Ritual del entierro
El nuevo vampiro, debe despedirse de su vida en el mundo de los humanos, debe ser enterrado y pasar por su velorio y entierro, cuando los humanos lo hayan despedido, podra salir por sus propios medios de la tumba que lo encierra y empezar su nueva vida como ser de la noche.
Gilgam vino a verme justo después que Raven salió de la habitación, traía en la mano una flor blanca y me la dio.
- Una flor para la mujer mas hermosa - dijo.
Sonreí, en todo mi caos Gilgam era quien me traía sonrisas a mi vida.
Sentimientos humanos, no me habia percatado, los demas eran casi unas estatuas vivientes, sus movimientos eran o muy lentos o muy rápidos, pese a querer vivir como una muerta, vivía bajo los preceptos, reglas y estilo de vida de los humanos, no era capaz de salir y acechar mi presa, en todos mis meses como no muerta, no habia salido ni una sola vez a cazar, me alimentaba de mis esclavos procurando no asesinarlos, con el tiempo no necesitaba tanta sangre ni tantos esclavos al dia, su sangre eran tan suave, dulce, cuando bebo la sangre de uno de mis esclavos puedo sentir como el corazon se les acelera, incluso llegan a excitarse mientras yo me alimento de ellos, se entregan voluntariamente, pero, ¿como seria beber la sangre de alguien que no desea ser mordido? Quiza sea mas placentero, saber que podria morir esa noche, el solo pensarlo hacia que mi garganta se secara.
- Y Gaia me dijo que estabas aqui, así que vine a buscarte... y, ¿cómo te fue hoy? Dama Oscura...
- ¿Que?
No había escuchado nada de lo que me dijo por haber estado inmersa en mis pensamientos, es que no podia dejar de pensar en mi situación.
- ¿Te encuentras bien? - volvió a preguntar.
- No - dije, dándole el libro que acababa de leer.
- Yo no sé leer - dijo.
- No importa, es una minucia - sonreí - tonterias de mujeres, mis problemas no son tan importantes.
- Hablas como mi padre - dijo - el solia decir...
Puede que en realidad este juicio no sea lo que estoy pensando, sino que a la fuerza desean hacerme el ritual del entierro, pero, si no lograba salir, puede que quede atrapada en la arena y no pueda salir hasta q ue me de el sol y me queme.
- ¿Tu papá solia decir algo asi?
- Casi no viví con el - dije - mi papá murió cuando yo era una niña.
- Lo habrás extrañano mucho.
- Si, algo - respondí.
Gilgam se acerco a mí y me abrazó.
- No te preocupes, yo no me iré.
Salimos de la habitación, en el salón me encontré con Raven y Ladyblue conversando, nos acercamos a ella.
- Tu prima llegó al pueblo - dijo Raven sin dejar que hable primero.
- Esas son buenas noticias - dije sonriendo.
- Eso no es todo - dijo Ladyblue - es que ella y su esposo...
Uno de los soldados entró corriendo sl csstillo.
- Están aquí - gritó - la caravana de los principes, son tres carruajes y muchos sirvientes humanos.
Me limpié el vestido, ordené que todos los miembros de la casa se paren al frente del castillo a esperar a los principes.
Los carruajes llegaron al castillo, los hombres que lo escoltaban se pararon detras, un lazarillo abrió los carruajes y ayudo a bajar a seis personas, reconocí a mi prima al instante, su esposo se paró frente a mi, hice una reverencia en silencio, mi prima se acercó. Me miró, sonrió.
- ¡Prima adorada! - dijo con su irremedisble voz cantarina y aguda - ¡La inmortalidad te sienta tan bien! - me abrazó, me dio un beso en cada mejilla - vinimos a poner orden en tu castillo, porque supimos que hay problemas.
Entonces me di cuenta, conoci a mi prima Dolores cuando tenia once años, ella era un tanto mas alta que yo, desde entonces su apariencia no habia cambiado, hasta ahora, yo habia crecido y mi cuerpo cambiado, pero ella era un vampiro desde hace mucho tiempo, yo no me habia enterado pero ahora todo encajaba, sus ausencias largas durante el día, con sus sirvientes diciendo que estaba muy ocupada atendiendo sus responsabilidades, verla unicamente desde que se ocultaba el sol, su necesidad de nunca tocarme, y utilizar guantes y maquillaje, siempre... yo era una tonta ingenua, no me había dado cuenta.
Se acercaron a nosotros dos hombres y dos mujeres, el Duque Augusto Sant y su esposa Miriam, y el Marqués Claudio Bruons y su esposa Catalina.
- Tenemos mucho de que hablar - dijo mi prima.
Encargué a Raven que se ocupe de nuestros invitados, los sirvientes fueron a la barraca y los animales al establo mi prima y yo nos fuimos a la biblioteca y ella cerró la puerta.
- ¿Desde cuando? - dije molesta.
- Ya van a ser cien años, prima.
- ¿Siempre fuiste princesa?
- Oh, claro que no, este es un cargo que solo nos ocupa entre diez a veinte años, segun la edad biológica del vampiro, se traspas el cargo a otro para que los humanos, no sospechen.
- ¿Eres parte de mi família?
- Pero claro que sí - sonrió - soy tu tia, tatara, tatara, tatara, abuela.
- Esto no puede estar pasando - me frote la frente.
- Tengo mucho que explicarte - dijo.
- Si explícame, porque yo no me esperaba esto.
- Podría empezar por el inicio.
Dama Oscura
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