Cuando desperté, un olor que me dio mucho asco me hizo levantarme para ir corriendo al baño, vomite hasta que sentí que mis tripas salían por mi boca, mi madre estaba asando pescado para el almuerzo, me había despertado después de las diez de la mañana.
De un tiempo a esta parte me sentía muy agotada.
- ¡Maro, tu celular esta sonando! - grito mi madre.
Agarré mi celular, era Tatiana, conteste.
- Vi tu mensaje anoche, ¿Estas bien?
- Creo que, no quiero decirlo.
- ¿Quieres que vayamos al médico?
- Si, por favor.
- Tenemos clases más tarde, después de clases iremos al hospital Iquitos, ¿te parece?
- Si.
Colgué.
Me mire al espejo. Me sentía muy cansada, la universidad se sentía más estresante desde que empezó hace un mes, estaba tomando la mayoría de los cursos del noveno ciclo, calculaba un año más estudiando, ya no me faltaba mucho...
A penas pude desayunar, salí disparada a la universidad estuve todo el día esperando que terminen las clases para contarle a Tatiana como me sentía.
Cuando por fin la vi, le comenté que me sentía muy cansada esos días, y que hoy estuve vomitando.
- Creo que me contagio algo - murmure preocupada - debí ser más precavida, en que cabeza, el me duplica la edad.
- Maro - dijo Tatiana mirándome enojada - vamos a la farmacia.
Nos dirigimos a la farmacia caminando hasta la plaza de armas, Tatiana entro y salió.
- Antes de ir al médico y pasar vergüenza, vamos a hacer esto.
Mire la caja que Tatiana me dio.
- Es una prueba de embarazo - murmuré.
- Maro, tienes sintomas.
- No es posible.
- ¿Que te hace pensar que no es posible?
- Soy muy joven - dije mientras se cristalizaban mis ojos - esto no...
- Maro, tuviste relaciones con Dereck estos meses, ¿te protegiste?
- No - murmuré - no puedo acceder a los métodos anticonceptivos.
- Pues debiste decirme.
- Es complicado - murmuré.
- Mira, si no te cuidaste, es probable.
- Entramos a un cibercafé cercano, ella alquiló una máquina y al rato ingrese al baño, estaba muy sucio, el papel regado fuera del tacho, la taza sucia, encontré un bidón con agua y un balde de pintura, saque agua y repase la taza, seque con el papel higiénico y me senté, saque la tacita de la prueba y la llene con mi orine, metí la punta de la prueba. Cuando se mojó tire el contenido en la taza y la tacita en el tacho. Guarde la prueba en la cajita y la metí a mi mochila.
Me acerqué a Tatiana.
- Ya lo hiciste - dijo mientras conversaba con sus amigos por el Messenger.
- Si - murmuré - vámonos.
Salimos de ciber café, nos fuimos a la plaza de armas y saque la cajita.
Me quedé mirando la caja sin poder abrirla.
Tatiana me quitó la caja, la abrió y miro el resultado.
- Dos rayas - murmuró.
- ¿Eso que significa? - dije confundida.
- Estas embarazada.
Senti, en ese momento mi mundo caerse.
- Me faltan 3 ciclos para terminar mi carrera - murmuré - no me puede pasar esto.
- Maro - dijo Tatiana - ¿Que harás?
- No lo sé.
- Tienes que pensar muy bien lo que harás, Maro, tienes opciones.
Mire a Tatiana confundida.
- Yo conozco a una curandera que te prepara un té para que tu menstruación se regule.
- Tatiana - murmuré - debo estar sola - dije levantándome de la banca.
Empecé a caminar hacia el boulevard, pensando en nada, las lágrimas empezaron a rodar por mis ojos.
Me senté en la baranda del boulevard, mirando hacia el río.
Un hijo, me sentía enojada conmigo misma, en ese momento se estaba desmoronando todos mis sueños, mi madre me repitió muchas veces que si tenía un hijo antes de terminar mi carrera me quedaría en nada.
Pero... no podría ser tan malo, podría ir a clases con mi hijo o decirle a Dereck lo que estaba pasando.
Dereck tenía que hacerse responsable...
Que le diría a mis padres, estarían totalmente decepcionados de mi, seguramente mi papá me botaría de la casa.
Por mi cabeza pasó todos mis sueños y planes, sentía un muro delante de mi.
Continué llorando hasta que oscureció.
Sono mi celular.
- ¡Alo!
- Te estoy esperando.
- Dereck - murmuré - tengo algo importante que decirte.
- Ven a mi casa - respondió secamente colgando el celular.
Camine hacia la plaza de armas con la mirada perdida.
Tome un motocarro y me dirigí a su casa.
Dama Oscura
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