lunes, 24 de diciembre de 2018

VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXXVIII

Cuando deje a Dama Oscura en la habitación, vi todo muy tranquilo, me dirigí a la habitación de Celeste, me asegure que nadie me vea, encontré a Ana y a Celeste juntas, me esperaban, previamente ya habia hablado con ellas, yo sabía lo que Celeste era.
Cerré la puerta por dentro al ingresar a la habitación, entonces Celeste me lo entregó.
- Es una poción en la que trabajé las últimas décadas - empezó - aun no le puse un nombre, ni ha sido probada pero creo que esta lista.
- ¿Que me pasará?
- Te volverás humano - sentenció - al menos mientras la poción este dentro de ti.
- Pueden matarme.
- Los humanos de la casa no seran juzgados, sacate la ropa y Ana se encargará.
Empecé a quitarme la ropa, ellas me observaban fijamente.
- ¿Se quedarán ahí, observandome?
- Ella - dijo Celeste - no hará nada que yo no le ordene, yo soy una niña de cinco años.
Termine de desvestirme, Celeste se quedo observandome sonriendo maliciosamente.
- Ana, toma esa ropa y ve con Ladyblue, lo que ya te expliqué.
Ana tomó mi ropa y salió.
Me sujetaba la virilidad avergonzado.
- No hay de que avergonzarse - dijo Celeste - yo tambien me habria casado contigo de saber eso.
- No hablas como una niña de cinco años - dije.
Nos quedamos en silencio hasta que Ana volvió, me puse la ropa que me dio.
- Debes ir a las cbarracas y mezclarte, una vez allá tomas la pocion y botas la botella en los baños, trabaja como cualquier otro esclavo.
- Y el sol - murmure - no me va a quemar?
- Como ya dije, recuperaras tu humanidad por algun tiempo.
- Cuanto tiempo?
- No lo sé - dijo - puede ser un dia, un año, una década.
- Envejecere?
- No sé que efectos tenga, podrías morir.
- ¿Quien será juzgado en mi lugar?
- Yo me encargo.
Agarré la poción que Celeste me había dado, salí.
Me dirigí a las barracas me mezcle entre los esclavos y me tomé la poción.
La piel empezó a sentir como si fuego vivo me quemara, mis cuerpo se ablando y un golpeteo en el pecho se sintió, mi corazón volvió a latir. Me retorci en la tarima por lo que quedaba de la noche y cuando el dolor calmó, el sol brillaba en mi rostro.
Mi primer impulso fue ocultarme pero entonces me di cuenta que los rayos de luz habían tocado mi piel y no me había quemado, me acerqué a la luz que entraba desde afuera y pude volver a sentir la calentura que la luz daba a nuestro cuerpo, el sol, la ultima vez que habia visto las cosas durante el día me parecía muy lejana, las puertas se abrieron de golpe, Beltrán entró y nos encadenaron, había olvidado que estaba entre los esclavos, nos sacaron afuera y nos contaron, nos dijeron que no seriamos mas esclavos en aquella casa, sino que ahora les perteneciamos, sujetaron la cadena a un caballo y en p empezamos a caminar, cuando salimos de ahi vi que los licantropos habian traido ataúdes para cada integrante del clan, los estaban metiendo ahí y encadenaban los ataudes para que no escapen, los dejaron a la luz del sol oor si alguno despertaba.
Me llevaron a la tribu de Beltrán, me indicaron cuales serian mis labores, yo solo agachaba la cabeza y asentía sin decir palabra, procuraba no mirar a nadie, no vaya a ser que me descubran, tres dias despues Beltrán organizó una fiesta, Fusfus puso sus ojos en mí ye pidió como sirviente personal, Beltrán me entregó como regalo.
Fusfus me dijo que le espere en su habitación, otro esclavo me llevo y antes de encerrarme dijo «no la hagas enojar o te irá mal» me encerro ahí, me quede esperando por horas a que entrara y cuando estaba a punto de dormir ella entró.
- Toma - dijo entregandome una fuebte con carne - come y luego de limpiarte te desvistes.
Yo no habia probado bocado desde que tomé la poción.
- Mi ama - murmure - Dama Oscura.
- Olvidate de ella - respondió - para cuando despierte tu habrás muerto y Beltran encontrará otra razón para hacerla desaparecer.
- No está muerta, entonces.
- Claro que no - respondió riendo - tan solo la enterraron, comete eso de una vez.
- No tengo hambre, señora.
- Se me informó que no pruebas bocado desde que llegaste.
- No siento hambre.
- No importa - dijo, se sentó en la cama - sacate esos harapos.
Me desvesti, ella se echo y estiró el brazo, me acerqué.
- Quiero que me tomes - ordenó.
Le quite la ropa, su exuberante cuerpo era mucho mas voluptuoso que el muerto cuerpo de Dama Oscura, me ahogue en su piel, era caliente, cuando pasaba mis labios por su piel me resultaba salado, el ambiente se enrarecia con nuestro calor y ella transpiraba, pero a cada momento pensaba en Dama Oscura, mi Dama Oscura, donde estará.
Dias estuve en la habitación de Fusfus, aprendí a desaparecer la comida que me entregaban y fingia comer, una vez me puse un poco de papa en la boca y lo devolvi, pese a sentirme como un humano no podía digerir.
- Había una niña en el castillo - dije un dia conversando con Fusfus.
- Ya pasaron varios meses - respondió irritada - olvidate ya o mandaré a azotarte.
- Viví desde mi nacimiento ahí, estoy muy preocupado por ellas.
- Dama Oscura, su esposo Gilgam, Tcatalunyat y Gaia fueron enterrados en los escombros del castillo, se fingió llevarlos lejos pero estan juntos bajo las ruinas, Raven, Ladyblue y Nocturnal fueron ejecutados.
- Lamento haberle molestado con mis inquietudes - respondí.
Serví a Fusfus por veinte años, cuando notaron que yo no envejecia, no eraerame un hombre lobo, así que se asustaron y me condenaron a la horca y cuando mi cuerpo humano murió, me descolgaron y me enterraron.
Cuando desperté era vampiro de nuevo.
Todo me pareció un sueño, pero cuando logré romper el ataud. Me di cuenta que estaba en una fosa común, los hediondos cuerpos putrefactos de los humanos que ahí arrojaban me cubrian, el sonido que sus cuerpos hacian era como un gemido lastimero de sufrimiento, escuchaba los huesos tronar y los cuerpos expulsar gases, cuando pude salir de ahi el sol casi salía, corrí a una cueva y me escondi.

Memorias de Gilgam

Dama Oscura

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