lunes, 22 de octubre de 2018

VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXIX

Tres golpeteos en la puerta del carruaje anunciaron el fin de nuestro viaje, a penas saliendo de la ciudad, mire por la ventanilla, Beltran y sus hombres estaban alertas mirando, nuestros movimientos.
- Yo saldré - dijo Tcatalunyat.
Tcataluntyat bajo y converso con aquellos que nos interrumpieron el viaje, fue una conversación larga, luego lo vi pelear, Gilgam me agarro la mano para calmarme, cuando vi que estaba muy mal herido se rindió, Tcatalunyat volvió al carruaje y le indicó al chofer que continuemos, segundo despues, estabamos dando la vuelta.
- ¿Que paso? - dije asustada - estamos volviendo, por favor, no - chille - debemos seguir, mi casa esta por el otro lado, Cat.
- Ya callate - dijo Tcatalunyat enojado - las mujeres deben aprender a estar calladas.
- Quiero una explicación - gruñi.
- Casi amanece - respondio Tcatalunyat calmandose - volvamos a casa y al anochecer hablamos.
Mire a Gilgam, miraba al piso sin inclinarse, sonreia en silencio.
No hablé hasta volver a casa.
Me encerre en mi habitacion hasta el anochecer, fui a la habitación de Tcatalunyat y lo encontre revisando unas cartas.
- No sabia que recibias correspondencia, ¿Alguna doncella enamorada?
- No - dijo dandome una carta.
La leí.
- Esto es... - murmure.
- Así como lo lees.
- ¿Que le diras a Raven?
- No tengo nada que decirle.
- ¿Que paso anoche?
- Los hombres lobo - murmuró - te acusaran por la muerte de Kaneki.
- ¿Como dices?
- No puedes salir del pueblo hasta entonces.
- ¿Por que yo?
- Quieren apropiarse de tus bienes, entregarte a Kaneki era solo un pretexto, ellos sabían lo que pasaría aquí.
- ¿Que haré?
- Huye.
- No puedo salir de la ciudad, si tan sólo...
- Conocemos a alguien experto en huidas.
- No puedo llamarlo.
- Es tu única oportunidad.
- No se donde está.
- En su castillo, yo lo buscaré.
- ¿Cuánto... cuanto tiempo tengo?
- Un mes, quizá dos.
- Entonces ve a buscarlo - murmure.
- Saldré mañana, en cuanto oscurezca, no volveré sin él - prometió Tcatalunyat.
Sali de su habitación y me fui a la biblioteca, Gaia entro después de mi.
- Señora - dijo al entrar - tiene un mensaje.
Gaia me entregó una nota.
«Por los deberes que se me otorgan como protector de los humanos libres, yo Beltrán, guardian de la ciudad la acuso a usted Condesa de la Noche, señora Dama Oscura por la muerte sel humano libre Kaneki, descendiente de la familia real del pueblo desaparecido y quien no era de su propiedad ni para su uso, debe presentarse a dar su descargo al finalizar la primera luna llega del mes entrante, atentamente, Beltrán»
- Esto tiene que ser una broma - dije arrugando la nota.
- ¿Se encuentra bien? Señora.
- Dile a Raven que quiero hablar con ella.
Gaia salió de la biblioteca, Raven entro tiempo después.
- Me dijeron que quieres hablar conmigo.
- El rey nombró a Tcatalunyat Conde Darkiel, porque tu padre no engendró hijos varones y ser el heredero mas cercano.
- Debe ser una broma.
- Y esto - le entregue mi nota.
- Parece - dijo despues de leerla - que cae una tormenta en la casa.
- Que haré - murmure.
- Prepararnos para el juicio, Tcatalunyat con su nuevo titulo puede hacer presion para evitar que te pongan al sol.
- Tcatalunyat irá por Lord Nocturnal.
- ¿Para que?
- Para huir, Nocturnal es experto escondiéndose de los enemigos, puedo salir de la ciudad con su ayuda.
- Tienes dos neófitos.
- Saben cuidarse solos.
- Si huyes, ellos los tomara y torturaran hasta hacerte volver y será peor para ti.
- No puedo huir entonces.
- Estos juicios no son difíciles de superar, tienes a Ladyblue, yo tengo algunos amigos y no dudo que Lord Nocturnal pueda hacer alguna otra cosa a demas de ayudarte a huir.
- Nunca me acusaron de nada.
- Dejalo en mis manos. Yo me encargaré, tranquila.
- Esta bien, no me queda de otra - murmure.

Dama Oscura

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