Al despertar, creí estar de nuevo al lado de Dama Oscura, sentía que podía casi tocarla, seguramente estaba cerca.
Levante la tapa del ataúd que me cubría totalmente, la sirvienta ya me estaba esperando.
- ¿Como te llamas? - pregunte intrigado, ella no me respondió - Me pregunto si ustedes me conocen, no me dijeron su nombre, quienes son, no se por que me ayudan.
- Todas sus preguntas serán respondidas - dijo la sirvienta, me indico una puerta.
Entre, ahí estaba aquella mujer de pelo rojo encendido y esbelta figura.
- Buenas noches - dijo sonriendo - ¿dormiste bien?
- Si, gracias - dije mirándola fijamente, era humana, estoy seguro que era humana, la miraba una y otra vez, yo sabia quien era esta mujer, pero no podía descifrarlo - ¿Nos conocemos? - dije empezando mi cuestionario.
- Claro que si - respondió - desde hace mucho tiempo.
- ¿Celeste? - dije sorprendido.
- ¡Vaya! - dijo con tono enojado - te demoraste mucho, querido padre.
- Eres toda una mujer - murmure - toda una mujer.
- Han pasado veinte años - dijo.
- Esto es increíble, pero, esta casa.
- Cuando despojaron a Dama Oscura de sus bienes y la sentenciaron, Dolores pensó que yo siendo una niña inocente, no tenia culpa de sus actos y merecía una segunda oportunidad, Dolores se convirtió en mi tutora, compro esta casa para mi, y me dejo vivir aquí con Ana, que se convirtió en mi mejor amiga.
- ¿Donde esta Dolores?
- Ella no esta aquí, viene una vez o dos veces al año para asegurarse que siga viva y a dejarme dinero.
- ¿No te casaste?
- No.
- ¿Por que?
- Prefiero no hablar de ese asunto - respondió apretando los labios.
- Haz tenido suerte.
- La tuve, y, preparé todo para este momento.
- A que te refieres.
- Tu esposa, mi madre, no puede despertar sola, con ella Gaia, están dormidas.
- Es cierto, están dormidas, ¿Donde están?
- No lo sé.
- Si no lo sabes, ¿como la traeremos?
- Simple, a través de ti.
- Tienes que explicarme.
- Existe una unión que une a todo sire con sus críos, en este caso, a Dama Oscura contigo, como eres su primer crío, tu tienes un lazo mas fuerte con ella y puedes invocarla.
- Pero si esta dormida, no podría...
- Tienes que esforzarte.
- ¿Que paso con los demás?
- Fueron ejecutados.
- ¿Todos ellos?
- Si, decidieron que son traidores y los ejecutaron a todos, excepto a Gilgam, Dama Oscura y Gaia, ellos fueron enterrados por un periodo indefinido.
- Pero yo no estoy enterrado.
- Claro que no.
- ¿Quien ocupa mi lugar?
- Un humano que hechice para que todos piensen que eres el.
- Entonces el estará...
- Muerto, polvo, no existe mas.
- No puede ser - empece a caminar en círculos.
- No pasa nada - dijo - era solo un hombre, lo que debes hacer es concentrarte, Ana te indicara donde pasaras el tiempo.
- ¿A que te refieres?
- Esta casa no esta diseñada para mantener dentro seres como... usted.
- Si, entiendo.
- Debes permanecer dentro de tu habitación, la prepare especialmente para ti, es donde descansaste.
- No puedo quedarme.
- No te lo pregunte.
- ¿Me obligaras acaso?
- Hechice la casa para que no puedas salir, puedes quedarte, o debes quedarte.
- Soy prisionero, entonces.
- No eres prisionero... Si eres prisionero.
Me acerque a ella, la sujete del cuello, la presione contra mi, abrí la boca para morderla hasta la muerte.
- Si me matas - dijo sin inmutarse de lo que pasaba - nunca podrás salir.
La solté, estaba furioso por la actitud que tenia hacia mi.
- Haz pasado veinte años sirviendo a Fusfus - dijo con una leve sonrisa - hasta que encuentres a Dama Oscura, no pasara tanto tiempo.
- Quiero encontrar a los representantes del rey antes de su despertar.
- Se lo que pretendes, mi estimado Gilgam - dijo, se acerco a un estante saco una botella y se sirvió vino - pero todo debe ser a su tiempo, ella ha estado dormida todo este tiempo,
La mire en silencio mientras ella bebía.
- Piensa lo que estará pasando - dijo - encerrada, en cuatro paredes sin poder salir, obligada al letargo eterno, debemos encontrarla pronto.
- ¿Nunca averiguaste donde esta?
- Lo intente, pero fue imposible sacar información a Dolores, con seguir viva me bastaba, ahora ve a tu habitación y haz lo que debes hacer.
- No puedo simplemente quedarme sin hacer nada.
- Si quieres iniciar una guerra por lo cruel e injusta que fueron con tu mujer, tendrás que exterminar a toda tu raza, los vampiros no se tratan
- Lo haré de ser necesario.
- Fueron totalmente injustos con ustedes, según tu perspectiva, pero ellos hacen lo que es necesario para la perpetuidad de la raza, sacrifican unos para que la mayoría sobreviva.
Me fui a la habitación que me designaron.
Invocar a Dama Oscura, dijo ella, como habría yo de hacer eso, quizá sea posible, pero, ¿Estaba en la capacidad de hacerlo? o quizá estaba limitado.
La garganta me picaba como nunca había sentido, me ardía como fuego dentro de mi cuerpo, era insoportable la sed, podía oler la sangre a mi alrededor, mis instintos me gobernaban, sali de mi habitación, no recordaba mi nombre, era un cazador en busca de mi presa.
Memorias de Gilgam
Dama Oscura
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