seda, me desaté el vestido, me quité los zapatos y me subí a la cama, miré a Gilgam y él se había desvestido totalmente y estaba preparado para la acción.
- Ay - dije tapandome la cara avergonzada.
- ¿Qué pasa? - dijo acercándose.
- Es que tú - me besó, me eche en la cama a su lado y terminó rompiendo mi camisón, nuevamente.
- Me dejarás sin vestimenta - reclamé.
- Ayer no te fijaste en eso - respondió.
- Es que - me beso de nuevo, abrazandome.
Sus besos eran cálidos, apasionados, a pesar de que estamos fríos, él me hacía sentir viva, me dejé llevar por él, sus besos, sus caricias, entonces pude confirmar lo que Celeste me habia dicho, yo estaba enamorada de Gilgam, lo amaba con todas mis fuerzas, al punto de romper todas las reglas morales con las que había sido criada, pero no lo habia notado por los mismos perjuicios morales con los que vivía cada día, con el me sentía libre, libre por completo.
Terminamos acostados uno al lado del otro, jugueteaba con mi mano en su cuerpo mientras él me abrazaba, lo miré y el me besó.
- No sabes cuanto tiempo soñé con esto - dijo.
- No lo sé - respondí y seguido me dormí.
Gaia tenia mi baño listo, Gilgam la miró y se tapó, me baje de la cama y me metí a la tina, Gilgam agarró las sabanas y se dio la vuelta.
- Nunca me acostumbrare a que mi vida intima sea tan pública - dijo Gilgam renegando.
Me reí mientras Gaia me bañaba.
- Esta es mi vida, al menos yo tengo solo una mucama, hay quienes tienen hasta diez.
- Eso es demasiado para mi gusto.
- Uno nunca sabe que utilidad le puede dar a una sirvienta, hasta que lo descubre.
Me vestí y salí con Gaia.
Dama Oscura
Una garganta aclarandose nos interrumpió, Ladyblue nos observaba.
- Lamento ser inoportuna - dijo sin inmutarse - Los soldados que inicialmente cuidaban la puerta ayer, desaparecieron totalmente, se evaporaron, solo quedó su armamento.
- ¿Como? - dije confundida.
Entonces recordé a la niña que había encontrado y recordé una leyenda que me contaba mi nana cuando niña, sobre las mujeres de pelo rojo.
- No puede ser - me alteré.
Fuí a la habitación de Celeste, Ladyblue me siguió.
- Salgan todos, dejenme con la niña.
Los sastres y Ana salieron de la habitación, no permití que nadie ingrese, cerré la puerta con seguro, miré a Celeste, ella me miró y sonrió.
- Sé que no eres una niña - dije - muestra tu verdadera forma.
Ella se quedo mirándome, sorprendida, la sujete y empezo a llorar.
- Yo se que las brujas tienen el pelo rojo - y le mostré los dientes, cuando iba a morderla se soltó de golpe.
- Esta bien - dijo - creí que duraría mas antes de que me atrapen.
- No ofendas con mi inteligencia - gruñí.
- No pretendo - aclarando su garganta - ofenderte.
La pequeña niña no tenia actitudes de niña, sus expresiones, hablar y movimientos eran de una mujer adulta.
- Soy Celeste, la hechicera inmortal - dijo.
- ¿Que quieres aquí?
- Unos hombres lobo me atacaron - explicó - pelee contra ellos, tus soldados estaban cerca, utilicé un hechizo para atraerlos y peleen por mí, murieron en la pelea, yo aproveche en huir, estaba cansada, agotada, mal herida y entré a tu palacete, intuí que los hombres lobo no entrarían aquí asi que con un hechizo me reduje a esta forma.
- ¿Por que te seguían los licantropos?
- Necesitaba un poco de sangre asi que capture a una joven y cuando extraía su sangre me encontraron, lamentablemente decidi extraer la sangre de la hija del lider.
- ¿¿Hana??
- Asi se llamaba, los poderes curativos de un hombre lobo son muy buenos.
- Esto es una broma, primero Kaneki y ahora Hana, Beltrán tendra muchas razones para exponerme al sol.
- ¿Como estuvo tu dia?
- ¿Que?
- Se me cayó una poción de amor real, cuando ingresé y escondi mis cosas, fue un accidente, pero seguro que haría efecto.
- Una poción, ¿De que?
En la entrada, habia tocado con los dedos un liquido derramado que no me resulto importante... al menos en ese momento.
- De amor real, ayuda a descubrir a la persona que amas.
- ¡Estas loca! - grité.
- Ya veo - dijo pensativa - Ya paso el efecto.
- No puede ser, no puede ser - repetí varias veces - esto tiene que ser una broma.
- Tranquila, si te sientes tan culpable, casate con el.
La mire enojada.
- No quiero que nadie se entere de tu verdadera persona.
- Por mi esta bien - sonriendo.
- ¿Y puedes hacer que cualquier persona haga lo que quieras?
- No puedo hacer que te declaren inocente en el juicio.
- Lo que me faltaba - renegué.
- Pero si dictan que eres culpable puedo evitarte la muerte.
- Ya hablaremos, sigue comportandote como niña.
- Chi.
Salí de la habitación vi a Ladyblue, volví a entrar y a cerrar la puerta.
- Lo que paso con Gilgam.
- Hasta hace un momento eras feliz, la única verdad es que lo amas, pero los perjuicios, tu crianza y la sociedad, no te dejaron verlo.
- ¿Que mas puedes hacer?
- Cualquier tipo de hechizo que usted quiera.
- ¿Que edad tienes?
- Ciento tres años, soy inmortal - dijo sonriendo - mi cuerpo se desarrollará en cronología humana, nuevamente.
- Hay un laboratorio en el sótano, puedes hacer tus cosas ahí.
- Puedo quedarme entonces.
- Pero... no vuelvas a hechizarme.
Salí de la habitación, Ana entro rápidamente y abrazó a Celeste.
- ¿Que pasó? - dijo Ladyblue - te encerraste ahí.
- Los hombres lobos atacaron y fueron perseguidos por tus soldados, los tres murieron.
- Tendré que reforzar la entrada.
Gilgam nos había seguido, me ofreció el brazo, le agarré.
- Lamento esta pérdida Ladyblue - dije mientras caminaba - Mandaré a comprar mas esclavos para tu colección.
- Eso me agradaría - dijo mirandome intrigada por la escena.
Ladyblue nos rebasó y se fué, miré a Gilgam y sentía un calor que nacia de mi vientre y se extendía por todo mi cuerpo.
Me quede en silencio por un rato mirando a Gilgam, si era como la bruja me dijo, entonces yo realmente amaba a este hombre, el sonreía al verme y suspiraba, su presencia en realidad no era muy desagradable como yo pensaba, era alto, a mi me gustan los tipos altos, bastante corpulento, lo que era indicio que en su vida mortal había hecho ejercicios, el pelo ondulado, lo único que en realidad me resultaba molesto de él, era su poca educación y la brusquedad con la que me trataba en ocasiones, pero antes, en su habitación, no habia sido brusco conmigo, había sido muy delicado.
- Señora - dijo Gaia - la habitación del señor Gilgam esta lista.
- Gracias - respondí sin prestarle más atención, estiré la mano y agarré a Gilgam - vamos.
- ¿Otra vez?
- No se que pasará conmigo en un par de dias, asi que haré lo que me de la gana mientras siga viva, si es que aun estpy viva.
Nos levantamos y fuimos a la habitación de Gilgam, me paré frente a la cama, habían puesto un colchón de plumas y sábanas de seda, me desaté el vestido, me quité los zapatos y me subí a la cama, miré a Gilgam y él se había desvestido totalmente y estaba preparado para la acción.
- Ay - dije tapandome la cara avergonzada.
- ¿Qué pasa? - dijo acercándose.
- Es que tú - me besó, me eche en la cama a su lado y terminó rompiendo mi camisón, nuevamente.
- Me dejarás sin vestimenta - reclamé.
- Ayer no te fijaste en eso - respondió.
- Es que - me beso de nuevo, abrazandome.
Sus besos eran cálidos, apasionados, a pesar de que estamos fríos, él me hacía sentir viva, me dejé llevar por él, sus besos, sus caricias, entonces pude confirmar lo que Celeste me habia dicho, yo estaba enamorada de Gilgam, lo amaba con todas mis fuerzas, al punto de romper todas las reglas morales con las que había sido criada, pero no lo habia notado por los mismos perjuicios morales con los que vivía cada día, con el me sentía libre, libre por completo.
Terminamos acostados uno al lado del otro, jugueteaba con mi mano en su cuerpo mientras él me abrazaba, lo miré y el me besó.
- No sabes cuanto tiempo soñé con esto - dijo.
- No lo sé - respondí y seguido me dormí.
Gaia tenia mi baño listo, Gilgam la miró y se tapó, me baje de la cama y me metí a la tina, Gilgam agarró las sabanas y se dio la vuelta.
- Nunca me acostumbrare a que mi vida intima sea tan pública - dijo Gilgam renegando.
Me reí mientras Gaia me bañaba.
- Esta es mi vida, al menos yo tengo solo una mucama, hay quienes tienen hasta diez.
- Eso es demasiado para mi gusto.
- Uno nunca sabe que utilidad le puede dar a una sirvienta, hasta que lo descubre.
Me vestí y salí con Gaia.
Dama Oscura
lunes, 5 de noviembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXXI
Sonríe, nunca sabrás cuando alguien se enamore de tu sonrisa.
Cuando entré a mi habitación, encontré a Gaia y Ana sentadas al lado de Celeste, ella había comido, Ana también comió.
- Es tarde - dije - A partir de ahora te encargarás de cuidar de esta niña, verás que se alimente a sus horas, que vista bien y se eduque, si necesitas algo, se lo pedirás a Gaia, ahora vayan a su habitación, a primer hora pidan al sastre que venga para que les hagan unos vestidos.
Gaia las acompañó. Mire a mi alrededor, la niña habia hecho travesuras en mi ausencia, movió varioa libros, suspiré, me quede sin moverme de donde estaba parada hasta que Gaia volvió, cuando entró, se puso a ordenar todo.
- Necesito darme un baño - dije.
- A esta hora - dijo Gaia - ya no es posible.
- Quiero ver a Gilgam - dije.
- ¿Para que? - dijo, entonces la mire enojada - disculpe, veré si ya llego.
Gaia salió y volvio al instante.
- El señor Gilgam acaba de llegar, entró a su habitación.
- No quiero que nos interrumpan por el resto de la noche - dije saliendo de mi habitación.
Me paré al frente de la puerta de su habitación, las manos me temblaban, suspiré, golpeé la puerta suavemente y empuje para entrar, Gilgam se habia dado la vuelta y me miro asustado, estaba con el pecho descubierto, se quedo en una pieza. Cerre la puerta, le puse en seguro, me apoye en la puerta y mire al piso.
- ¿Le puedo servir en algo? Señora.
- Jade - dije.
- ¿Como dice?
- Mi nombre humano, es Jade.
- Nunca lo supe - dijo.
- Puedes decirme Jade - dije - pero solo cuando estemos solos.
- ¿Por que me dices esto?
- Beltrán, es representante del rey, en su nombre me juzgará por la muerte de Kaneki.
- No lo entiendo, ¿Por que?
- Fue una trampa, Beltrán sabia que el no pasaría aquí mucho tiempo y con su muerte tiene una excusa para acusarme, encerrarme, mutilarme o matarme; utilizando el nombre del rey.
- Tienes que huir.
- Ya pensé en eso.
- ¿Que esperas?
- Beltrán los torturara a Gaia y a ti hasta hacerme volver si huyo.
Empecé a caminar en circulos y me detuve delante de Gilgam dandole la espa.
- No puedo ponerlos peligro.
Gilgam me abrazó por la espalda, respiró a través de mi pelo, me hizo girar suavemente.
- Puedes huir conmigo - dijo Gilgam - en otro país, donde este rey no gobierne, tengo una casita, la casa de mis padres, aunque la abandoné, sigue siendo mi casa.
Mire a Gilgam de cerca, levantando la cabeza, a pesar de los zapatos el me pasaba yo a penas le llegaba al pecho, me refugie en sus brazos y me puse a llorar, lloré como nunca antes lo había hecho y él solo me abrazaba, cuando terminé de llorar levanté la cabeza y lo mire, el me limpió las lagrimas y me miraba en silencio.
- Tengo miedo - dije con la voz quebrada.
- Yo te voy a cuidar siempre - dijo.
Me quedé en silencio, aprete los labios, sentía una opresion en la garganta, en el pecho, en el estómago.
- No puedo creer que estoy pensando en esto - dije.
Gilgam estaba en silencio agachado mirándome, estiré el cuerpo, el cuello y a penas pude rozar sus labios con los míos y él se quedo inmóvil, cerró los ojos, me sujetó con fuerza pero con delicadeza, me levanto de la cintura y me besó.
- Esto no es correcto - dije para seguir luego pensándolo.
- Ya lo sé - respondió entre beso y beso.
Sus manos se movían rápidamente en mi espalda, no podía desatar el vestido, entonces lo agarró desde el cuello y lo desgarro hasta la falda. El vestido cayo al piso, me quite el resto de la prenda.
- ¿Desde cuando dejaste el miriñaque?
- No lo recuerdo - dije.
Rodee su cintura con mis piernas quitándome los zapatos como pude, puse mis brazos encima de sus hombros y después de romper mis calzones, el corsé terminó hecho trizas en el piso, una descompresión se sintió liberadora en mi cuerpo, Gilgam empezó a recorre mi cuerpo con sus labios, lamiendo y mordiendo por donde podía y me gustaba, pronto nos dimos cuenta que estabamos desnudos en la cama, lo besaba suavemente, con fuerza, mis manos no se quedaban quietas en ningún momento.
- Esto es pecado - dije mirándolo fijamente.
El sonrio y me besó.
- Solo los vivos pecan - respondió.
- No sé que me pasa, se que esto esta mal, pero no puedo detenerme.
- No lo hagas - dijo él - los dos lo queremos.
Me eché en su cama y el se puso encima de mi, lo sujete del cuello.
- ¿Que pasa?
- Nada - respondí.
- ¿No quieres hacerlo?
- No lo sé, no sé que me pasa, nunca sentí esto antes.
Gilgam se soltó de mis manos que lo sujetaban, me beso de nuevo, con una mano tocaba mis pechos y con la otra me sujetaba de la espalda.
- ¿Me detengo?
- No - gemí.
Me abalance sobre él, sentándose él se echó en la cama, entonces lo introduje en mí, sujetando mi cintura, nuestros cuerpos se movian al mismo compás, su cuerpo se confundió con el mío, empecé a sentir sed, lo mordí y su sangre hacia que mi cuerpo ardiera de pasión, me dejé dominar y cambiamos de posicion, a pesar de lo enorme de su cuerpo, no posaba su peso sobre mí.
Nos dormimos acurrucados abrazados, sus sábanas eran un bulto a nuestros pies, el colchón se había roto dejando la paja expuesta.
Cuando me desperté, el había desaparecido, Gaia estaba en la habitación, trajo una tina con agua, me bañé, una sonrisa se dibujaba en mi rostro, cada parte de mi cuerpo me recordaba lo que habiamos hecho. Me sentía con una alegria que no podia expresar, sonreía en todo momento.
Gaia me vistió.
Cuando trajo el corsé le dije que no quería usarlo más, así que solo me puse el camisón, los calzones, las medias y el vestido.
Mire a Gaia sonriente, ella me devolvió la sonrisa.
- Que cambien el colchón de la cama - dije.
- Si, señora.
- ¿Donde estan Celeste y Ana?
- En la habitación de la niña, los sastres estan haciendole probar vestidos a la niña.
- Vamos a verlas - dije.
Salimos de la habitación y me encontre con la mirada inquisidora de Raven.
- Eres una desvergonzada - dijo furiosa - no es correcto lo que hiciste.
- ¿Quién dice? - respondí, mientras caminaba, Raven me siguió.
- Él no es tu esposo, ni siquiera es de nuestra clase.
- Tiene dos ojos, una nariz, labios y uf.
- Uf, ¿Que quieres decir con uf, señorita?
- Fue una noche mágica - dije suspirando mientras di una vuelta sobre mí.
- No puedo creerlo.
- Creo que me enamoré - dije sonriendo.
Agarre la mano a Raven, me deslice - Soy muy feliz, deberias intentarlo.
- Yo soy una señorita decente - dijo enojada - no me entregare a cualquier hombre.
- Y que hombre - dije suspirando.
- No puede ser.
- Esta bien equipado.
- No puedes comparar, solo tuviste a Mago Oscuro.
- Y que diferencia, él no me hacía vibrar así.
- Soy una mujer decente, no quiero escuchar esto.
- Estas amargada porque ningún hombre te toca.
Raven se soltó de mi mano y me propinó un golpe en el rostro.
- Me haz decepcionado - dijo - mientras tengas este comportamiento indecente, no hablaré contigo.
- También puedes irte de mi casa - dije - no vayas a ensuciar tu imagen por vivir en casa de una inmoral.
- ¿Qué te hizo ese sujeto?
- Raven, estamos muertos, las reglas de los vivos, se aplican solo a los vivos.
Raven se tapo la boca con la mano y se fue.
- Yo estoy feliz por usted - dijo Gaia.
- Verdad que sí - dije sonriendo.
Entramos a la habitación de Celeste, ella estaba parada sobre un banquito mientras probaban, median y ajustaban los vestidos.
- Ana - dije - que te preparen unos vestidos a ti también no te quiero en mi casa con esos andrajos, Gaia, que te tomen las medidas.
- Si, señora - dijo Ana timidamente.
- Hola hermosa - dije mirando a Celeste - ¿Como pasaste tu dia?
- Sadi con Ana a pasead en da manana, fuimos a caminad, duego vinedon etoj chenores y me tajedon dopa y ejtoy aquí chin movejme.
- No te preocupes - dije - no demoraras mucho - mire a Ana - Gaia - dije - contrata una institutriz para que enseñen a leer y escribir a las tres.
- A las tres - respondió.
- Tu tambien aprenderás - sonreí.
- Muchas gracias, señora.
Salimos de la habitación, Gilgam nos encontró en el pasillo, se acercó a mi y me abrazó.
- Tengo algo para ti - dijo - ven al salón.
Me colgué de su brazo y caminamos juntos hasta el salón, me senté y el a mi lado, saco una bolsita de cuero, me la entregó.
- Cuando humano algunos trabajos los pagaban con piedras preciosas, asi que fui al joyero de la ciudad y pedí que hagan esto para ti, yo dibujé el diseño.
Saqué lo que había dentro, una piedra verde con blanco se dejo ver era el dije de una cadeneta de oro.
- Es un jade - sonreí.
- Nunca olvidaras tu nombre.
Me recogí el pelo y Gilgam me lo puso.
- Es hermoso, gracias.
Se acercó a mi y presionó sus labios con los mios, sonreí
Dama Oscura
Cuando entré a mi habitación, encontré a Gaia y Ana sentadas al lado de Celeste, ella había comido, Ana también comió.
- Es tarde - dije - A partir de ahora te encargarás de cuidar de esta niña, verás que se alimente a sus horas, que vista bien y se eduque, si necesitas algo, se lo pedirás a Gaia, ahora vayan a su habitación, a primer hora pidan al sastre que venga para que les hagan unos vestidos.
Gaia las acompañó. Mire a mi alrededor, la niña habia hecho travesuras en mi ausencia, movió varioa libros, suspiré, me quede sin moverme de donde estaba parada hasta que Gaia volvió, cuando entró, se puso a ordenar todo.
- Necesito darme un baño - dije.
- A esta hora - dijo Gaia - ya no es posible.
- Quiero ver a Gilgam - dije.
- ¿Para que? - dijo, entonces la mire enojada - disculpe, veré si ya llego.
Gaia salió y volvio al instante.
- El señor Gilgam acaba de llegar, entró a su habitación.
- No quiero que nos interrumpan por el resto de la noche - dije saliendo de mi habitación.
Me paré al frente de la puerta de su habitación, las manos me temblaban, suspiré, golpeé la puerta suavemente y empuje para entrar, Gilgam se habia dado la vuelta y me miro asustado, estaba con el pecho descubierto, se quedo en una pieza. Cerre la puerta, le puse en seguro, me apoye en la puerta y mire al piso.
- ¿Le puedo servir en algo? Señora.
- Jade - dije.
- ¿Como dice?
- Mi nombre humano, es Jade.
- Nunca lo supe - dijo.
- Puedes decirme Jade - dije - pero solo cuando estemos solos.
- ¿Por que me dices esto?
- Beltrán, es representante del rey, en su nombre me juzgará por la muerte de Kaneki.
- No lo entiendo, ¿Por que?
- Fue una trampa, Beltrán sabia que el no pasaría aquí mucho tiempo y con su muerte tiene una excusa para acusarme, encerrarme, mutilarme o matarme; utilizando el nombre del rey.
- Tienes que huir.
- Ya pensé en eso.
- ¿Que esperas?
- Beltrán los torturara a Gaia y a ti hasta hacerme volver si huyo.
Empecé a caminar en circulos y me detuve delante de Gilgam dandole la espa.
- No puedo ponerlos peligro.
Gilgam me abrazó por la espalda, respiró a través de mi pelo, me hizo girar suavemente.
- Puedes huir conmigo - dijo Gilgam - en otro país, donde este rey no gobierne, tengo una casita, la casa de mis padres, aunque la abandoné, sigue siendo mi casa.
Mire a Gilgam de cerca, levantando la cabeza, a pesar de los zapatos el me pasaba yo a penas le llegaba al pecho, me refugie en sus brazos y me puse a llorar, lloré como nunca antes lo había hecho y él solo me abrazaba, cuando terminé de llorar levanté la cabeza y lo mire, el me limpió las lagrimas y me miraba en silencio.
- Tengo miedo - dije con la voz quebrada.
- Yo te voy a cuidar siempre - dijo.
Me quedé en silencio, aprete los labios, sentía una opresion en la garganta, en el pecho, en el estómago.
- No puedo creer que estoy pensando en esto - dije.
Gilgam estaba en silencio agachado mirándome, estiré el cuerpo, el cuello y a penas pude rozar sus labios con los míos y él se quedo inmóvil, cerró los ojos, me sujetó con fuerza pero con delicadeza, me levanto de la cintura y me besó.
- Esto no es correcto - dije para seguir luego pensándolo.
- Ya lo sé - respondió entre beso y beso.
Sus manos se movían rápidamente en mi espalda, no podía desatar el vestido, entonces lo agarró desde el cuello y lo desgarro hasta la falda. El vestido cayo al piso, me quite el resto de la prenda.
- ¿Desde cuando dejaste el miriñaque?
- No lo recuerdo - dije.
Rodee su cintura con mis piernas quitándome los zapatos como pude, puse mis brazos encima de sus hombros y después de romper mis calzones, el corsé terminó hecho trizas en el piso, una descompresión se sintió liberadora en mi cuerpo, Gilgam empezó a recorre mi cuerpo con sus labios, lamiendo y mordiendo por donde podía y me gustaba, pronto nos dimos cuenta que estabamos desnudos en la cama, lo besaba suavemente, con fuerza, mis manos no se quedaban quietas en ningún momento.
- Esto es pecado - dije mirándolo fijamente.
El sonrio y me besó.
- Solo los vivos pecan - respondió.
- No sé que me pasa, se que esto esta mal, pero no puedo detenerme.
- No lo hagas - dijo él - los dos lo queremos.
Me eché en su cama y el se puso encima de mi, lo sujete del cuello.
- ¿Que pasa?
- Nada - respondí.
- ¿No quieres hacerlo?
- No lo sé, no sé que me pasa, nunca sentí esto antes.
Gilgam se soltó de mis manos que lo sujetaban, me beso de nuevo, con una mano tocaba mis pechos y con la otra me sujetaba de la espalda.
- ¿Me detengo?
- No - gemí.
Me abalance sobre él, sentándose él se echó en la cama, entonces lo introduje en mí, sujetando mi cintura, nuestros cuerpos se movian al mismo compás, su cuerpo se confundió con el mío, empecé a sentir sed, lo mordí y su sangre hacia que mi cuerpo ardiera de pasión, me dejé dominar y cambiamos de posicion, a pesar de lo enorme de su cuerpo, no posaba su peso sobre mí.
Nos dormimos acurrucados abrazados, sus sábanas eran un bulto a nuestros pies, el colchón se había roto dejando la paja expuesta.
Cuando me desperté, el había desaparecido, Gaia estaba en la habitación, trajo una tina con agua, me bañé, una sonrisa se dibujaba en mi rostro, cada parte de mi cuerpo me recordaba lo que habiamos hecho. Me sentía con una alegria que no podia expresar, sonreía en todo momento.
Gaia me vistió.
Cuando trajo el corsé le dije que no quería usarlo más, así que solo me puse el camisón, los calzones, las medias y el vestido.
Mire a Gaia sonriente, ella me devolvió la sonrisa.
- Que cambien el colchón de la cama - dije.
- Si, señora.
- ¿Donde estan Celeste y Ana?
- En la habitación de la niña, los sastres estan haciendole probar vestidos a la niña.
- Vamos a verlas - dije.
Salimos de la habitación y me encontre con la mirada inquisidora de Raven.
- Eres una desvergonzada - dijo furiosa - no es correcto lo que hiciste.
- ¿Quién dice? - respondí, mientras caminaba, Raven me siguió.
- Él no es tu esposo, ni siquiera es de nuestra clase.
- Tiene dos ojos, una nariz, labios y uf.
- Uf, ¿Que quieres decir con uf, señorita?
- Fue una noche mágica - dije suspirando mientras di una vuelta sobre mí.
- No puedo creerlo.
- Creo que me enamoré - dije sonriendo.
Agarre la mano a Raven, me deslice - Soy muy feliz, deberias intentarlo.
- Yo soy una señorita decente - dijo enojada - no me entregare a cualquier hombre.
- Y que hombre - dije suspirando.
- No puede ser.
- Esta bien equipado.
- No puedes comparar, solo tuviste a Mago Oscuro.
- Y que diferencia, él no me hacía vibrar así.
- Soy una mujer decente, no quiero escuchar esto.
- Estas amargada porque ningún hombre te toca.
Raven se soltó de mi mano y me propinó un golpe en el rostro.
- Me haz decepcionado - dijo - mientras tengas este comportamiento indecente, no hablaré contigo.
- También puedes irte de mi casa - dije - no vayas a ensuciar tu imagen por vivir en casa de una inmoral.
- ¿Qué te hizo ese sujeto?
- Raven, estamos muertos, las reglas de los vivos, se aplican solo a los vivos.
Raven se tapo la boca con la mano y se fue.
- Yo estoy feliz por usted - dijo Gaia.
- Verdad que sí - dije sonriendo.
Entramos a la habitación de Celeste, ella estaba parada sobre un banquito mientras probaban, median y ajustaban los vestidos.
- Ana - dije - que te preparen unos vestidos a ti también no te quiero en mi casa con esos andrajos, Gaia, que te tomen las medidas.
- Si, señora - dijo Ana timidamente.
- Hola hermosa - dije mirando a Celeste - ¿Como pasaste tu dia?
- Sadi con Ana a pasead en da manana, fuimos a caminad, duego vinedon etoj chenores y me tajedon dopa y ejtoy aquí chin movejme.
- No te preocupes - dije - no demoraras mucho - mire a Ana - Gaia - dije - contrata una institutriz para que enseñen a leer y escribir a las tres.
- A las tres - respondió.
- Tu tambien aprenderás - sonreí.
- Muchas gracias, señora.
Salimos de la habitación, Gilgam nos encontró en el pasillo, se acercó a mi y me abrazó.
- Tengo algo para ti - dijo - ven al salón.
Me colgué de su brazo y caminamos juntos hasta el salón, me senté y el a mi lado, saco una bolsita de cuero, me la entregó.
- Cuando humano algunos trabajos los pagaban con piedras preciosas, asi que fui al joyero de la ciudad y pedí que hagan esto para ti, yo dibujé el diseño.
Saqué lo que había dentro, una piedra verde con blanco se dejo ver era el dije de una cadeneta de oro.
- Es un jade - sonreí.
- Nunca olvidaras tu nombre.
Me recogí el pelo y Gilgam me lo puso.
- Es hermoso, gracias.
Se acercó a mi y presionó sus labios con los mios, sonreí
Dama Oscura
lunes, 29 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXX
El silencio, es un regalo de la musica, el silencio, tambien es un sonido.
- Señora - dijo Gaia entrando a mi habitación - hay un humano que la busca.
- No tengo nada que hacer con humanos - respondí - a menos que sean mi cena.
- Se trata del chofer del carruaje.
- ¿Ese viejo mal oliente que se hace llamar Tortuga?
- Ese mismo.
Le encargue a Gaia que le entregue cinco monedas de oro a ese hombre, ella se fue y al rato volvió.
- Señora - dijo Gaia de nuevo - ese humano dice que tiene algo muy importante que decirle y que no desea dinero.
- Lo veré cerca del rio - dije intrigada - dale cinco monedas mas y que se vaya sin que nadie lo siga y me debes acompañar.
Gaia salio, luego salí yo, ne asegure que nadie me siga, encontré a Gaia afuera y nos dirigimos al rio.
- Encontré a la niña - dijo mientras caminabamos - tiene dos años, es hermosa, es una niña muy inteligente, su padre murió y su madre esta muy enferma, no dudaran en entregarla.
- ¿Como tiene los dientes? - pregunté, en ese momento me detuvo y sujete a Gaia.
El estaba ahi, sonriendo, tambaleante, con las manos sujetandose la herida del cuello, lo habían desangrado pero aún tenia fuerzas a pesar de su edad para seguir en pie, se acerco a nosotras y con la mano ensangrentada me sujetó.
- El - dijo botando sangre por la boca y se desvaneció como un muñeco que cae al piso.
Mire Gaia, ella me miro y se asustó al verme.
- No puede - dijo retrocediendo.
La sujete.
- Este tipo podría tener algo importante que decirme, te necesito.
- Está bien - suspiró.
Gaia caminó hacia él, tomó su cuerpo casi sin vida, bebió algo de sangre y le dio de la suya, el tipo se desmayo, abrió los ojos hasta casi desorbitarlos, empezó a gritar, se sujetó la garganta, se torció y retorcio en su lugar, Gaia y yo nos agarramos de las manos, nos alejamos un poco, entonces el se levantó se plantó frente a Gaia, se arrodilló.
- Desde este momento hasta el momento de mi muerte, yo la servire.
Mire a Gaia y sonreí.
- A esto le llamo, suerte de principiante - dije soltando una pequeña risa.
- Levantate - dijo Gaia.
- ¿Que era eso tan urgente que debia usted decirme? - indague con mucha curiosidad.
- Cuando el señor Tcatalunyat me contrato, se encargo de pagar mis deudas de juego, el me ofreció un trato y era que al sacarla de la ciudad, no la llevará a su destino final, sino que la entierre en el cementerio junto a su amigo.
- Enterrarme - murmure.
- Asi es, pero esos hombres interrumpieron el viaje y por lo mismo sus planes, ellos le dijeron lo que pasaría, pero el señor empeñado en hacer lo que tenía planeado se enfrentó a ellos y cuando volvieron a casa se encontro con una mujer, puso una bolsa de oro en su mano y ella le aseguro que usted sería enterrada por al menos cincuenta años.
- ¿Estamos hablando del mismo Tcatalunyat que yo conozco?
- El que vino a matarme fue el mismo, vino me corto el cuello con las uñas y se fue.
- Vámonos, Gaia.
Caminé con Gaia de vuelta, el se quedó ahi parado cerca del lago.
- Si no le dices a tu amigo que venga con nosotras en este momento, no le permitiré venir en otro momento.
Gaia se detuvo y se dio la vuelta.
- Tú - le dijo - ven con nosotras.
El chofer avanzo hacia nosotras.
- Mi nombre es tortuga - dijo sonriendo.
- ¿Por qué Tortuga?
- Cuando perdí a mi esposa e hijos, me dedique a vagar por la ciudad, donde me daba la noche dormia y hacia cualquier trabajo que me encomendaran muy lento, un capataz empezo a llamarme así y desde entonces ese es mi nombre.
- Pareces muy viejo - dijo Gaia.
- Me siento muy fuerte y sano ahora.
Llegamos a la residencia.
- Lleva a tu amigo con Ladyblue - ordene - a partir de ahora trabajara cuidando los esclavos, que Ladyblue le enseñe a pelear y que le de ropa decente.
Gaia y Tortuga se fueron a las barracas, entré, en la sala acurrucada en un rincon estaba ella, cabello rojo rizado y piel blanca, estaba temerosa encogida sobre si misma sujetando sus piernas con sus brazos y escondiendo la cara, estaba llorando.
Me acerqué a ella.
- Hola hermosa - dije sonriendo - ¿cómo llegaste aquí?
- Mi dada - dijo sin levantar la cara - mi dada me dajo.
- ¿Te refieres a tu padre?
- Chi - dijo y continuó llorando.
- ¿Que edad tienes?
- Tes años.
- Y tu padre - dije preocupada - ¿Volverá pronto?
- No che - dijo - Tengo mucha hambe.
- Tienes - murmure - hambre, si. En seguida te traeran comida.
Mire a mi alrededor y no habia nadie cerca, mire a la niña.
- ¿Como te llamas?
- Cedeste.
- Asi que Celeste - dije - muy bien Celeste, vamos a buscar la cocina - sonreí.
En ese momento, me di cuenta que en el interior del castilo no habia ninguna cocina ni servicio, caminamos lentamente en la planta baja abriendo cada puerta que encontrábamos, luego la segunda plata, el sótano, sin exito, pronto la niña empezo a bostezar.
- Tengo sueño - dijo.
Mire a mi alrededor parecia que estabamos solas en el castillo, entonces la lleve a mi habitación, apenas entramos Gaia apareció.
- ¿Donde estan todos?
- Raven salio a penas se oculto el sol, Gilgam se fue a cazar y yo estoy aqui.
- Los sirvientes - gruñi.
- Descansando - respondió dudosa.
- Quiero un mucama.
- Aqui estoy - dijo.
- No para mi.
En ese momento Celeste bostezo con fuerza, Gaia se dio cuenta de su presencia.
- ¿De donde salió?
- Estaba en la sala cuando entré.
- Señora no deberia dejar que una humana este tan cerca de usted.
- Es una niña, Gaia.
- Yo iba a traer una hija para usted.
- Traela, la niña se durmió con hambre - dije - No hay cocina en la casa - dije.
- Habia una, pero Lord Mago Oscuro dijo que no era necesaria y se convirtio en su laboratorio.
- El sótano.
- Si, señora, justo ahi.
- Necesito alimentar a esta niña - dije.
- En las barracas hay una cocina.
- Muy bien - salí de la habitación hacia la puerta, salimos.
- ¿A donde vamos? señora.
- A las barracas - respondí.
Salimos de la residencia y lo rodeamoa rodeamos, en la parte de atrás habia una reja alta, caminamos siguiendola y encontramos la puerta cerrada, golpee.
Ladyblue nos abrió. Me miro asustada.
- ¡Que sorpresa! - dijo dejándonos pasar.
- Necesito leche, pan y un guisado de pollo.
Ladyblue miro a Gaia desconcertada.
- Que despiertes a la cocinera - dije.
Ladyblue se dio vuelta y camino hacia donde estaban los esclavos durmiendo, estaban todos juntos, en la habitación habían camas camarotes donde dormian entre tres, hombres, mujeres y niños.
- Levantense las cocineras - dijo Ladyblue.
En ese momento se levantaron tres mujeres, una de ellas bastante mayor, a penas caminaba, la segunda era muy obesa y la tercera era regordeta, pero no tanto como la anterior.
- Quiero que preparen algo se comer - dije.
Las tres se pusieron a cocinar.
Me di la vuelta y me llamo la atención una joven, morena, delgada, se habia sentado en su lugar al escuchar la bulla.
- Que se levante - dije.
Ladyblue la levanto, ella se froto la cara al levantarse.
- ¿A que te dedicas?
- Cuido los animales de la granja.
- ¿Que animales?
- Los pavos, las gallinas y los patos.
- ¿Lo haces sola?
- Si.
- Ya no mas - dije - Ladyblue, por favor que otro haga su tarea, ella vendrá conmigo, agarra tus cosas - dije - mejor no - continué - Gaia te dará algo de ropa, ¿Como te llamas?
- Ana - Respondió.
- A partir de ahora no cuidaras aves, cuidaras a una niña.
Las cocineras nos traeron un guiso, pan y leche caliente.
Gaia y Ana recibieron la comida y se adelantaron.
- Ladyblue - dije - me gustaria ver tu habitación.
- Si - dijo, salimos de las barracas, cerro con unaa barra de madera que aseguraba la puerta, caminamos un poco y cerca de la puerta por donde entramos habia una casa pequeña, entramos, estaba hecho todo de tablas, el piso estaba levantado un metro, entramos y había una pequeña sala con una silla que se mecia, habian dos puertas, una estaba cerrada, la otra llevaba a una habitación donde habia un ataúd. Salimos de su casa.
- Es un lugar - dije pensativa - interesante, ¿te sientes bien ahi o te gustaría mejorarlo?
- No necesito mas.
Entonces me di cuenta que al frente de su casa habia otra mas grande.
- ¿Y eso? - dije apuntando.
- Alla se quedan mis críos - respondió - trabajan en la casa como guardianes.
- No vi a ninguno hoy.
- Que extraño - respondió - enviare tres más.
Salí del lugar despues de despedirme de Ladyblue, ella estaba muy entretenida con Tortuga cuando llegamos y se quedo con el cuando me fui, le dije que en cuanto amanezca queria que instalen una cocina dentro de la casa en alguna habitación, que este cerca de una habitación sin ocupar.
Me fui a la residencia nuevamente.
Dama Oscura
- Señora - dijo Gaia entrando a mi habitación - hay un humano que la busca.
- No tengo nada que hacer con humanos - respondí - a menos que sean mi cena.
- Se trata del chofer del carruaje.
- ¿Ese viejo mal oliente que se hace llamar Tortuga?
- Ese mismo.
Le encargue a Gaia que le entregue cinco monedas de oro a ese hombre, ella se fue y al rato volvió.
- Señora - dijo Gaia de nuevo - ese humano dice que tiene algo muy importante que decirle y que no desea dinero.
- Lo veré cerca del rio - dije intrigada - dale cinco monedas mas y que se vaya sin que nadie lo siga y me debes acompañar.
Gaia salio, luego salí yo, ne asegure que nadie me siga, encontré a Gaia afuera y nos dirigimos al rio.
- Encontré a la niña - dijo mientras caminabamos - tiene dos años, es hermosa, es una niña muy inteligente, su padre murió y su madre esta muy enferma, no dudaran en entregarla.
- ¿Como tiene los dientes? - pregunté, en ese momento me detuvo y sujete a Gaia.
El estaba ahi, sonriendo, tambaleante, con las manos sujetandose la herida del cuello, lo habían desangrado pero aún tenia fuerzas a pesar de su edad para seguir en pie, se acerco a nosotras y con la mano ensangrentada me sujetó.
- El - dijo botando sangre por la boca y se desvaneció como un muñeco que cae al piso.
Mire Gaia, ella me miro y se asustó al verme.
- No puede - dijo retrocediendo.
La sujete.
- Este tipo podría tener algo importante que decirme, te necesito.
- Está bien - suspiró.
Gaia caminó hacia él, tomó su cuerpo casi sin vida, bebió algo de sangre y le dio de la suya, el tipo se desmayo, abrió los ojos hasta casi desorbitarlos, empezó a gritar, se sujetó la garganta, se torció y retorcio en su lugar, Gaia y yo nos agarramos de las manos, nos alejamos un poco, entonces el se levantó se plantó frente a Gaia, se arrodilló.
- Desde este momento hasta el momento de mi muerte, yo la servire.
Mire a Gaia y sonreí.
- A esto le llamo, suerte de principiante - dije soltando una pequeña risa.
- Levantate - dijo Gaia.
- ¿Que era eso tan urgente que debia usted decirme? - indague con mucha curiosidad.
- Cuando el señor Tcatalunyat me contrato, se encargo de pagar mis deudas de juego, el me ofreció un trato y era que al sacarla de la ciudad, no la llevará a su destino final, sino que la entierre en el cementerio junto a su amigo.
- Enterrarme - murmure.
- Asi es, pero esos hombres interrumpieron el viaje y por lo mismo sus planes, ellos le dijeron lo que pasaría, pero el señor empeñado en hacer lo que tenía planeado se enfrentó a ellos y cuando volvieron a casa se encontro con una mujer, puso una bolsa de oro en su mano y ella le aseguro que usted sería enterrada por al menos cincuenta años.
- ¿Estamos hablando del mismo Tcatalunyat que yo conozco?
- El que vino a matarme fue el mismo, vino me corto el cuello con las uñas y se fue.
- Vámonos, Gaia.
Caminé con Gaia de vuelta, el se quedó ahi parado cerca del lago.
- Si no le dices a tu amigo que venga con nosotras en este momento, no le permitiré venir en otro momento.
Gaia se detuvo y se dio la vuelta.
- Tú - le dijo - ven con nosotras.
El chofer avanzo hacia nosotras.
- Mi nombre es tortuga - dijo sonriendo.
- ¿Por qué Tortuga?
- Cuando perdí a mi esposa e hijos, me dedique a vagar por la ciudad, donde me daba la noche dormia y hacia cualquier trabajo que me encomendaran muy lento, un capataz empezo a llamarme así y desde entonces ese es mi nombre.
- Pareces muy viejo - dijo Gaia.
- Me siento muy fuerte y sano ahora.
Llegamos a la residencia.
- Lleva a tu amigo con Ladyblue - ordene - a partir de ahora trabajara cuidando los esclavos, que Ladyblue le enseñe a pelear y que le de ropa decente.
Gaia y Tortuga se fueron a las barracas, entré, en la sala acurrucada en un rincon estaba ella, cabello rojo rizado y piel blanca, estaba temerosa encogida sobre si misma sujetando sus piernas con sus brazos y escondiendo la cara, estaba llorando.
Me acerqué a ella.
- Hola hermosa - dije sonriendo - ¿cómo llegaste aquí?
- Mi dada - dijo sin levantar la cara - mi dada me dajo.
- ¿Te refieres a tu padre?
- Chi - dijo y continuó llorando.
- ¿Que edad tienes?
- Tes años.
- Y tu padre - dije preocupada - ¿Volverá pronto?
- No che - dijo - Tengo mucha hambe.
- Tienes - murmure - hambre, si. En seguida te traeran comida.
Mire a mi alrededor y no habia nadie cerca, mire a la niña.
- ¿Como te llamas?
- Cedeste.
- Asi que Celeste - dije - muy bien Celeste, vamos a buscar la cocina - sonreí.
En ese momento, me di cuenta que en el interior del castilo no habia ninguna cocina ni servicio, caminamos lentamente en la planta baja abriendo cada puerta que encontrábamos, luego la segunda plata, el sótano, sin exito, pronto la niña empezo a bostezar.
- Tengo sueño - dijo.
Mire a mi alrededor parecia que estabamos solas en el castillo, entonces la lleve a mi habitación, apenas entramos Gaia apareció.
- ¿Donde estan todos?
- Raven salio a penas se oculto el sol, Gilgam se fue a cazar y yo estoy aqui.
- Los sirvientes - gruñi.
- Descansando - respondió dudosa.
- Quiero un mucama.
- Aqui estoy - dijo.
- No para mi.
En ese momento Celeste bostezo con fuerza, Gaia se dio cuenta de su presencia.
- ¿De donde salió?
- Estaba en la sala cuando entré.
- Señora no deberia dejar que una humana este tan cerca de usted.
- Es una niña, Gaia.
- Yo iba a traer una hija para usted.
- Traela, la niña se durmió con hambre - dije - No hay cocina en la casa - dije.
- Habia una, pero Lord Mago Oscuro dijo que no era necesaria y se convirtio en su laboratorio.
- El sótano.
- Si, señora, justo ahi.
- Necesito alimentar a esta niña - dije.
- En las barracas hay una cocina.
- Muy bien - salí de la habitación hacia la puerta, salimos.
- ¿A donde vamos? señora.
- A las barracas - respondí.
Salimos de la residencia y lo rodeamoa rodeamos, en la parte de atrás habia una reja alta, caminamos siguiendola y encontramos la puerta cerrada, golpee.
Ladyblue nos abrió. Me miro asustada.
- ¡Que sorpresa! - dijo dejándonos pasar.
- Necesito leche, pan y un guisado de pollo.
Ladyblue miro a Gaia desconcertada.
- Que despiertes a la cocinera - dije.
Ladyblue se dio vuelta y camino hacia donde estaban los esclavos durmiendo, estaban todos juntos, en la habitación habían camas camarotes donde dormian entre tres, hombres, mujeres y niños.
- Levantense las cocineras - dijo Ladyblue.
En ese momento se levantaron tres mujeres, una de ellas bastante mayor, a penas caminaba, la segunda era muy obesa y la tercera era regordeta, pero no tanto como la anterior.
- Quiero que preparen algo se comer - dije.
Las tres se pusieron a cocinar.
Me di la vuelta y me llamo la atención una joven, morena, delgada, se habia sentado en su lugar al escuchar la bulla.
- Que se levante - dije.
Ladyblue la levanto, ella se froto la cara al levantarse.
- ¿A que te dedicas?
- Cuido los animales de la granja.
- ¿Que animales?
- Los pavos, las gallinas y los patos.
- ¿Lo haces sola?
- Si.
- Ya no mas - dije - Ladyblue, por favor que otro haga su tarea, ella vendrá conmigo, agarra tus cosas - dije - mejor no - continué - Gaia te dará algo de ropa, ¿Como te llamas?
- Ana - Respondió.
- A partir de ahora no cuidaras aves, cuidaras a una niña.
Las cocineras nos traeron un guiso, pan y leche caliente.
Gaia y Ana recibieron la comida y se adelantaron.
- Ladyblue - dije - me gustaria ver tu habitación.
- Si - dijo, salimos de las barracas, cerro con unaa barra de madera que aseguraba la puerta, caminamos un poco y cerca de la puerta por donde entramos habia una casa pequeña, entramos, estaba hecho todo de tablas, el piso estaba levantado un metro, entramos y había una pequeña sala con una silla que se mecia, habian dos puertas, una estaba cerrada, la otra llevaba a una habitación donde habia un ataúd. Salimos de su casa.
- Es un lugar - dije pensativa - interesante, ¿te sientes bien ahi o te gustaría mejorarlo?
- No necesito mas.
Entonces me di cuenta que al frente de su casa habia otra mas grande.
- ¿Y eso? - dije apuntando.
- Alla se quedan mis críos - respondió - trabajan en la casa como guardianes.
- No vi a ninguno hoy.
- Que extraño - respondió - enviare tres más.
Salí del lugar despues de despedirme de Ladyblue, ella estaba muy entretenida con Tortuga cuando llegamos y se quedo con el cuando me fui, le dije que en cuanto amanezca queria que instalen una cocina dentro de la casa en alguna habitación, que este cerca de una habitación sin ocupar.
Me fui a la residencia nuevamente.
Dama Oscura
lunes, 22 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXIX
Tres golpeteos en la puerta del carruaje anunciaron el fin de nuestro viaje, a penas saliendo de la ciudad, mire por la ventanilla, Beltran y sus hombres estaban alertas mirando, nuestros movimientos.
- Yo saldré - dijo Tcatalunyat.
Tcataluntyat bajo y converso con aquellos que nos interrumpieron el viaje, fue una conversación larga, luego lo vi pelear, Gilgam me agarro la mano para calmarme, cuando vi que estaba muy mal herido se rindió, Tcatalunyat volvió al carruaje y le indicó al chofer que continuemos, segundo despues, estabamos dando la vuelta.
- ¿Que paso? - dije asustada - estamos volviendo, por favor, no - chille - debemos seguir, mi casa esta por el otro lado, Cat.
- Ya callate - dijo Tcatalunyat enojado - las mujeres deben aprender a estar calladas.
- Quiero una explicación - gruñi.
- Casi amanece - respondio Tcatalunyat calmandose - volvamos a casa y al anochecer hablamos.
Mire a Gilgam, miraba al piso sin inclinarse, sonreia en silencio.
No hablé hasta volver a casa.
Me encerre en mi habitacion hasta el anochecer, fui a la habitación de Tcatalunyat y lo encontre revisando unas cartas.
- No sabia que recibias correspondencia, ¿Alguna doncella enamorada?
- No - dijo dandome una carta.
La leí.
- Esto es... - murmure.
- Así como lo lees.
- ¿Que le diras a Raven?
- No tengo nada que decirle.
- ¿Que paso anoche?
- Los hombres lobo - murmuró - te acusaran por la muerte de Kaneki.
- ¿Como dices?
- No puedes salir del pueblo hasta entonces.
- ¿Por que yo?
- Quieren apropiarse de tus bienes, entregarte a Kaneki era solo un pretexto, ellos sabían lo que pasaría aquí.
- ¿Que haré?
- Huye.
- No puedo salir de la ciudad, si tan sólo...
- Conocemos a alguien experto en huidas.
- No puedo llamarlo.
- Es tu única oportunidad.
- No se donde está.
- En su castillo, yo lo buscaré.
- ¿Cuánto... cuanto tiempo tengo?
- Un mes, quizá dos.
- Entonces ve a buscarlo - murmure.
- Saldré mañana, en cuanto oscurezca, no volveré sin él - prometió Tcatalunyat.
Sali de su habitación y me fui a la biblioteca, Gaia entro después de mi.
- Señora - dijo al entrar - tiene un mensaje.
Gaia me entregó una nota.
«Por los deberes que se me otorgan como protector de los humanos libres, yo Beltrán, guardian de la ciudad la acuso a usted Condesa de la Noche, señora Dama Oscura por la muerte sel humano libre Kaneki, descendiente de la familia real del pueblo desaparecido y quien no era de su propiedad ni para su uso, debe presentarse a dar su descargo al finalizar la primera luna llega del mes entrante, atentamente, Beltrán»
- Esto tiene que ser una broma - dije arrugando la nota.
- ¿Se encuentra bien? Señora.
- Dile a Raven que quiero hablar con ella.
Gaia salió de la biblioteca, Raven entro tiempo después.
- Me dijeron que quieres hablar conmigo.
- El rey nombró a Tcatalunyat Conde Darkiel, porque tu padre no engendró hijos varones y ser el heredero mas cercano.
- Debe ser una broma.
- Y esto - le entregue mi nota.
- Parece - dijo despues de leerla - que cae una tormenta en la casa.
- Que haré - murmure.
- Prepararnos para el juicio, Tcatalunyat con su nuevo titulo puede hacer presion para evitar que te pongan al sol.
- Tcatalunyat irá por Lord Nocturnal.
- ¿Para que?
- Para huir, Nocturnal es experto escondiéndose de los enemigos, puedo salir de la ciudad con su ayuda.
- Tienes dos neófitos.
- Saben cuidarse solos.
- Si huyes, ellos los tomara y torturaran hasta hacerte volver y será peor para ti.
- No puedo huir entonces.
- Estos juicios no son difíciles de superar, tienes a Ladyblue, yo tengo algunos amigos y no dudo que Lord Nocturnal pueda hacer alguna otra cosa a demas de ayudarte a huir.
- Nunca me acusaron de nada.
- Dejalo en mis manos. Yo me encargaré, tranquila.
- Esta bien, no me queda de otra - murmure.
Dama Oscura
- Yo saldré - dijo Tcatalunyat.
Tcataluntyat bajo y converso con aquellos que nos interrumpieron el viaje, fue una conversación larga, luego lo vi pelear, Gilgam me agarro la mano para calmarme, cuando vi que estaba muy mal herido se rindió, Tcatalunyat volvió al carruaje y le indicó al chofer que continuemos, segundo despues, estabamos dando la vuelta.
- ¿Que paso? - dije asustada - estamos volviendo, por favor, no - chille - debemos seguir, mi casa esta por el otro lado, Cat.
- Ya callate - dijo Tcatalunyat enojado - las mujeres deben aprender a estar calladas.
- Quiero una explicación - gruñi.
- Casi amanece - respondio Tcatalunyat calmandose - volvamos a casa y al anochecer hablamos.
Mire a Gilgam, miraba al piso sin inclinarse, sonreia en silencio.
No hablé hasta volver a casa.
Me encerre en mi habitacion hasta el anochecer, fui a la habitación de Tcatalunyat y lo encontre revisando unas cartas.
- No sabia que recibias correspondencia, ¿Alguna doncella enamorada?
- No - dijo dandome una carta.
La leí.
- Esto es... - murmure.
- Así como lo lees.
- ¿Que le diras a Raven?
- No tengo nada que decirle.
- ¿Que paso anoche?
- Los hombres lobo - murmuró - te acusaran por la muerte de Kaneki.
- ¿Como dices?
- No puedes salir del pueblo hasta entonces.
- ¿Por que yo?
- Quieren apropiarse de tus bienes, entregarte a Kaneki era solo un pretexto, ellos sabían lo que pasaría aquí.
- ¿Que haré?
- Huye.
- No puedo salir de la ciudad, si tan sólo...
- Conocemos a alguien experto en huidas.
- No puedo llamarlo.
- Es tu única oportunidad.
- No se donde está.
- En su castillo, yo lo buscaré.
- ¿Cuánto... cuanto tiempo tengo?
- Un mes, quizá dos.
- Entonces ve a buscarlo - murmure.
- Saldré mañana, en cuanto oscurezca, no volveré sin él - prometió Tcatalunyat.
Sali de su habitación y me fui a la biblioteca, Gaia entro después de mi.
- Señora - dijo al entrar - tiene un mensaje.
Gaia me entregó una nota.
«Por los deberes que se me otorgan como protector de los humanos libres, yo Beltrán, guardian de la ciudad la acuso a usted Condesa de la Noche, señora Dama Oscura por la muerte sel humano libre Kaneki, descendiente de la familia real del pueblo desaparecido y quien no era de su propiedad ni para su uso, debe presentarse a dar su descargo al finalizar la primera luna llega del mes entrante, atentamente, Beltrán»
- Esto tiene que ser una broma - dije arrugando la nota.
- ¿Se encuentra bien? Señora.
- Dile a Raven que quiero hablar con ella.
Gaia salió de la biblioteca, Raven entro tiempo después.
- Me dijeron que quieres hablar conmigo.
- El rey nombró a Tcatalunyat Conde Darkiel, porque tu padre no engendró hijos varones y ser el heredero mas cercano.
- Debe ser una broma.
- Y esto - le entregue mi nota.
- Parece - dijo despues de leerla - que cae una tormenta en la casa.
- Que haré - murmure.
- Prepararnos para el juicio, Tcatalunyat con su nuevo titulo puede hacer presion para evitar que te pongan al sol.
- Tcatalunyat irá por Lord Nocturnal.
- ¿Para que?
- Para huir, Nocturnal es experto escondiéndose de los enemigos, puedo salir de la ciudad con su ayuda.
- Tienes dos neófitos.
- Saben cuidarse solos.
- Si huyes, ellos los tomara y torturaran hasta hacerte volver y será peor para ti.
- No puedo huir entonces.
- Estos juicios no son difíciles de superar, tienes a Ladyblue, yo tengo algunos amigos y no dudo que Lord Nocturnal pueda hacer alguna otra cosa a demas de ayudarte a huir.
- Nunca me acusaron de nada.
- Dejalo en mis manos. Yo me encargaré, tranquila.
- Esta bien, no me queda de otra - murmure.
Dama Oscura
lunes, 15 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXVIII
Quien duerme mucho, ansia la muerte, pues dormir es morir.
- Creo que ya esta despertando - dijo emocionada - silencio, si se esta despertando - era Raven quien hablaba.
Abri los ojos, estaba en mi habitación.
- ¿Cómo te sientes? - dijo Raven con tono de preocupación.
- ¿Que pasó? - dije aun desconcertada.
- Te dormiste por una hora, no, dos horas - respondió Gaia, a quien no habia visto en varios dias.
- Siento el cuerpo un poco pesado - dije.
- Señorita - dijo una voz que no habia escuchado antes - recuerda usted donde la transformaron - era Cat, en todo este tiempo no habia conversado con el y su voz era dulce y gruesa a la vez.
- En mi casa - murmure, era la voz mas seductora que habia escuchado - en la casa de mis padres, donde crecí.
- Pues, debe usted, traer tierra de casa, de lo contrario tendremos que enterrarla.
- Enterrarme - dije.
- Por 10 o 20 años.
- ¿Por qué?
- Los no muertos - dijo Cat - necesitamos tierra de casa...
- Yo le explico mejor - interrumpió Raven.
- Los vampiros estamos muy ligados a nuestra tierra de muerte, es nuestro lecho, el lugar donde morimos es nuestra fuente de fortaleza.
- Yo no los veo a ustedes afectados.
- Gaia y Gilgam fueron transformados en sus habitaciones respectivas, así que esta tierra es su casa, Ladyblue fue transformada en el rio, asi que ese es su lecho de muerte, Tcatalunyat y yo fuimos transformados en el castillo de Lord Darkiel asi que no es dificil encontrar tierra de casa.
- Entonces, ¿Que pasará conmigo?
- Para asegurar que un vampiro tenga tierra de casa, al ser transformado es enterrado, entonces al salir por primera vez de su tumba todo el material encima de el se vuelve su tierra de casa.
- ¿Por que yo no sabia esto?
- Eras la esposa del señor Mago Oscuro - dijo Gaia - la opcion era dejarte vivir hasta que tu cuerpo caiga en letargo eterno y exponerte al sol o que mueras en algun accidente casero antes de eso después de obtener su titulo y propiedades, despues de su muerte olvidamoa el asunto.
- Debo ir a mi ciudad natal.
- Es un viaje peligroso - dijo Raven.
- Debo hacerlo, es mi unica oportunidad - me perdere diez o mas años de vida.
- Los humanos lo registraran como tu muerte y luego podras volver con una nueva identidad - dijo Raven.
- No quiero una nueva identidad - respondi.
- A veces - dijo Gilgam que se habia mantenido en silencio todo este tiempo y lejos de mi - la opcion que nos parece la mejor para nosotros, no es la mejor para los demas.
- Ustedes no estan viviendo mi situación - dije sintiendome frustrada - si es que se puede llamar vida a esto.
- Quiza sea mejor dejar que se vaya - dijo Tcatalunyat - que la acompañe alguien mas y unos esclavos.
- ¿Quien me acompañara?
- Yo lo haré - dijo Tcatalunyat - seria un honor para mi.
- ¿Te harás cargo de la casa? - le dije a Raven.
- Como si fuera la mia - respondió.
Me levanté de la cama, el cuerpo aun se sentía pesado, mi paso era mas lento que antes.
- Salgan todos, quiero que se quede Gaia.
Todos mis acompañantes salieron de mi habitacion y Gaia cerró la puerta por dentro.
- Hace unos dias - dije - te pedi que consigas para mi, una niña que yo pueda criar y educar y una sirvienta.
- Lo intento - dijo Gaia - cada noche salgo a buscar a alguna niña en el pueblo y los alrededores, a veces los niños se pierden o sus padres los abandonan, pero de un tiempo a esta parte no ha pasado nada.
- Es todo - dije.
- ¿Necesita que la ayude en algo mas?
- Dije - gruñi - es todo.
Gaia salio de mi habitación dejándome sola, di vueltas en mi habitación, extrañaba mirar mi cuerpo en el espejo, hacía mucho no miraba mi rostro.
- ¿Se puede? - dijo desde la puerta una voz que no reconocí.
Lo miré, era Tcatalunyat, verlo ahora derecho con traje elegante era un hecho extraño para mí.
- Eres tú.
- Siento que mi presencia le es incomoda, señora.
- No es eso - murmure.
La verdad era que si, extrañaba verlo arrastrarse tras de mi con el rostro de inocencia y desorientado, ahora tenia experiencia, conocimiento, malicia.
- ¿En que puedo ayudarte? - dije ignorando mis pensamientos.
- El carruaje esta listo para el viaje.
- Yo tambien estoy lista.
Salimos de mi habitacion, cruzamos la sala y en la puerta se encontraba Gilgam, vino corriendo hacia mi.
- Por favor señora, lleveme.
- No puedo llevar tanta compañia.
- Yo la protegere con mi vida si es necesario.
- Dyéjelo que venga con nosotros - dijo Tcatalunyat - si tenemos problemas necesitaremos mas puños.
- Esta bien - dije.
Subi al carruaje acompañada de Cat y Gilgam, Raven me observaba desde adentro de la residencia, Gaia habia desaparecido y Ladyblue estaba en el jardin entrenando con la espada.
Me senté de un lado del carruaje, Tcatalunyat y Gilgam del otro lado, el conductor azotó a los caballos y avanzamos por el camino, lentamente.
- El viaje es de una semana - dije - no quiero estar encerrada aqui todo este tiempo.
- El conductor tiene instrucciones para que al amanecer encuentre refugio en alguna posada - respondió Tcatalunyat.
- Entonces demoraremos mas de una semana en llegar.
- Veinte dias - dijo.
- Es demasiado tiempo.
- Iremos muy despacio - dijo Gilgam.
- El conductor - respondió Gilgam - ira despacio para comodidad de la señora Dama Oscura.
- ¿Es humano? - indage - el conductor.
- Es un viejo apostador, le dicen Tortuga, pero es muy audaz e inteligente - dijo Tcatalunyat.
- ¿Es de confiar?
- Usted tranquila - murmuro - No se le pagará a menos que nos traiga de vuelta aquí.
El carruaje se detuvo de golpe.
- ¿Que pasa? - murmure enojada.
- Hombres lobo - dijo Gilgam sujetando su espada.
Dama Oscura
- Creo que ya esta despertando - dijo emocionada - silencio, si se esta despertando - era Raven quien hablaba.
Abri los ojos, estaba en mi habitación.
- ¿Cómo te sientes? - dijo Raven con tono de preocupación.
- ¿Que pasó? - dije aun desconcertada.
- Te dormiste por una hora, no, dos horas - respondió Gaia, a quien no habia visto en varios dias.
- Siento el cuerpo un poco pesado - dije.
- Señorita - dijo una voz que no habia escuchado antes - recuerda usted donde la transformaron - era Cat, en todo este tiempo no habia conversado con el y su voz era dulce y gruesa a la vez.
- En mi casa - murmure, era la voz mas seductora que habia escuchado - en la casa de mis padres, donde crecí.
- Pues, debe usted, traer tierra de casa, de lo contrario tendremos que enterrarla.
- Enterrarme - dije.
- Por 10 o 20 años.
- ¿Por qué?
- Los no muertos - dijo Cat - necesitamos tierra de casa...
- Yo le explico mejor - interrumpió Raven.
- Los vampiros estamos muy ligados a nuestra tierra de muerte, es nuestro lecho, el lugar donde morimos es nuestra fuente de fortaleza.
- Yo no los veo a ustedes afectados.
- Gaia y Gilgam fueron transformados en sus habitaciones respectivas, así que esta tierra es su casa, Ladyblue fue transformada en el rio, asi que ese es su lecho de muerte, Tcatalunyat y yo fuimos transformados en el castillo de Lord Darkiel asi que no es dificil encontrar tierra de casa.
- Entonces, ¿Que pasará conmigo?
- Para asegurar que un vampiro tenga tierra de casa, al ser transformado es enterrado, entonces al salir por primera vez de su tumba todo el material encima de el se vuelve su tierra de casa.
- ¿Por que yo no sabia esto?
- Eras la esposa del señor Mago Oscuro - dijo Gaia - la opcion era dejarte vivir hasta que tu cuerpo caiga en letargo eterno y exponerte al sol o que mueras en algun accidente casero antes de eso después de obtener su titulo y propiedades, despues de su muerte olvidamoa el asunto.
- Debo ir a mi ciudad natal.
- Es un viaje peligroso - dijo Raven.
- Debo hacerlo, es mi unica oportunidad - me perdere diez o mas años de vida.
- Los humanos lo registraran como tu muerte y luego podras volver con una nueva identidad - dijo Raven.
- No quiero una nueva identidad - respondi.
- A veces - dijo Gilgam que se habia mantenido en silencio todo este tiempo y lejos de mi - la opcion que nos parece la mejor para nosotros, no es la mejor para los demas.
- Ustedes no estan viviendo mi situación - dije sintiendome frustrada - si es que se puede llamar vida a esto.
- Quiza sea mejor dejar que se vaya - dijo Tcatalunyat - que la acompañe alguien mas y unos esclavos.
- ¿Quien me acompañara?
- Yo lo haré - dijo Tcatalunyat - seria un honor para mi.
- ¿Te harás cargo de la casa? - le dije a Raven.
- Como si fuera la mia - respondió.
Me levanté de la cama, el cuerpo aun se sentía pesado, mi paso era mas lento que antes.
- Salgan todos, quiero que se quede Gaia.
Todos mis acompañantes salieron de mi habitacion y Gaia cerró la puerta por dentro.
- Hace unos dias - dije - te pedi que consigas para mi, una niña que yo pueda criar y educar y una sirvienta.
- Lo intento - dijo Gaia - cada noche salgo a buscar a alguna niña en el pueblo y los alrededores, a veces los niños se pierden o sus padres los abandonan, pero de un tiempo a esta parte no ha pasado nada.
- Es todo - dije.
- ¿Necesita que la ayude en algo mas?
- Dije - gruñi - es todo.
Gaia salio de mi habitación dejándome sola, di vueltas en mi habitación, extrañaba mirar mi cuerpo en el espejo, hacía mucho no miraba mi rostro.
- ¿Se puede? - dijo desde la puerta una voz que no reconocí.
Lo miré, era Tcatalunyat, verlo ahora derecho con traje elegante era un hecho extraño para mí.
- Eres tú.
- Siento que mi presencia le es incomoda, señora.
- No es eso - murmure.
La verdad era que si, extrañaba verlo arrastrarse tras de mi con el rostro de inocencia y desorientado, ahora tenia experiencia, conocimiento, malicia.
- ¿En que puedo ayudarte? - dije ignorando mis pensamientos.
- El carruaje esta listo para el viaje.
- Yo tambien estoy lista.
Salimos de mi habitacion, cruzamos la sala y en la puerta se encontraba Gilgam, vino corriendo hacia mi.
- Por favor señora, lleveme.
- No puedo llevar tanta compañia.
- Yo la protegere con mi vida si es necesario.
- Dyéjelo que venga con nosotros - dijo Tcatalunyat - si tenemos problemas necesitaremos mas puños.
- Esta bien - dije.
Subi al carruaje acompañada de Cat y Gilgam, Raven me observaba desde adentro de la residencia, Gaia habia desaparecido y Ladyblue estaba en el jardin entrenando con la espada.
Me senté de un lado del carruaje, Tcatalunyat y Gilgam del otro lado, el conductor azotó a los caballos y avanzamos por el camino, lentamente.
- El viaje es de una semana - dije - no quiero estar encerrada aqui todo este tiempo.
- El conductor tiene instrucciones para que al amanecer encuentre refugio en alguna posada - respondió Tcatalunyat.
- Entonces demoraremos mas de una semana en llegar.
- Veinte dias - dijo.
- Es demasiado tiempo.
- Iremos muy despacio - dijo Gilgam.
- El conductor - respondió Gilgam - ira despacio para comodidad de la señora Dama Oscura.
- ¿Es humano? - indage - el conductor.
- Es un viejo apostador, le dicen Tortuga, pero es muy audaz e inteligente - dijo Tcatalunyat.
- ¿Es de confiar?
- Usted tranquila - murmuro - No se le pagará a menos que nos traiga de vuelta aquí.
El carruaje se detuvo de golpe.
- ¿Que pasa? - murmure enojada.
- Hombres lobo - dijo Gilgam sujetando su espada.
Dama Oscura
lunes, 8 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXVII
La venganza es una sopa que se toma fria, muy fria.
Mirar a Kaneki sentado al frente de mi, sonriendo, no sabia en lo que se habia metido, estaba feliz, estaba contento, me miraba y sonreía, miraba abajo, miraba arriba.
Llegamos al castillo, entramos, estaban esperandonos Raven, Ladyblue y Cat, quienes me miraron de arriba abajo por la vestimenta que traia.
- Quiero hablar con Ladyblue en la biblioteca - dije frunciendo las cejas - y que Gaia lleve a Kaneki a su habitación.
Me fui a la biblioteca, Ladyblue entro despues de mi.
- No vi a Nocturnal en la entrada.
- Se fue, señora.
- ¿A donde?
- No sabiamos si usted volvería, el decidió que ya habia sido invitado aqui y teniendo a Fusfus fuera de su castillo fue a recuperarlo.
- Ya veo - murmure - no quería decirte eso.
- Entonces para que me requiere, señora.
- ¿Que piensas de Gilgam?
- Es su primer neófito, ¿Hizo algo que la ofenda? ¿Lo castigo? Puedo cortarle la lengua una semana.
- No nada de eso - mirándola - ¿de donde sacas esas idead?
- Tengo decadas sirviendo a Mago Oscuro, aprendí muchos métodos de tortura.
- Sólo deseo saber tu opinión respecto a el.
- Es un vampiro prometedor - dijo midiendo sus palabras - consideró que si aprende a escribir podria llegar lejos, es muy despierto y aprende rápido todo lo que le enseño.
- Me pidió matrimonio.
- ¿Ya lo hizo? No crei que fuera tan pronto.
- ¿Acaso tu lo sabias?
- Pasamos mucho tiempo juntos, nosotros conversamos.
- Y no me dijiste nada.
- Su vida privada, señora, no era un asunto importante para mi.
- Es que no lo entiendes.
- Pero es un hermoso anillo, señora, ustedes serán felices.
- No es el anillo de Gilgam.
En ese momento entro Gaia agitada.
- Señora...
- Yo detesto que me interrumpan cuando estoy conversando algo importante.
- Señora Gilgam se encerró con Kaneki en su habitación, creo que intenta matarlo.
Mire a Ladyblue y salimos corriendo de la biblioteca para la habitación de Kaneki, llamamos a Cat y el tumbo la puerta de la habitacion de Kanrli, Gilgam estaba lleno de su sangre y el cuerpo de su victima tirado al costado, sin moverse, con una expresión de agonia que fue su ultimo suspiro, me acerque a Gilgam y le di una bofetada me miró furioso, le di otra bofetada, apreto los labios, le di otra bofetada, su mirada se volvió suplicante.
- Aun respira! - dijo Ladyblue que se habia acercado a examinar a Kaneki.
Cat sujeto a Gilgam y yo saque un cuchillo. Corte la mano de Gilgan y la sangre que brotó la derrame en la boca de Kaneki, tragandola el con ayuda de Ladyblue.
- Si este hombre muere - le dije a Gilgam enojada - iras al calabozo por un año.
- Si este hombre muere - respondió - usted debera casarse conmigo o estará perdida.
Le di otra bofetada a Gilgam, Cat lo soltó, Gilgan se toco la cara.
- Sus caricias son de lo mas excitantes.
Gilgam salio de la habitación mire a Ladyblue.
- Es probable que no lo logré - dijo - tendremos que esperar hasta mañana.
- Gaia, limpia y viste a Kaneki y quedate aqui hasta que despierte.
Sali de la habitación, Ladyblue vino detrás de mí.
- Este anillo me lo dio Kaneki - dije, mire a Cat muy cerca de nosotras - continuamos en la biblioteca - dije a Ladybue, mire a Cat - vigila a Gilgam.
Llegamos a al biblioteca.
- Es muy impulsivo - dije - no debio hacer esto.
- Esta enamorado, desde que era un humano esta enamorado de usted.
Raven entró a la biblioteca.
- Te dije que no traigas a ese humano aqui, pero claro, lo que yo te aconsejo no sirve para nada.
- Necesito conversar con Ladyblue - dije.
- Pero que estabas pensando, ese humano podria morir.
- Raven - grité - tengo mucho estres ahora, vete a tu habitación.
- Ahora te aconseja Ladyblue?
La mire y golpee la mesa.
- Estaré en mi habitación por si deseas hablar conmigo.
- Cuando Gilgam me pidio que noa casemos, estabamos en una celda, Fusfus nos escuchaba desde afuera escondida, creyo que no la vi, los hombres lobo tienen algún interes en que yo me case con Kaneki, la tenían desde el principio, considere que el hecho que nos espien tenia una razón y su propuesta en ese territorio podría ponerlo en peligro, asi que lo rechace.
- Y como es que aceptaste casarte con Kaneki.
- Beltrán, me dijo que debo casarme o mis parientes vendrán por mis tierras y me entregó a Kaneki para casarme con él.
- Y si hay humanos en tu territorio tambien habra humanos en su territorio.
- Exacto.
- Y Kaneki podría morir en cualquier momento.
- Debo pedirle consejo a Raven - murmure.
- Casese con Gilgam - dijo Ladyblue.
- Necesito a alguien de sangre noble para contraer matrimonio, y que mis tierras queden protegidas.
- Enseñele a Gilgam a escribir, que aprenda modales, que estudie leyes, entonces podra postularse a un cargo en la corte del rey y ganatbun título.
- Eso podría tomar décadas.
- Entonces solo casese con el, es un hombre.
- No es asi de fácil.
- Usted se ahoga tan fácilmente en un vaso con agua, Gilgam es hombre, la defendera ante cualquiera que intente lastimarla, puede pelear con hasta cinco hombres lobo y esta perdidamente enamorado de usted, ¿que mas desea?
- Hemos terminado la conversación, dile a Raven que deseo hablar con ella.
Ladyblue salio y Gaia entró.
- Te dije que vigiles a Kaneki.
- La transformación falló, señora.
- No puede ser - murmure.
- Los deseos de Kaneki eran morir y murió.
- Ordena quemar su cuerpo - dije.
Me sente, agarre el anillo que Kaneki me habia entregado.
- Es un hermoso anillo - dijo Raven que habia entrado a la biblioteca - lamento lo de Kaneki.
- Solo era un humano - murmure.
- Un humano con quien pretendias casarte.
- Beltrán - dije - que interes tendria en que yo me case con Kaneki.
- Asi que Beltrán fue el artifice de esto.
- Me dijo que comp mujer no puedo heredar tierras y que debo casarme para no perder mis pertenencias.
- Si te urge casarte para cuidar de tu propiedad, casate con Tcatalunyat.
Mire a Raven.
- Es noble, sabe leer, heredo el titulo de Marquez de Drud solo no tiene territorio porque mi padre lo despojó de todo, pero aun así, es noble.
- Y es tu tío.
- Yo no me opongo a la unión - dijo Raven sonriendo.
- Gilgam me pidió matrimonio - dije.
- Tu neofito sin educacion salvaje e impulsivo, no lo creo.
- ¿Por que?
- Pudiste casarte con Kaneki sin transformarlo, esperar que muera y ese tiempo mandarlo a educar, a la corte del Rey y a ganar un titulo, pero no, prefirió matar a un mortal porque se sentía amenazado.
- ¿Por que las mujeres no pueden heredar tíerras?
- Es un mundo dirigido por hombres.
- Me siento aburrida.
- Quizá necesitas morir por primera vez.
- No entiendo.
- Los vampiros no morimos, no envejecemos, estamos estáticos en el tiempo, cuando nos aburrimos nuestro cuerpo «necesita morir» entramos en letargo eterno y morimos.
- Nuestros titulos y propiedades.
- No necesitas mas que la propiedad que habitas, vende tus propiedades y acumula tu dinero en un lugar seguro, recomiendo comprar joyas de gran valor porque el dinero de los humanos se devalúa, las joyas se venden, si al despertar deseas adquirir nuevas propiedades lo haces.
- No deseo hablar de eso ahora.
- Necesitas morir - dijo Raven.
- ¿Por que lo necesito?
- No tienes tierra santa - dijo.
- ¿Que es eso?
- La tierra santa es donde nuestros cuerpos tienen su descanso, un ataud, tierra, la tierra santa evita que te aburras.
- Me estas confundiendo mas.
- Sin tierra santa deberás entrar en letargo cada diez años.
- Han pasado tres años.
- No haz sido enterrada, ni descansaste despues de tu transformación, no tienes tierra santa, tu cuerpo dejara de obedecer y te quedaras inmovil como piedra.
- Recomiendas que me muera entonces.
- Deberias descansar, yo puedo hacerme cargo de todo mientras te ausentes y si es tu deseo, hare que Gilgam estudie.
- Lo pensaré - dije.
- No tienes mucho tiempo para decidir, apura tu respuesta - dijo Raven, se fue de la biblioteca, me levante de la silla en la que estaba sentada y mi cuerpo se sintió muy pesado, caí al piso y mis ojos se cerraron.
Dama Oscura
Mirar a Kaneki sentado al frente de mi, sonriendo, no sabia en lo que se habia metido, estaba feliz, estaba contento, me miraba y sonreía, miraba abajo, miraba arriba.
Llegamos al castillo, entramos, estaban esperandonos Raven, Ladyblue y Cat, quienes me miraron de arriba abajo por la vestimenta que traia.
- Quiero hablar con Ladyblue en la biblioteca - dije frunciendo las cejas - y que Gaia lleve a Kaneki a su habitación.
Me fui a la biblioteca, Ladyblue entro despues de mi.
- No vi a Nocturnal en la entrada.
- Se fue, señora.
- ¿A donde?
- No sabiamos si usted volvería, el decidió que ya habia sido invitado aqui y teniendo a Fusfus fuera de su castillo fue a recuperarlo.
- Ya veo - murmure - no quería decirte eso.
- Entonces para que me requiere, señora.
- ¿Que piensas de Gilgam?
- Es su primer neófito, ¿Hizo algo que la ofenda? ¿Lo castigo? Puedo cortarle la lengua una semana.
- No nada de eso - mirándola - ¿de donde sacas esas idead?
- Tengo decadas sirviendo a Mago Oscuro, aprendí muchos métodos de tortura.
- Sólo deseo saber tu opinión respecto a el.
- Es un vampiro prometedor - dijo midiendo sus palabras - consideró que si aprende a escribir podria llegar lejos, es muy despierto y aprende rápido todo lo que le enseño.
- Me pidió matrimonio.
- ¿Ya lo hizo? No crei que fuera tan pronto.
- ¿Acaso tu lo sabias?
- Pasamos mucho tiempo juntos, nosotros conversamos.
- Y no me dijiste nada.
- Su vida privada, señora, no era un asunto importante para mi.
- Es que no lo entiendes.
- Pero es un hermoso anillo, señora, ustedes serán felices.
- No es el anillo de Gilgam.
En ese momento entro Gaia agitada.
- Señora...
- Yo detesto que me interrumpan cuando estoy conversando algo importante.
- Señora Gilgam se encerró con Kaneki en su habitación, creo que intenta matarlo.
Mire a Ladyblue y salimos corriendo de la biblioteca para la habitación de Kaneki, llamamos a Cat y el tumbo la puerta de la habitacion de Kanrli, Gilgam estaba lleno de su sangre y el cuerpo de su victima tirado al costado, sin moverse, con una expresión de agonia que fue su ultimo suspiro, me acerque a Gilgam y le di una bofetada me miró furioso, le di otra bofetada, apreto los labios, le di otra bofetada, su mirada se volvió suplicante.
- Aun respira! - dijo Ladyblue que se habia acercado a examinar a Kaneki.
Cat sujeto a Gilgam y yo saque un cuchillo. Corte la mano de Gilgan y la sangre que brotó la derrame en la boca de Kaneki, tragandola el con ayuda de Ladyblue.
- Si este hombre muere - le dije a Gilgam enojada - iras al calabozo por un año.
- Si este hombre muere - respondió - usted debera casarse conmigo o estará perdida.
Le di otra bofetada a Gilgam, Cat lo soltó, Gilgan se toco la cara.
- Sus caricias son de lo mas excitantes.
Gilgam salio de la habitación mire a Ladyblue.
- Es probable que no lo logré - dijo - tendremos que esperar hasta mañana.
- Gaia, limpia y viste a Kaneki y quedate aqui hasta que despierte.
Sali de la habitación, Ladyblue vino detrás de mí.
- Este anillo me lo dio Kaneki - dije, mire a Cat muy cerca de nosotras - continuamos en la biblioteca - dije a Ladybue, mire a Cat - vigila a Gilgam.
Llegamos a al biblioteca.
- Es muy impulsivo - dije - no debio hacer esto.
- Esta enamorado, desde que era un humano esta enamorado de usted.
Raven entró a la biblioteca.
- Te dije que no traigas a ese humano aqui, pero claro, lo que yo te aconsejo no sirve para nada.
- Necesito conversar con Ladyblue - dije.
- Pero que estabas pensando, ese humano podria morir.
- Raven - grité - tengo mucho estres ahora, vete a tu habitación.
- Ahora te aconseja Ladyblue?
La mire y golpee la mesa.
- Estaré en mi habitación por si deseas hablar conmigo.
- Cuando Gilgam me pidio que noa casemos, estabamos en una celda, Fusfus nos escuchaba desde afuera escondida, creyo que no la vi, los hombres lobo tienen algún interes en que yo me case con Kaneki, la tenían desde el principio, considere que el hecho que nos espien tenia una razón y su propuesta en ese territorio podría ponerlo en peligro, asi que lo rechace.
- Y como es que aceptaste casarte con Kaneki.
- Beltrán, me dijo que debo casarme o mis parientes vendrán por mis tierras y me entregó a Kaneki para casarme con él.
- Y si hay humanos en tu territorio tambien habra humanos en su territorio.
- Exacto.
- Y Kaneki podría morir en cualquier momento.
- Debo pedirle consejo a Raven - murmure.
- Casese con Gilgam - dijo Ladyblue.
- Necesito a alguien de sangre noble para contraer matrimonio, y que mis tierras queden protegidas.
- Enseñele a Gilgam a escribir, que aprenda modales, que estudie leyes, entonces podra postularse a un cargo en la corte del rey y ganatbun título.
- Eso podría tomar décadas.
- Entonces solo casese con el, es un hombre.
- No es asi de fácil.
- Usted se ahoga tan fácilmente en un vaso con agua, Gilgam es hombre, la defendera ante cualquiera que intente lastimarla, puede pelear con hasta cinco hombres lobo y esta perdidamente enamorado de usted, ¿que mas desea?
- Hemos terminado la conversación, dile a Raven que deseo hablar con ella.
Ladyblue salio y Gaia entró.
- Te dije que vigiles a Kaneki.
- La transformación falló, señora.
- No puede ser - murmure.
- Los deseos de Kaneki eran morir y murió.
- Ordena quemar su cuerpo - dije.
Me sente, agarre el anillo que Kaneki me habia entregado.
- Es un hermoso anillo - dijo Raven que habia entrado a la biblioteca - lamento lo de Kaneki.
- Solo era un humano - murmure.
- Un humano con quien pretendias casarte.
- Beltrán - dije - que interes tendria en que yo me case con Kaneki.
- Asi que Beltrán fue el artifice de esto.
- Me dijo que comp mujer no puedo heredar tierras y que debo casarme para no perder mis pertenencias.
- Si te urge casarte para cuidar de tu propiedad, casate con Tcatalunyat.
Mire a Raven.
- Es noble, sabe leer, heredo el titulo de Marquez de Drud solo no tiene territorio porque mi padre lo despojó de todo, pero aun así, es noble.
- Y es tu tío.
- Yo no me opongo a la unión - dijo Raven sonriendo.
- Gilgam me pidió matrimonio - dije.
- Tu neofito sin educacion salvaje e impulsivo, no lo creo.
- ¿Por que?
- Pudiste casarte con Kaneki sin transformarlo, esperar que muera y ese tiempo mandarlo a educar, a la corte del Rey y a ganar un titulo, pero no, prefirió matar a un mortal porque se sentía amenazado.
- ¿Por que las mujeres no pueden heredar tíerras?
- Es un mundo dirigido por hombres.
- Me siento aburrida.
- Quizá necesitas morir por primera vez.
- No entiendo.
- Los vampiros no morimos, no envejecemos, estamos estáticos en el tiempo, cuando nos aburrimos nuestro cuerpo «necesita morir» entramos en letargo eterno y morimos.
- Nuestros titulos y propiedades.
- No necesitas mas que la propiedad que habitas, vende tus propiedades y acumula tu dinero en un lugar seguro, recomiendo comprar joyas de gran valor porque el dinero de los humanos se devalúa, las joyas se venden, si al despertar deseas adquirir nuevas propiedades lo haces.
- No deseo hablar de eso ahora.
- Necesitas morir - dijo Raven.
- ¿Por que lo necesito?
- No tienes tierra santa - dijo.
- ¿Que es eso?
- La tierra santa es donde nuestros cuerpos tienen su descanso, un ataud, tierra, la tierra santa evita que te aburras.
- Me estas confundiendo mas.
- Sin tierra santa deberás entrar en letargo cada diez años.
- Han pasado tres años.
- No haz sido enterrada, ni descansaste despues de tu transformación, no tienes tierra santa, tu cuerpo dejara de obedecer y te quedaras inmovil como piedra.
- Recomiendas que me muera entonces.
- Deberias descansar, yo puedo hacerme cargo de todo mientras te ausentes y si es tu deseo, hare que Gilgam estudie.
- Lo pensaré - dije.
- No tienes mucho tiempo para decidir, apura tu respuesta - dijo Raven, se fue de la biblioteca, me levante de la silla en la que estaba sentada y mi cuerpo se sintió muy pesado, caí al piso y mis ojos se cerraron.
Dama Oscura
lunes, 1 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXVI
La verdadera prision esta en los sentimientos que nunca logramos exteriorizar.
Mientras Gilgam hablaba, logré ver una silueta afuera de la celda, el cuerpo de aquella que habia mandado encerrarnos escuchaba con atención lo que ocurría dentro y esperaba mi respuesta, entonces me di cuenta lo que estaba planeado desde el momento en que ingresamos a esa fortaleza.
- No - dije friamente - Yo amo a Kaneki y es el unico hombre con quien me casare - me di la vuelta y me aleje de Gilgam.
- Es porque no tengo titulo.
- Perdón - dije tapandome el rostro.
- Es por el dinero, el maldito dinero, es lo único que te interesa, un marido con un titulo que puedas heredar.
- Mide tus palabras.
Mire afuera de la celda y quien nos espiaba ya se habia ido.
- Entonces explícame, se que no soy un lord, un conde, pero yo hare cualquier cosa para hacerte feliz.
Cuando me asegure que ya no nos escuchaban me acerque a Gilgam y sin decirle nada lo besé, cuando lo solte el sonreía y miraba a la nada.
- Las paredes tienen oidos y los techos ojos - murmure mientras lo abrazaba.
Gilgam se sento y yo me acomode lejos de él, no nos dijimos nada mas hasta que anochecio.
Hana vino y abrieron las puertas.
- Nos bañaremos juntas - dijo sonriendo.
Me levante y acompañe a Hana a un lago dentro de la fortaleza, el lago tenia agua caliente, Hana rompió mi vestido pues no sabia como sacarmelo y me empujo al lago, me paso el cuerpo con una bola de grasa de animal que me limpio mas de lo que me limpiaba yo en mis baños en el río.
- Que es eso? - pregunté intrigada.
- Se llama jabón - dijo Hana - es algo que estan creando los humanos, muy util para limpiar el cuerpo la ropa y los utensilios de cocina.
- Nunca vi uno - dije.
- Pues en el pueblo venden, podrias comprarlo cuando quieras, incluso hay una fábrica.
- Los humanos son muy ingmteligentes - murmure.
- Hasta hace poco eras una humana - dijo Hana sonriendo.
- Era - respondí - un pasado muy lejano.
Salimos del lago nos secamos y Hana me dio algo de su ropa.
Me puse la pantaloneta que me quedaba muy ajustada y la polera.
- Esto es lo que usas usualmente?
- Es mas práctico asi - respondió Hana - los vestidos son caros y me transformo seguido, la desnudez me viene mejor.
- No tienes recato - murmure.
- Y que es el recato? Por que una debe taparse tanto?
- Para evitar la lujuria de los hombres.
- Y por que los hombres tienen lujuria de nuestro Cuerpo.
- Hana, ya es hora - dijo Fusfus entrando e interrumpiendo, me mira - eso te queda muy bien.
Salimos y caminamos hasta un salón, al entrar encontramos una mesa muy larga con comida y a Beltrán ya sentado en la silla principal.
- Bella, hermosa, deslumbrante - dijo efusivo Beltran quien estaba sentado en la mesa - serias una espectacular mujer lobo - continuo, Fusfus se sentó a su izquierda y Hana a su derecha - sientense a cenar con nosotros - dijo indicando dos sillas, al frente de mi estaba ya sentado Kaneki - después de cenar conversaremos.
Nos sentamos en la mesa, mire a Gilgam, el se encogió de hombros y nos sentamos.
- No cenaras? - dijo Kaneki sonriendome.
- Estoy a dieta - sonreí - mi madre decia que para conseguir un buen esposo debo mantener una buena figura.
- Eres hermosa sin importar tu peso - dijo Kaneki y continuó comiendo.
Miré a Gilgam y me agarró la mano, retiré mi mano.
- Cuando salgamos de aqui - murmure.
Fusfus agarró la mano Beltrán y sonrió, Beltran sonrió al mirarla y luego me miró.
Cuando terminaron de comer, salimos del comedor y nos dirigimos a un lugar mas privado.
- Tu esposo falleció - dijo Beltrán sirviendose vino.
- Lo sé - respondí.
- Y lord Darkiel falleció en tu castillo en manos de Tcatalunyat.
- Si. Así es.
- Y Lord Nocturnal perdio su territorio en una guerra justa contra. Fusfus asi que perdio su posicion - silencio - La condesa Darkiel no se casara por varios años, tengo entendido, esta casando a sus hijas con humanos y tu - sonriendo - ¿qué harás tú?
- No entiendo su pregunta.
- Mi estimada, quiero saber si planea contraer nupcias pronto.
- Mi vida privada no es cuestión del pueblo.
- Claro que sí - respondió - ya no estamos en tiempos de guerra, queremos perpetuar nuestras razas y para lograrlo debemos permanecer ocultos a los ojos de los humanos, para ello debemos aparentar una vida como la de ellos.
- Tengo una vida como la de los humanos - gruñi.
- Ninguna mujer queda dueña de propiedades mientras es soltera, mi estimada, deberías saberlo.
- Yo no soy cualquier mujer.
- Eres una mujer para los humanos y estas soltera, si no te casas pronto tus parientes varones reclamaran tus tierras y tendre humanos miedosos rondando mi territorio y descubriendo mis secretos - torci la boca mientras el hablaba - casese, señora, casese y evitenos el sabor amargo de tener humanos en nuestras tierras.
- Buscare un esposo.
- No necesita buscarlo - dijo, abrieron la puerta y entraron Fusfus y Kaneki - Aqui tiene uno.
Kaneki se acercó a mi, se arrodillo y saco un anillo.
- Acepta ser mi esposa?
- Pues yo - Mire el anillo, miré a Beltrán, mire a Gilgam, suspire, cerré los ojos - acepto - estire el brazo y Kaneki me puso el anillo, me beso la mano y se levantó - Sabes lo que esto significa - dije mirando a Beltrán.
- Es tu responsabilidad llevar esto con exito - dijo sonriendo - bueno, mis nuevos amigos, pueden ir tranquilos. Espero esa invitación pronto.
Sali de los territorios de Beltran acompañada de Gilgam y Kaneki, un carruaje nos esperaba en el camino y emprendimos la vuelta al castillo.
Dama Oscura
Mientras Gilgam hablaba, logré ver una silueta afuera de la celda, el cuerpo de aquella que habia mandado encerrarnos escuchaba con atención lo que ocurría dentro y esperaba mi respuesta, entonces me di cuenta lo que estaba planeado desde el momento en que ingresamos a esa fortaleza.
- No - dije friamente - Yo amo a Kaneki y es el unico hombre con quien me casare - me di la vuelta y me aleje de Gilgam.
- Es porque no tengo titulo.
- Perdón - dije tapandome el rostro.
- Es por el dinero, el maldito dinero, es lo único que te interesa, un marido con un titulo que puedas heredar.
- Mide tus palabras.
Mire afuera de la celda y quien nos espiaba ya se habia ido.
- Entonces explícame, se que no soy un lord, un conde, pero yo hare cualquier cosa para hacerte feliz.
Cuando me asegure que ya no nos escuchaban me acerque a Gilgam y sin decirle nada lo besé, cuando lo solte el sonreía y miraba a la nada.
- Las paredes tienen oidos y los techos ojos - murmure mientras lo abrazaba.
Gilgam se sento y yo me acomode lejos de él, no nos dijimos nada mas hasta que anochecio.
Hana vino y abrieron las puertas.
- Nos bañaremos juntas - dijo sonriendo.
Me levante y acompañe a Hana a un lago dentro de la fortaleza, el lago tenia agua caliente, Hana rompió mi vestido pues no sabia como sacarmelo y me empujo al lago, me paso el cuerpo con una bola de grasa de animal que me limpio mas de lo que me limpiaba yo en mis baños en el río.
- Que es eso? - pregunté intrigada.
- Se llama jabón - dijo Hana - es algo que estan creando los humanos, muy util para limpiar el cuerpo la ropa y los utensilios de cocina.
- Nunca vi uno - dije.
- Pues en el pueblo venden, podrias comprarlo cuando quieras, incluso hay una fábrica.
- Los humanos son muy ingmteligentes - murmure.
- Hasta hace poco eras una humana - dijo Hana sonriendo.
- Era - respondí - un pasado muy lejano.
Salimos del lago nos secamos y Hana me dio algo de su ropa.
Me puse la pantaloneta que me quedaba muy ajustada y la polera.
- Esto es lo que usas usualmente?
- Es mas práctico asi - respondió Hana - los vestidos son caros y me transformo seguido, la desnudez me viene mejor.
- No tienes recato - murmure.
- Y que es el recato? Por que una debe taparse tanto?
- Para evitar la lujuria de los hombres.
- Y por que los hombres tienen lujuria de nuestro Cuerpo.
- Hana, ya es hora - dijo Fusfus entrando e interrumpiendo, me mira - eso te queda muy bien.
Salimos y caminamos hasta un salón, al entrar encontramos una mesa muy larga con comida y a Beltrán ya sentado en la silla principal.
- Bella, hermosa, deslumbrante - dijo efusivo Beltran quien estaba sentado en la mesa - serias una espectacular mujer lobo - continuo, Fusfus se sentó a su izquierda y Hana a su derecha - sientense a cenar con nosotros - dijo indicando dos sillas, al frente de mi estaba ya sentado Kaneki - después de cenar conversaremos.
Nos sentamos en la mesa, mire a Gilgam, el se encogió de hombros y nos sentamos.
- No cenaras? - dijo Kaneki sonriendome.
- Estoy a dieta - sonreí - mi madre decia que para conseguir un buen esposo debo mantener una buena figura.
- Eres hermosa sin importar tu peso - dijo Kaneki y continuó comiendo.
Miré a Gilgam y me agarró la mano, retiré mi mano.
- Cuando salgamos de aqui - murmure.
Fusfus agarró la mano Beltrán y sonrió, Beltran sonrió al mirarla y luego me miró.
Cuando terminaron de comer, salimos del comedor y nos dirigimos a un lugar mas privado.
- Tu esposo falleció - dijo Beltrán sirviendose vino.
- Lo sé - respondí.
- Y lord Darkiel falleció en tu castillo en manos de Tcatalunyat.
- Si. Así es.
- Y Lord Nocturnal perdio su territorio en una guerra justa contra. Fusfus asi que perdio su posicion - silencio - La condesa Darkiel no se casara por varios años, tengo entendido, esta casando a sus hijas con humanos y tu - sonriendo - ¿qué harás tú?
- No entiendo su pregunta.
- Mi estimada, quiero saber si planea contraer nupcias pronto.
- Mi vida privada no es cuestión del pueblo.
- Claro que sí - respondió - ya no estamos en tiempos de guerra, queremos perpetuar nuestras razas y para lograrlo debemos permanecer ocultos a los ojos de los humanos, para ello debemos aparentar una vida como la de ellos.
- Tengo una vida como la de los humanos - gruñi.
- Ninguna mujer queda dueña de propiedades mientras es soltera, mi estimada, deberías saberlo.
- Yo no soy cualquier mujer.
- Eres una mujer para los humanos y estas soltera, si no te casas pronto tus parientes varones reclamaran tus tierras y tendre humanos miedosos rondando mi territorio y descubriendo mis secretos - torci la boca mientras el hablaba - casese, señora, casese y evitenos el sabor amargo de tener humanos en nuestras tierras.
- Buscare un esposo.
- No necesita buscarlo - dijo, abrieron la puerta y entraron Fusfus y Kaneki - Aqui tiene uno.
Kaneki se acercó a mi, se arrodillo y saco un anillo.
- Acepta ser mi esposa?
- Pues yo - Mire el anillo, miré a Beltrán, mire a Gilgam, suspire, cerré los ojos - acepto - estire el brazo y Kaneki me puso el anillo, me beso la mano y se levantó - Sabes lo que esto significa - dije mirando a Beltrán.
- Es tu responsabilidad llevar esto con exito - dijo sonriendo - bueno, mis nuevos amigos, pueden ir tranquilos. Espero esa invitación pronto.
Sali de los territorios de Beltran acompañada de Gilgam y Kaneki, un carruaje nos esperaba en el camino y emprendimos la vuelta al castillo.
Dama Oscura
lunes, 24 de septiembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXV
En la guerra y en el amor, todo vale, hasta el arma mas pequeña puede ser letal.
Luna, hermosa, blanca, su luz refleja mi piel haciendome ver palida y mas blanca de lo que era en vida, andar del brazo de Gilgam, me hacia recordar la vez que paseaba con Mago Oscuro, me detuve, jalando a Gilgam, quien me miro con una gran sonrisa que al ver la expresión de mi rostro desapareció.
- Te ocurre algo? - dijo viendo que no me movia.
- Algo pasará - dije apretando los labios.
- Que podría pasar? La noche es perfecta - dijo Gilgam pasando su mano por mi rostro.
Apenas terminó lo que decia y un gran lobo vino corriendo hacia nosotros.
- Lo sabía - dije.
Gilgam se puso delante de mi y saco su espada, el enorme lobo pelaje marron, dio un salto y se transformó en una mujer.
La impresión me dejo muda y es que ver una transformacion tan impecable y perfecta como la que habia visto no me sorprendió para nada, es que se trataba de Hana y estaba completamente desnuda, su cuerpo era delgado, piernas fuertes y piel firme, se planto delante de nosotros y pronto una mujer que yo no conocia se acercó a ella y le puso una manta encima.
- Debes cubrirte niña - dijo la mujer que se nos acercó, me miro e hizo una reverencia.
- Vayanse por donde vinieron - dijo Gilgam amenazante - de lo contrario tendre...
- Que pelear con nosotros - dijo sonriendo - no vinimos a pelear, el señor Beltrán espera ansioso la visita de la señora Dama Oscura y nosotros vinimos a explotarla - apuntandolo - tu puedes irte.
- No, ella no ira a ningún lado - dijo Gilgam cada vez mas enojado.
- Si ire - dije - ve al castillo y avisa a Ladyblue.
- No - respondió Gilgam - me quedaré con usted.
- Te lo estoy...
- Puede venir - dijo Hana sonriendo - eres nuestra invitada.
- La noche es joven y larga - dijo la mujer - por cierto, mi nombre es Fusfus - se dio la vuelta - no pierdan de vista a la señora Dama Oscura - ordenó, los hombres que la acompañaban se cuadraron y caminaron detras de nosotros, Hana se quito la manta y se convirtió nuevamente corriendo, aullando, ladrando.
Caminamos en silencio atravesando el bosque alejandonos cada vez mas del castillo, después de varias horas de pasar por caminos mal improvisados, fangales, y espantar animales, llegamos a una gran fortaleza, el muro cubierto de maleza, y alrededor una fosa llena de agua, bajaron el puente levadizo y levantaron la reja, atravesamos y nos encontramos con un palacete con casas alrededor, se veia sembríos y una herreria, entonces pude ver a un hombre que habia estado en mi castillo, me vio y se escondio, evadi a mis «guardaespaldas» y lo alcance.
- A donde vas con tanta prisa? - dije molesta.
- Yo brindo mis servicios a todos y los ayudo por igual sin distinción - dijo asustado.
- Todo bien? - dijo Fusfus que estaba parada detras de mí.
- Si - dije sujetando a mi acompañante.
- Se lo pregunté a Coco - dijo Fusfus.
- Yo debo irme - dijo jalando su brazo tratando de soltarse.
- Ya hablaremoa otro dia - dije sonriendo forzosamente - Verdad?
- Si - dijo Coco - Si tenemos oportunidad.
Coco se safo y se fue corriendo, Fusfus se quedó a mi lado.
- Bueno - dijo suspirando - La noche casi acaba - extendió su mano - te llevare a tu habitación y mañana te llevare con Beltrán.
Levanté mi vestido y caminé sola hasta alcanzar a Gilgam.
- Llevenlos al sótano - dijo Fusfus.
- Al sótano? - dije indignada.
- Lamento informarle que aqui el sol alcanza todas las habitaciones ya que hay ventanales y no queremos que por accidente su delicado rostro se vea marcado.
Dos sujetos nos escoltaron al sótano y nos metieron a una celda que estaba humeda y muy sucia, miré a mi alrededor y me quede parada, cerraron la celda con llave y se fueron.
- Ven - dijo Gilgam - hay que sentarnos.
Me acerque a Gilgam y me sente a su lado, el me abrazo y me recoste en su pecho, su corazón no hacia ningún sonido.
En silencio mirando a un muro donde una araña tejia su hilo que serviría de trampa para sus presas, Gilgam me besó la cabeza.
- Que haces? - dije poniendo mi mano en donde el me habia besado.
- Yo... - el silencio que hizo fue largo - siento que esto es un sueño - otro silencio de au parte - desde que la conozco imaginé estar así con usted.
- Encerrados en una celda a merced de unos lobos que noa odian y podrian dejarnoa decadas aquí...
- Me refiero a estar nosotros dos solos sin que nadie nos interrumpa, es hermoso.
- A mi no me resulta hermoso estar encerrada - dije.
- Dama Oscura - dijo Gilgam - Puede estar tranquila.
- Estoy tranquila - dije.
- Yo la protegere a costa de mi vida si es necesario.
- No estamos en peligro - dije.
- Como lo sabes?
- Estamos en medio de al menos doscientos hombres lobo, si estuvieramos en peligro ya lo sabríamos.
- Quizá solo esperan que nos confiemos - dijo apretandome con su brazo - y luego nos atacaran.
Un sonido, escandaloso arriba de nosotros hizo que nos callemos.
- Pues matenme - grito una voz que conocia.
Sus pasos fuertes se dejaron escuchar, me acerque a la reja y pude berlo, Kaneki bajaba y se acerco a mi.
- Te encuentras bien? - dijo preocupado - abran esa reja - ordenó.
- Nuestras ordenes es no abrir esa reja hasta el anochecer.
- Tienen ahi encerrada a la Condesa de la Noche, no pueden mantenerla encerrada como un vulgar criminal - grito.
- Kaneki - dije - esta bien.
- No esta bien - dijo alterado - no pueden tenerte aqui.
- Esta bien, al anochecer saldre, tranquilo.
La voz de una mujer desde arriba que se acercaba interrumpio la conversación, Fusfus se paro al costado de Kaneki, este se dio la vuelta mirándola.
- Quiero que la saquen de aquí.
Fusfus sonrió.
- Abran esa reja - ordenó, uno se loa guardias abrio la reja de la celda - Señora Dama Oscura - mirando a Gilgam - y acompañante, a pedido de Kaneki pueden salir.
Mire a Gilgam quien me agarraba de la mano con fuerza y me jaló para atras.
- Saldremos hasta que salga la luna - dijo Gilgam sentandose y obligandome a sentarme a su lado.
Kaneki entro a la celda y estiro la mano, cerré las manos haciendo puño.
- Estoy bien - dije - cuando anochezca saldré.
- No eres mas prisionera - dijo Kaneki.
- Nunca lo fui - respondí.
Kaneki miro a Fusfus luego a Gilgam y luego a mí.
- No se debe tratar de esta forma a los invitados - dijo Kaneki y salió miy enojado empujando a los que se le cruzaban.
- El no lo sabe - dijo Fusfus mirándome.
La mire sin responder.
- Y tu lo amas - continuó ella, sonriendo maliciosamente - era todo lo que necesitaba, Esta noche podran ir a los baños, te prestaran ropa limpia y conversaras con Beltrán, quien por cierto esta muy emocionado por su visita.
Fusfus salio de la celda y volvieron a encerrarnos a Gilgam y a mi adentro.
- Dama Oscura - dijo Gilgam cuando noa dejaron solos - cuando salgamos de aqui debo decirle algo.
- Quiza no salgamos de aquí - murmure - la situación no es buena, esa Fusfus planea algo y no me agrada.
- Entonces quiza deba decirselo ahora.
Gilgam se paro, me tomo de la mano haviendo que me pare, se dio la vuelta buscándo entre su ropa - yo siempre lo cargo conmigo - dijo, cuando encontro lo que buscaba me miro fijamente, los labios le temblaban y suspiro - si no salimos vivos de aquí debe usted saberlo.
- No puedo creerlo - dije.
- Dama Oscura estoy completamente seguro de lo que haré - dijo Gilgam, entonces se arrodillo, abrio una pequeña cajita donde se dejó ver un anillo con cinco diminutas piedras que lo decoraban - estoy profundamente enamorado de usted y quiero pasar el resto de mi existencia a su lado, por favor acepte esto como tributo de mi amor, pues deseo casarme con usted, Dama Oscura ¿Quiere ser mi esposa?
Dama Oscura
Luna, hermosa, blanca, su luz refleja mi piel haciendome ver palida y mas blanca de lo que era en vida, andar del brazo de Gilgam, me hacia recordar la vez que paseaba con Mago Oscuro, me detuve, jalando a Gilgam, quien me miro con una gran sonrisa que al ver la expresión de mi rostro desapareció.
- Te ocurre algo? - dijo viendo que no me movia.
- Algo pasará - dije apretando los labios.
- Que podría pasar? La noche es perfecta - dijo Gilgam pasando su mano por mi rostro.
Apenas terminó lo que decia y un gran lobo vino corriendo hacia nosotros.
- Lo sabía - dije.
Gilgam se puso delante de mi y saco su espada, el enorme lobo pelaje marron, dio un salto y se transformó en una mujer.
La impresión me dejo muda y es que ver una transformacion tan impecable y perfecta como la que habia visto no me sorprendió para nada, es que se trataba de Hana y estaba completamente desnuda, su cuerpo era delgado, piernas fuertes y piel firme, se planto delante de nosotros y pronto una mujer que yo no conocia se acercó a ella y le puso una manta encima.
- Debes cubrirte niña - dijo la mujer que se nos acercó, me miro e hizo una reverencia.
- Vayanse por donde vinieron - dijo Gilgam amenazante - de lo contrario tendre...
- Que pelear con nosotros - dijo sonriendo - no vinimos a pelear, el señor Beltrán espera ansioso la visita de la señora Dama Oscura y nosotros vinimos a explotarla - apuntandolo - tu puedes irte.
- No, ella no ira a ningún lado - dijo Gilgam cada vez mas enojado.
- Si ire - dije - ve al castillo y avisa a Ladyblue.
- No - respondió Gilgam - me quedaré con usted.
- Te lo estoy...
- Puede venir - dijo Hana sonriendo - eres nuestra invitada.
- La noche es joven y larga - dijo la mujer - por cierto, mi nombre es Fusfus - se dio la vuelta - no pierdan de vista a la señora Dama Oscura - ordenó, los hombres que la acompañaban se cuadraron y caminaron detras de nosotros, Hana se quito la manta y se convirtió nuevamente corriendo, aullando, ladrando.
Caminamos en silencio atravesando el bosque alejandonos cada vez mas del castillo, después de varias horas de pasar por caminos mal improvisados, fangales, y espantar animales, llegamos a una gran fortaleza, el muro cubierto de maleza, y alrededor una fosa llena de agua, bajaron el puente levadizo y levantaron la reja, atravesamos y nos encontramos con un palacete con casas alrededor, se veia sembríos y una herreria, entonces pude ver a un hombre que habia estado en mi castillo, me vio y se escondio, evadi a mis «guardaespaldas» y lo alcance.
- A donde vas con tanta prisa? - dije molesta.
- Yo brindo mis servicios a todos y los ayudo por igual sin distinción - dijo asustado.
- Todo bien? - dijo Fusfus que estaba parada detras de mí.
- Si - dije sujetando a mi acompañante.
- Se lo pregunté a Coco - dijo Fusfus.
- Yo debo irme - dijo jalando su brazo tratando de soltarse.
- Ya hablaremoa otro dia - dije sonriendo forzosamente - Verdad?
- Si - dijo Coco - Si tenemos oportunidad.
Coco se safo y se fue corriendo, Fusfus se quedó a mi lado.
- Bueno - dijo suspirando - La noche casi acaba - extendió su mano - te llevare a tu habitación y mañana te llevare con Beltrán.
Levanté mi vestido y caminé sola hasta alcanzar a Gilgam.
- Llevenlos al sótano - dijo Fusfus.
- Al sótano? - dije indignada.
- Lamento informarle que aqui el sol alcanza todas las habitaciones ya que hay ventanales y no queremos que por accidente su delicado rostro se vea marcado.
Dos sujetos nos escoltaron al sótano y nos metieron a una celda que estaba humeda y muy sucia, miré a mi alrededor y me quede parada, cerraron la celda con llave y se fueron.
- Ven - dijo Gilgam - hay que sentarnos.
Me acerque a Gilgam y me sente a su lado, el me abrazo y me recoste en su pecho, su corazón no hacia ningún sonido.
En silencio mirando a un muro donde una araña tejia su hilo que serviría de trampa para sus presas, Gilgam me besó la cabeza.
- Que haces? - dije poniendo mi mano en donde el me habia besado.
- Yo... - el silencio que hizo fue largo - siento que esto es un sueño - otro silencio de au parte - desde que la conozco imaginé estar así con usted.
- Encerrados en una celda a merced de unos lobos que noa odian y podrian dejarnoa decadas aquí...
- Me refiero a estar nosotros dos solos sin que nadie nos interrumpa, es hermoso.
- A mi no me resulta hermoso estar encerrada - dije.
- Dama Oscura - dijo Gilgam - Puede estar tranquila.
- Estoy tranquila - dije.
- Yo la protegere a costa de mi vida si es necesario.
- No estamos en peligro - dije.
- Como lo sabes?
- Estamos en medio de al menos doscientos hombres lobo, si estuvieramos en peligro ya lo sabríamos.
- Quizá solo esperan que nos confiemos - dijo apretandome con su brazo - y luego nos atacaran.
Un sonido, escandaloso arriba de nosotros hizo que nos callemos.
- Pues matenme - grito una voz que conocia.
Sus pasos fuertes se dejaron escuchar, me acerque a la reja y pude berlo, Kaneki bajaba y se acerco a mi.
- Te encuentras bien? - dijo preocupado - abran esa reja - ordenó.
- Nuestras ordenes es no abrir esa reja hasta el anochecer.
- Tienen ahi encerrada a la Condesa de la Noche, no pueden mantenerla encerrada como un vulgar criminal - grito.
- Kaneki - dije - esta bien.
- No esta bien - dijo alterado - no pueden tenerte aqui.
- Esta bien, al anochecer saldre, tranquilo.
La voz de una mujer desde arriba que se acercaba interrumpio la conversación, Fusfus se paro al costado de Kaneki, este se dio la vuelta mirándola.
- Quiero que la saquen de aquí.
Fusfus sonrió.
- Abran esa reja - ordenó, uno se loa guardias abrio la reja de la celda - Señora Dama Oscura - mirando a Gilgam - y acompañante, a pedido de Kaneki pueden salir.
Mire a Gilgam quien me agarraba de la mano con fuerza y me jaló para atras.
- Saldremos hasta que salga la luna - dijo Gilgam sentandose y obligandome a sentarme a su lado.
Kaneki entro a la celda y estiro la mano, cerré las manos haciendo puño.
- Estoy bien - dije - cuando anochezca saldré.
- No eres mas prisionera - dijo Kaneki.
- Nunca lo fui - respondí.
Kaneki miro a Fusfus luego a Gilgam y luego a mí.
- No se debe tratar de esta forma a los invitados - dijo Kaneki y salió miy enojado empujando a los que se le cruzaban.
- El no lo sabe - dijo Fusfus mirándome.
La mire sin responder.
- Y tu lo amas - continuó ella, sonriendo maliciosamente - era todo lo que necesitaba, Esta noche podran ir a los baños, te prestaran ropa limpia y conversaras con Beltrán, quien por cierto esta muy emocionado por su visita.
Fusfus salio de la celda y volvieron a encerrarnos a Gilgam y a mi adentro.
- Dama Oscura - dijo Gilgam cuando noa dejaron solos - cuando salgamos de aqui debo decirle algo.
- Quiza no salgamos de aquí - murmure - la situación no es buena, esa Fusfus planea algo y no me agrada.
- Entonces quiza deba decirselo ahora.
Gilgam se paro, me tomo de la mano haviendo que me pare, se dio la vuelta buscándo entre su ropa - yo siempre lo cargo conmigo - dijo, cuando encontro lo que buscaba me miro fijamente, los labios le temblaban y suspiro - si no salimos vivos de aquí debe usted saberlo.
- No puedo creerlo - dije.
- Dama Oscura estoy completamente seguro de lo que haré - dijo Gilgam, entonces se arrodillo, abrio una pequeña cajita donde se dejó ver un anillo con cinco diminutas piedras que lo decoraban - estoy profundamente enamorado de usted y quiero pasar el resto de mi existencia a su lado, por favor acepte esto como tributo de mi amor, pues deseo casarme con usted, Dama Oscura ¿Quiere ser mi esposa?
Dama Oscura
lunes, 17 de septiembre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXIV
Estando una vez en la biblioteca, Ladyblue y Nocturnal llegaron uno tras el otro, me senté en mi escritorio mientras los observaba.
Nocturnal ya no tenia la mirada enamorada hacia Ladyblue que por largo tiempo tenia por ella, Ladyblue estaba incómoda por su presencia.
- Nocturnal - dije - no he mencionado esto antes porque no queria incomodarte - suspirando - se que antes de tu llegada tu castillo fue atacado por una manada de hombres lobo.
- Si, así fue - dijo sin sorprenderse - Pero a que viene eso.
- ¿Sabes por qué razón atacaron tu castillo?
- Beltrán - dijo mirándome fijamente - me acusó de asesinar a su hijo mayor y aun sin pruebas atacó mi castillo, mató a mis compañeros y capturó a los sobrevivientes para aniquilarlos con el sol, pero por suerte pudimos escapar nosotros tres.
- Estuvo buscando aliados - dije.
- Pero ya tomó mi castillo.
- Eso no le devuelve su hijo.
- Bueno, a que viene todo esto - dijo Ladyblue.
- En la fiesta - dije - Kaneki me dijo que vino a la ciudad con unos amigos, Hana me dijo que me de una vuelta por su jauria, y Andrea me dijo que lo vio con una mujer loba.
- No estaras pensando... - dijo Ladyblue dudando de lo que iba a decir.
- Lo he pensado - dije.
- Es peligroso - dijo - no deberias arriesgarte.
- Yo maté al hijo de Beltrán - dije sin dudarlo.
- Como estas segura.
- Una noche, estaba paseando con Mago Oscuro a la orilla del rio cuando un licantropo vino y nos ataco, Mago Oscuro peleo contra el pero fue dominado, entré en pánico y le perfore el pecho con mi mano haciendo un hueco y arrancando su corazón.
- Como sabes que se trata de él? - preguntó Nocturnal.
- Hana vino aqui a reclamar su sangre.
Nocturnal se quedo mirandome callado, como queriendo decir algo que no se atrevía.
- Beltrán no dejara de perseguirte a menos que se aclare esto.
- No debes entrometerte - dijo Nocturnal con voz temblorosa.
- No me entrometo - sonrei - tengo una agradable invitacion a la casa de Beltrán por parte de Hana.
- Intentas suicidarte - dijo Ladyblue - es una locura.
- Debo saber - dije.
- No tienes nada que saber - dijo Ladyblue - no puedes dejar este castillo, te lo prohibo.
- Tu no puedes prohibirme nada - murmure.
- Estas loca, pones tu cuello en la boca del lobo - desesperandose - no puedo permitirlo.
- Entonces acompañame - Solte una risita.
- Deberias aprender a pelear - dijo Nocturnal.
- Pelear, ¿Yo?
- Si tu, no puedes pasar el tiempo siendo escoltada y esperando que otros cuiden de ti.
- Nunca he peleado - dije confundida.
- La señorita Raven, Gaia y usted deben aprender aspectos basicos de peleas contra hombres lobo, de esta forma no solo dependeran de que Ladyblue, Gilgam o yo, las cuidemos, sino que si por alguna razon se ven en problemas puedan defenderse.
- Señora - Gaia estaba parada en la puerta - Cat desperto.
En ese momento, todo quedo en silencio, Nocturnal hablaba pero lo ignore totalmente, sali de la habitacion, me encontre con Gilgam y Raven en la puerta de la biblioteca, dijeron algo pero no los escuche, el corazón me latía con fuerza, camine, corrí, si habria podido volar, lo habria hecho, llegue a la puerta de la habitación donde se encontraba Cat, el corazón casi se me salia del pecho, tenia que haberse curado, tenia... tenia que verlo.
Ingrese a la habitacion empujando la puerta, un bulto en el piso se cubria torpemente con los harapos que tenia por ropa. Era Cat, me acerqué a el, se dio la vuelta levantandose, la ropa que se habia hecho a su medida le quedaba ahora demasiado grande y se deslizo por su cuerpo hasta el piso, Cat agarro los trapos y se cubrió avergonzado, Gaia se paro a mi lado, y le agarre del brazo pretendiendo decir algo, ella sonrió.
- Señor Nocturnal - dijo Gaia - seria usted muy amable de prestarle unos oantalones al señor Catalunyat, por favor.
Cat miraba a todos en silencio, yo lo miraba a él, era exactamente como lo habia soñado, me acerque lo suficiente para tocarlo, Gilgam me agarro la mano deteniendome. Lo mire.
- Creo que la impresion no le permite hablar - dijo Gilgam sonriendo - demos un paseo por el lagocuento y dejemos que Gaia se encargue de Catalunyat.
Gilgam me jalo suavemente y salimos de la habitación.
Dama Oscura
Nocturnal ya no tenia la mirada enamorada hacia Ladyblue que por largo tiempo tenia por ella, Ladyblue estaba incómoda por su presencia.
- Nocturnal - dije - no he mencionado esto antes porque no queria incomodarte - suspirando - se que antes de tu llegada tu castillo fue atacado por una manada de hombres lobo.
- Si, así fue - dijo sin sorprenderse - Pero a que viene eso.
- ¿Sabes por qué razón atacaron tu castillo?
- Beltrán - dijo mirándome fijamente - me acusó de asesinar a su hijo mayor y aun sin pruebas atacó mi castillo, mató a mis compañeros y capturó a los sobrevivientes para aniquilarlos con el sol, pero por suerte pudimos escapar nosotros tres.
- Estuvo buscando aliados - dije.
- Pero ya tomó mi castillo.
- Eso no le devuelve su hijo.
- Bueno, a que viene todo esto - dijo Ladyblue.
- En la fiesta - dije - Kaneki me dijo que vino a la ciudad con unos amigos, Hana me dijo que me de una vuelta por su jauria, y Andrea me dijo que lo vio con una mujer loba.
- No estaras pensando... - dijo Ladyblue dudando de lo que iba a decir.
- Lo he pensado - dije.
- Es peligroso - dijo - no deberias arriesgarte.
- Yo maté al hijo de Beltrán - dije sin dudarlo.
- Como estas segura.
- Una noche, estaba paseando con Mago Oscuro a la orilla del rio cuando un licantropo vino y nos ataco, Mago Oscuro peleo contra el pero fue dominado, entré en pánico y le perfore el pecho con mi mano haciendo un hueco y arrancando su corazón.
- Como sabes que se trata de él? - preguntó Nocturnal.
- Hana vino aqui a reclamar su sangre.
Nocturnal se quedo mirandome callado, como queriendo decir algo que no se atrevía.
- Beltrán no dejara de perseguirte a menos que se aclare esto.
- No debes entrometerte - dijo Nocturnal con voz temblorosa.
- No me entrometo - sonrei - tengo una agradable invitacion a la casa de Beltrán por parte de Hana.
- Intentas suicidarte - dijo Ladyblue - es una locura.
- Debo saber - dije.
- No tienes nada que saber - dijo Ladyblue - no puedes dejar este castillo, te lo prohibo.
- Tu no puedes prohibirme nada - murmure.
- Estas loca, pones tu cuello en la boca del lobo - desesperandose - no puedo permitirlo.
- Entonces acompañame - Solte una risita.
- Deberias aprender a pelear - dijo Nocturnal.
- Pelear, ¿Yo?
- Si tu, no puedes pasar el tiempo siendo escoltada y esperando que otros cuiden de ti.
- Nunca he peleado - dije confundida.
- La señorita Raven, Gaia y usted deben aprender aspectos basicos de peleas contra hombres lobo, de esta forma no solo dependeran de que Ladyblue, Gilgam o yo, las cuidemos, sino que si por alguna razon se ven en problemas puedan defenderse.
- Señora - Gaia estaba parada en la puerta - Cat desperto.
En ese momento, todo quedo en silencio, Nocturnal hablaba pero lo ignore totalmente, sali de la habitacion, me encontre con Gilgam y Raven en la puerta de la biblioteca, dijeron algo pero no los escuche, el corazón me latía con fuerza, camine, corrí, si habria podido volar, lo habria hecho, llegue a la puerta de la habitación donde se encontraba Cat, el corazón casi se me salia del pecho, tenia que haberse curado, tenia... tenia que verlo.
Ingrese a la habitacion empujando la puerta, un bulto en el piso se cubria torpemente con los harapos que tenia por ropa. Era Cat, me acerqué a el, se dio la vuelta levantandose, la ropa que se habia hecho a su medida le quedaba ahora demasiado grande y se deslizo por su cuerpo hasta el piso, Cat agarro los trapos y se cubrió avergonzado, Gaia se paro a mi lado, y le agarre del brazo pretendiendo decir algo, ella sonrió.
- Señor Nocturnal - dijo Gaia - seria usted muy amable de prestarle unos oantalones al señor Catalunyat, por favor.
Cat miraba a todos en silencio, yo lo miraba a él, era exactamente como lo habia soñado, me acerque lo suficiente para tocarlo, Gilgam me agarro la mano deteniendome. Lo mire.
- Creo que la impresion no le permite hablar - dijo Gilgam sonriendo - demos un paseo por el lagocuento y dejemos que Gaia se encargue de Catalunyat.
Gilgam me jalo suavemente y salimos de la habitación.
Dama Oscura
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