Baje hasta la celda de Alfonso, su ataúd estaba cerrado a penas, pero él no se movía, no se levantaba, no salia, levante la tapa completamente, estaba echado, abrió los ojos, su mirada desencajada me dejaba saber que estaba perdiendo la cordura.
- No te alimentaste desde que te transformé - dije.
El cerro los ojos y se dio la vuelta.
- Nada me impedirá que te alimente, así deba romperte la mandíbula - gruñí.
El se levanto sin mirarme, agachando la cabeza, me di la vuelta y salí de la habitación con el siguiéndome.
Salimos de la casa, la luna casi desaparecía, el aullido de un lobo se escuchaba a lo lejos, hacia mucho que no escuchaba uno de esos, entonces ellos aun estaban aquí, escondidos como nosotros.
- Alfonso Trival - murmure, el se paro a mi costado - tu conoces la ciudad mejor que yo, dime que podemos hacer en noches como hoy.
- Hay una taberna.
- Una taberna - sonreí - ¿es donde van los hombres a buscar mujeres de vida alegre?
- Ahora las mujerzuelas atienden en sus cuartos, en la taberna se bebe cerveza y hay música.
- Pues vamos - dije colgándome de su brazo.
Caminamos juntos por la ciudad, la taberna era una casa cerca de la plaza, con un letrero que decía "La doncella sensual" entramos, note que Alfonso estaba mas nervioso de lo normal, ya era irritante verlo lamentarse por su nueva situación, pero estaba haciendo sonidos con los dientes y eso me estaba exasperando.
Entramos y nos sentamos en una mesa cerca a la pared, al fondo habia una chica medio desnuda cantando y bailando en forma sugestiva, una señorita se acerco a nosotros a dejarnos un papel con lo que podíamos servirnos.
Pedí una botella de vino y empezamos a tomar.
- No sabia que podían consumir otra cosa que no sea sangre - dijo Alfonso.
- No queremos, es muy diferente a no podemos.
- ¿Y por que no quieren?
- Prueba - dije sonriendo.
Alfonso se llevo el vino a la boca y lo escupió casi automáticamente.
Me reí, de su cara de nauseas.
- Mira - dije sonriendo.
Saque una botella con sangre que Gaia había preparado y lo mezcle con el vino de su copa.
Alfonso lo probó.
- ¿Que es? - dijo intrigado - sabe muy bien.
- Es sangre humana - dije mirándolo fijamente.
- He probado mi sangre cuando era humano pero no sabe a esto - dijo pensativo.
- Cuando mueres y te conviertes en un no muerto - dije mirando a las personas que se encontraban en el bar, los hombres riendo y tomando alegremente, ignorantes de nuestra presencia - en lo único que piensas es en beber sangre, no te importa nada mas, solo la sangre, claro que en mi época existía esclavitud y tenia podía disponer de mis esclavos para alimentarme.
Mire a Alfonso, pero el ya no estaba ahí, lo busque con la mirada, estaba entrando a la parte de atrás del escenario una de las camareras lo llevaba...
Me acerque hacia el despacio para ver que hacia, estaba delante de la chica, ella lo abrazaba con fuerza.
- Alfonso - dije despacio.
Alfonso la soltó, ella cayo inerte en el piso, mire a mi alrededor, nadie se había inmutado de nuestra presencia, agarre la mano de Alfonso y corrí a la salida con una velocidad imperceptible a los ojos humanos, un grito se escucho en el bar, habían descubierto el cuerpo de aquella mujer, alguien grito "vampiro, un vampiro esta cerca" sujete a Alfonso con mas fuerza y corrimos hacia la casa, entramos como el viento azota la puerta, lo lance contra la pared de la casa, Gilgam y Gaia se quedaron inmóviles mirándome, yo estaba furiosa.
- ¡¡Estúpido!! - grite - ¡¡Ahora nos van a perseguir!!
Me abalance contra el y empece a abofetearlo.
- ¡¡Voy a romperte la cara estúpido!!
- ¡¡No!! - grito Gilgam - cálmate, por favor, tenemos visitas.
Mire a mi alrededor, entonces la vi, era ella, esa cara era inconfundible, moví la cabeza al verla, apreté los puños, procure controlarme.
- ¡Querida prima! - dijo sonriendo con esa voz aguda que solo ella tenia - Que alegría verte tan enérgica.
La mire furiosa entrecerrando los ojos, se acerco ami y me dio un abrazo.
- Hace tanto que no se nada de ti - continuo - debemos ir a bañarnos juntas.
- Como osas venir - gruñi mientras ella me abrazaba - como osas llamarme prima, tu no eres mi prima, ¡¡eres una traidora!! - grite.
Dama Oscura
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