lunes, 17 de febrero de 2020

EL SECRETO ENTRE MIS PIERNAS: Epílogo

A través de los siglos, logré hacer un rastreo de mi descendencia gracias a Dolores que no les perdía el rastro a nadie. Un día Dolores me escribió informando que uno de ellos decidió viajar al nuevo mundo con sus dos hijos, que ella los acompañaría ya que debía saber donde estaba, que volvería en algunos años.
Deje de recibir cartas de Dolores por cerca de casi una década cuando me llegó un mensaje diciendo que habían llegado a una ciudad que llamaron Lima, una ciudad nublada que era propicia para que ella no sea descubierta, quien ella llamó, para si, El Reino de la Noche, ya que difícilmente se veía el sol.
Me informó que el Rey de España había decidido hacer una colonia ahí. Después de mucho pensarlo, decidí ir con Beltrán y Rhonda allá, en nuestro viaje, nos encontramos con que había un clan de hombres lobo, Beltrán y Rhonda se unieron a ellos, yo tuve que quedarme en la ciudad con Griselda, tiempo después me enteré que Beltrán había tomado el control del clan.
Uno de mis descendiente se ganó el título de Conde de la Noche, otorgado por el virrey, tuvo dos hijos y el mayor heredó el título al casarse y un hermoso palacete, yo vivía alejada de ellos. Entonces vi que nació Jade, hija de una mujer muy ambiciosa, su padre había sido seleccionado por Dolores, pero murió por causa de su mujer entonces ella vino y me habló de la niña, de sus planes con ella me pareció que estaba emocionada, me mostró una foto de ella, era idéntica a mi madre.
Cuando Dolores llegó, ella ya no estaba, si madre la había casado con un conocido bebedor de sangre que tenía costumbre de robar títulos y fortunas. Pronto Dolores recibió un mensaje de él, a cambio de su existencia, ella era el reflejo de mi madre, así que investigamos un poco y descubrimos algo en el pasado de este bebedor de sangre, después de algunas cartas, su sentencia de muerte estaba firmada. Algo que no me había pasado antes me embargo, un sentimiento de angustia y pesar.
- Claudio, iré a conocerla.
- ¿A quien?
- A Dama Oscura, esta cerca de este pueblo, necesito que me acompañes.
- Iremos a donde quieras.
De esta forma emprendimos nuestro viaje.
Llegamos a la ciudad e investigamos un poco, no fue difícil.
Pronto los humanos notaron lo "extraño" que era Claudio una horda empezó a seguirnos una noche, Claudio me alzó en brazos y empezó a correr.
- Debemos ir a la jauría - chille - Beltrán nos ayudará.
- No puedo ir allá.
Pronto pasamos por los terrenos de Dama Oscura, su imponente castillo en medio del bosque era muy visible. El se acerco al castillo y me bajo.
- Ella te cuidará.
- ¡No Claudio! - murmure - no sabemos como va a reaccionar.
- Debo irme.
Claudio se fue, me quedé en aquel imponente salón, sola.
"Debo tomar la poción" pensé, busque entre mis cosas y uno de los frascos se me cayó rompiéndose en el piso inmediatamente, una poción de liberación de amor, la desesperación me hizo actuar sin pensarlo dos veces, encontré la poción que buscaba y me la tome, me fui a un rincón y la poción hizo efecto. La había tomado tantas veces que el cambio ya no me afectaba tanto, escondí el vestido y me puse uno de niña, me escondí en un rincón.
*****
- Lleva a tu amigo con Ladyblue a partir de ahora trabajara cuidando los esclavos, que Ladyblue le enseñe a pelear y que le de ropa decente - Era ella, era Jade, mi pequeña Dama Oscura.
Un hombre y una mujer que la acompañaban se fueron, ella entró sola, yo estaba en la sala acurrucada en un rincón, estaba temerosa encogida sobre mi misma sujetando mis piernas con mis brazos y escondiendo la cara, lloraba del miedo y pánico que sentía, ella podría matarme sin pensarlo dos veces.
Se acerco a mí muy tranquila.
- Hola hermosa - dijo sonriendo - ¿cómo llegaste aquí?
- Mi dada - dije, fingi la voz para que no note que estaba fingiendo - mi dada me dajo.
- ¿Te refieres a tu padre? - preguntó intrigada.
- Chi - dije y seguí llorando.
- ¿Que edad tienes?
- Tes años.
- Y tu padre - dijo, se oía preocupada - ¿Volverá pronto?
- No che - respondi - Tengo mucha hambe.
- Tienes - murmuró - hambre, si. En seguida te traeran comida - sonriendo.
Levante la mirada, ella estaba buscando a su alrededor quizá alguien cerca, me miro nuevamente.
- ¿Como te llamas?
- Cedeste - respondí y me arrepentí de lo torpe que fui.
- Así que Celeste - dijo pensativa - muy bien Celeste, vamos a buscar la cocina - sonrió.
Caminamos lentamente abriendo cada puerta que encontrábamos, incluso en el sótano, sin exito, en ese castillo no había una cocina, bostece.
- Tengo sueño - dije.
Miro a sí alrededor nuevamente, como buscando a alguien, entonces me llevó a una habitación, apenas entramos la mujer con la que estaba antes apareció.
- ¿Donde están todos? - dijo enojada.
- Raven salio a penas se oculto el sol, Gilgam se fue a cazar y yo estoy aquí - respondió automáticamente, era una especie de subordinada.
- Los sirvientes - gruñó.
- Descansando - respondió dudosa.
- Quiero una mucama - dijo Dama Oscura.
- Aqui estoy - dijo.
- No para mi.
En ese momento bostece con fuerza sin querer, la mujer se dio cuenta de mi presencia.
- ¿De donde salió? - dijo asustada.
- Estaba en la sala cuando entré - respondió Dama Oscura.
- Señora no debería dejar que una humana este tan cerca de usted.
- Es una niña, Gaia.
- Yo iba a traer una hija para usted.
En ese momento me quedé dormida.
Desde aquella noche, Jade, más conocida como Dama Oscura, me adoptó como su hija, pero esa, esa es otra historia.

Dama Oscura

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