lunes, 24 de septiembre de 2018

VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXV

En la guerra y en el amor, todo vale, hasta el arma mas pequeña puede ser letal.

Luna, hermosa, blanca, su luz refleja mi piel haciendome ver palida y mas blanca de lo que era en vida, andar del brazo de Gilgam, me hacia recordar la vez que paseaba con Mago Oscuro, me detuve, jalando a Gilgam, quien me miro con una gran sonrisa que al ver la expresión de mi rostro desapareció.
- Te ocurre algo? - dijo viendo que no me movia.
- Algo pasará - dije apretando los labios.
- Que podría pasar? La noche es perfecta - dijo Gilgam pasando su mano por mi rostro.
Apenas terminó lo que decia y un gran lobo vino corriendo hacia nosotros.
- Lo sabía - dije.
Gilgam se puso delante de mi y saco su espada, el enorme lobo pelaje marron, dio un salto y se transformó en una mujer.
La impresión me dejo muda y es que ver una transformacion tan impecable y perfecta como la que habia visto no me sorprendió para nada, es que se trataba de Hana y estaba completamente desnuda, su cuerpo era delgado, piernas fuertes y piel firme, se planto delante de nosotros y pronto una mujer que yo no conocia se acercó a ella y le puso una manta encima.
- Debes cubrirte niña - dijo la mujer que se nos acercó, me miro e hizo una reverencia.
- Vayanse por donde vinieron - dijo Gilgam amenazante - de lo contrario tendre...
- Que pelear con nosotros - dijo sonriendo - no vinimos a pelear, el señor Beltrán espera ansioso la visita de la señora Dama Oscura y nosotros vinimos a explotarla - apuntandolo - tu puedes irte.
- No, ella no ira a ningún lado - dijo Gilgam cada vez mas enojado.
- Si ire - dije - ve al castillo y avisa a Ladyblue.
- No - respondió Gilgam - me quedaré con usted.
- Te lo estoy...
- Puede venir - dijo Hana sonriendo - eres nuestra invitada.
- La noche es joven y larga - dijo la mujer - por cierto, mi nombre es Fusfus - se dio la vuelta - no pierdan de vista a la señora Dama Oscura - ordenó, los hombres que la acompañaban se cuadraron y caminaron detras de nosotros, Hana se quito la manta y se convirtió nuevamente corriendo, aullando, ladrando.
Caminamos en silencio atravesando el bosque alejandonos cada vez mas del castillo, después de varias horas de pasar por caminos mal improvisados, fangales, y espantar animales, llegamos a una gran fortaleza, el muro cubierto de maleza, y alrededor una fosa llena de agua, bajaron el puente levadizo y levantaron la reja, atravesamos y nos encontramos con un palacete con casas alrededor, se veia sembríos y una herreria, entonces pude ver a un hombre que habia estado en mi castillo, me vio y se escondio, evadi a mis «guardaespaldas» y lo alcance.
 - A donde vas con tanta prisa? - dije molesta.
- Yo brindo mis servicios a todos y los ayudo por igual sin distinción - dijo asustado.
- Todo bien? - dijo Fusfus que estaba parada detras de mí.
- Si - dije sujetando a mi acompañante.
- Se lo pregunté a Coco - dijo Fusfus.
- Yo debo irme - dijo jalando su brazo tratando de soltarse.
- Ya hablaremoa otro dia - dije sonriendo forzosamente - Verdad?
- Si - dijo Coco - Si tenemos oportunidad.
Coco se safo y se fue corriendo, Fusfus se quedó a mi lado.
- Bueno - dijo suspirando - La noche casi acaba - extendió su mano - te llevare a tu habitación y mañana te llevare con Beltrán.
Levanté mi vestido y caminé sola hasta alcanzar a Gilgam.
- Llevenlos al sótano - dijo Fusfus.
- Al sótano? - dije indignada.
- Lamento informarle que aqui el sol alcanza todas las habitaciones ya que hay ventanales y no queremos que por accidente su delicado rostro se vea marcado.
Dos sujetos nos escoltaron al sótano y nos metieron a una celda que estaba humeda y muy sucia, miré a mi alrededor y me quede parada, cerraron la celda con llave y se fueron.
- Ven - dijo Gilgam - hay que sentarnos.
Me acerque a Gilgam y me sente a su lado, el me abrazo y me recoste en su pecho, su corazón no hacia ningún sonido.
En silencio mirando a un muro donde una araña tejia su hilo que serviría de trampa para sus presas, Gilgam me besó la cabeza.
- Que haces? - dije poniendo mi mano en donde el me habia besado.
- Yo... - el silencio que hizo fue largo - siento que esto es un sueño - otro silencio de au parte - desde que la conozco imaginé estar así con usted.
- Encerrados en una celda a merced de unos lobos que noa odian y podrian dejarnoa decadas aquí...
- Me refiero a estar nosotros dos solos sin que nadie nos interrumpa, es hermoso.
- A mi no me resulta hermoso estar encerrada - dije.
- Dama Oscura - dijo Gilgam - Puede estar tranquila.
- Estoy tranquila - dije.
- Yo la protegere a costa de mi vida si es necesario.
- No estamos en peligro - dije.
- Como lo sabes?
- Estamos en medio de al menos doscientos hombres lobo, si estuvieramos en peligro ya lo sabríamos.
- Quizá solo esperan que nos confiemos - dijo apretandome con su brazo - y luego nos atacaran.
Un sonido, escandaloso arriba de nosotros hizo que nos callemos.
- Pues matenme - grito una voz que conocia.
Sus pasos fuertes se dejaron escuchar, me acerque a la reja y pude berlo, Kaneki bajaba y se acerco a mi.
- Te encuentras bien? - dijo preocupado - abran esa reja - ordenó.
- Nuestras ordenes es no abrir esa reja hasta el anochecer.
- Tienen ahi encerrada a la Condesa de la Noche, no pueden mantenerla encerrada como un vulgar criminal - grito.
- Kaneki - dije - esta bien.
- No esta bien - dijo alterado - no pueden tenerte aqui.
- Esta bien, al anochecer saldre, tranquilo.
La voz de una mujer desde arriba que se acercaba interrumpio la conversación, Fusfus se paro al costado de Kaneki, este se dio la vuelta mirándola.
- Quiero que la saquen de aquí.
Fusfus sonrió.
- Abran esa reja - ordenó, uno se loa guardias abrio la reja de la celda - Señora Dama Oscura - mirando a Gilgam - y acompañante, a pedido de Kaneki pueden salir.
Mire a Gilgam quien me agarraba de la mano con fuerza y me jaló para atras.
- Saldremos hasta que salga la luna - dijo Gilgam sentandose y obligandome a sentarme a su lado.
Kaneki entro a la celda y estiro la mano, cerré las manos haciendo puño.
- Estoy bien - dije - cuando anochezca saldré.
- No eres mas prisionera - dijo Kaneki.
- Nunca lo fui - respondí.
Kaneki miro a Fusfus luego a Gilgam y luego a mí.
- No se debe tratar de esta forma a los invitados - dijo Kaneki y salió miy enojado empujando a los que se le cruzaban.
- El no lo sabe - dijo Fusfus mirándome.
La mire sin responder.
- Y tu lo amas - continuó ella, sonriendo maliciosamente - era todo lo que necesitaba, Esta noche podran ir a los baños, te prestaran ropa limpia y conversaras con Beltrán, quien por cierto esta muy emocionado por su visita.
Fusfus salio de la celda y volvieron a encerrarnos a Gilgam y a mi adentro.
- Dama Oscura - dijo Gilgam cuando noa dejaron solos - cuando salgamos de aqui debo decirle algo.
- Quiza no salgamos de aquí - murmure - la situación no es buena, esa Fusfus planea algo y no me agrada.
- Entonces quiza deba decirselo ahora.
Gilgam se paro, me tomo de la mano haviendo que me pare, se dio la vuelta buscándo entre su ropa - yo siempre lo cargo conmigo - dijo, cuando encontro lo que buscaba me miro fijamente, los labios le temblaban y suspiro - si no salimos vivos de aquí debe usted saberlo.
- No puedo creerlo - dije.
- Dama Oscura estoy completamente seguro de lo que haré - dijo Gilgam, entonces se arrodillo, abrio una pequeña cajita donde se dejó ver un anillo con cinco diminutas piedras que lo decoraban - estoy profundamente enamorado de usted y quiero pasar el resto de mi existencia a su lado, por favor acepte esto como tributo de mi amor, pues deseo casarme con usted, Dama Oscura ¿Quiere ser mi esposa?

Dama Oscura

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