lunes, 1 de octubre de 2018

VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXVI

La verdadera prision esta en los sentimientos que nunca logramos exteriorizar.

Mientras Gilgam hablaba, logré ver una silueta afuera de la celda, el cuerpo de aquella que habia mandado encerrarnos escuchaba con atención lo que ocurría dentro y esperaba mi respuesta, entonces me di cuenta lo que estaba planeado desde el momento en que ingresamos a esa fortaleza.
- No - dije friamente - Yo amo a Kaneki y es el unico hombre con quien me casare -  me di la vuelta y me aleje de Gilgam.
- Es porque no tengo titulo.
- Perdón - dije tapandome el rostro.
- Es por el dinero, el maldito dinero, es lo único que te interesa, un marido con un titulo que puedas heredar.
- Mide tus palabras.
Mire afuera de la celda y quien nos espiaba ya se habia ido.
- Entonces explícame, se que no soy un lord, un conde, pero yo hare cualquier cosa para hacerte feliz.
Cuando me asegure que ya no nos escuchaban me acerque a Gilgam y sin decirle nada lo besé, cuando lo solte el sonreía  y miraba a la nada.
- Las paredes tienen oidos y los techos ojos - murmure mientras lo abrazaba.
Gilgam se sento y yo me acomode lejos de él, no nos dijimos nada mas hasta que anochecio.
Hana vino y abrieron las puertas.
- Nos bañaremos juntas - dijo sonriendo.
Me levante y acompañe a Hana a un lago dentro de la fortaleza, el lago tenia agua caliente, Hana rompió mi vestido pues no sabia como sacarmelo y me empujo al lago, me paso el cuerpo con una bola de grasa de animal que me limpio mas de lo que me  limpiaba yo en mis baños en el río.
- Que es eso? - pregunté intrigada.
- Se llama jabón - dijo Hana - es algo que estan creando los humanos, muy util para limpiar el cuerpo la ropa y los utensilios de cocina.
- Nunca vi uno - dije.
- Pues en el pueblo venden, podrias comprarlo cuando quieras, incluso hay una fábrica.
- Los humanos son muy ingmteligentes - murmure.
- Hasta hace poco eras una humana - dijo Hana sonriendo.
- Era - respondí - un pasado muy lejano.
Salimos del lago nos secamos y Hana me dio algo de su ropa.
Me puse la pantaloneta que me quedaba muy ajustada y la polera.
- Esto es lo que usas usualmente?
- Es mas práctico asi - respondió Hana - los vestidos son caros y me transformo seguido, la desnudez me viene mejor.
- No tienes recato - murmure.
- Y que es el recato? Por que una debe taparse tanto?
- Para evitar la lujuria de los hombres.
- Y por que los hombres tienen lujuria de nuestro Cuerpo.
- Hana, ya es hora - dijo Fusfus entrando e interrumpiendo, me mira - eso te queda muy bien.
Salimos y caminamos hasta un salón, al entrar encontramos una mesa muy larga con comida y a Beltrán ya sentado en la silla principal.
- Bella, hermosa, deslumbrante - dijo efusivo Beltran quien estaba sentado en la mesa - serias una espectacular mujer lobo - continuo, Fusfus se sentó a su izquierda y Hana a su derecha - sientense a cenar con nosotros - dijo indicando dos sillas, al frente de mi estaba ya sentado Kaneki - después de cenar conversaremos.
Nos sentamos en la mesa, mire a Gilgam, el se encogió de hombros y nos sentamos.
- No cenaras? - dijo Kaneki sonriendome.
- Estoy a dieta - sonreí - mi madre decia que para conseguir un buen esposo debo mantener una buena figura.
- Eres hermosa sin importar tu peso - dijo Kaneki y continuó comiendo.
Miré a Gilgam y me agarró la mano, retiré mi mano.
- Cuando salgamos de aqui - murmure.
Fusfus agarró la mano Beltrán y sonrió, Beltran sonrió al mirarla y luego me miró.
Cuando terminaron de comer, salimos del comedor y nos dirigimos a un lugar mas privado.
- Tu esposo falleció - dijo Beltrán sirviendose vino.
- Lo sé - respondí.
- Y lord Darkiel falleció en tu castillo en manos de Tcatalunyat.
- Si. Así es.
- Y Lord Nocturnal perdio su territorio en una guerra justa contra. Fusfus asi que perdio su posicion - silencio - La condesa Darkiel no se casara por varios años, tengo entendido, esta casando a sus hijas con humanos y tu - sonriendo - ¿qué harás tú?
- No entiendo su pregunta.
- Mi estimada, quiero saber si planea contraer nupcias pronto.
- Mi vida privada no es cuestión del pueblo.
- Claro que sí - respondió - ya no estamos en tiempos de guerra, queremos perpetuar nuestras razas y para lograrlo debemos permanecer ocultos a los ojos de los humanos, para ello debemos aparentar una vida como la de ellos.
- Tengo una vida como la de los humanos - gruñi.
- Ninguna mujer queda dueña de propiedades mientras es soltera, mi estimada, deberías saberlo.
- Yo no soy cualquier mujer.
- Eres una mujer para los humanos y estas soltera, si no te casas pronto tus parientes varones reclamaran tus tierras y tendre humanos miedosos rondando mi territorio y descubriendo mis  secretos - torci la boca mientras el hablaba - casese, señora, casese y evitenos el sabor amargo de tener humanos en nuestras tierras.
- Buscare un esposo.
- No necesita buscarlo - dijo, abrieron la puerta y entraron Fusfus y Kaneki - Aqui tiene uno.
Kaneki se acercó a mi, se arrodillo y saco un anillo.
- Acepta ser mi esposa?
- Pues yo - Mire el anillo, miré a Beltrán, mire a Gilgam, suspire, cerré los ojos - acepto - estire el brazo y Kaneki me puso el anillo, me beso la mano y se levantó - Sabes lo que esto significa - dije mirando a Beltrán.
- Es tu responsabilidad llevar esto con exito - dijo sonriendo - bueno, mis nuevos amigos, pueden ir tranquilos. Espero esa invitación pronto.
Sali de los territorios de Beltran acompañada de Gilgam y Kaneki, un carruaje nos esperaba en el camino y emprendimos la vuelta al castillo.

Dama Oscura

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