El silencio, es un regalo de la musica, el silencio, tambien es un sonido.
- Señora - dijo Gaia entrando a mi habitación - hay un humano que la busca.
- No tengo nada que hacer con humanos - respondí - a menos que sean mi cena.
- Se trata del chofer del carruaje.
- ¿Ese viejo mal oliente que se hace llamar Tortuga?
- Ese mismo.
Le encargue a Gaia que le entregue cinco monedas de oro a ese hombre, ella se fue y al rato volvió.
- Señora - dijo Gaia de nuevo - ese humano dice que tiene algo muy importante que decirle y que no desea dinero.
- Lo veré cerca del rio - dije intrigada - dale cinco monedas mas y que se vaya sin que nadie lo siga y me debes acompañar.
Gaia salio, luego salí yo, ne asegure que nadie me siga, encontré a Gaia afuera y nos dirigimos al rio.
- Encontré a la niña - dijo mientras caminabamos - tiene dos años, es hermosa, es una niña muy inteligente, su padre murió y su madre esta muy enferma, no dudaran en entregarla.
- ¿Como tiene los dientes? - pregunté, en ese momento me detuvo y sujete a Gaia.
El estaba ahi, sonriendo, tambaleante, con las manos sujetandose la herida del cuello, lo habían desangrado pero aún tenia fuerzas a pesar de su edad para seguir en pie, se acerco a nosotras y con la mano ensangrentada me sujetó.
- El - dijo botando sangre por la boca y se desvaneció como un muñeco que cae al piso.
Mire Gaia, ella me miro y se asustó al verme.
- No puede - dijo retrocediendo.
La sujete.
- Este tipo podría tener algo importante que decirme, te necesito.
- Está bien - suspiró.
Gaia caminó hacia él, tomó su cuerpo casi sin vida, bebió algo de sangre y le dio de la suya, el tipo se desmayo, abrió los ojos hasta casi desorbitarlos, empezó a gritar, se sujetó la garganta, se torció y retorcio en su lugar, Gaia y yo nos agarramos de las manos, nos alejamos un poco, entonces el se levantó se plantó frente a Gaia, se arrodilló.
- Desde este momento hasta el momento de mi muerte, yo la servire.
Mire a Gaia y sonreí.
- A esto le llamo, suerte de principiante - dije soltando una pequeña risa.
- Levantate - dijo Gaia.
- ¿Que era eso tan urgente que debia usted decirme? - indague con mucha curiosidad.
- Cuando el señor Tcatalunyat me contrato, se encargo de pagar mis deudas de juego, el me ofreció un trato y era que al sacarla de la ciudad, no la llevará a su destino final, sino que la entierre en el cementerio junto a su amigo.
- Enterrarme - murmure.
- Asi es, pero esos hombres interrumpieron el viaje y por lo mismo sus planes, ellos le dijeron lo que pasaría, pero el señor empeñado en hacer lo que tenía planeado se enfrentó a ellos y cuando volvieron a casa se encontro con una mujer, puso una bolsa de oro en su mano y ella le aseguro que usted sería enterrada por al menos cincuenta años.
- ¿Estamos hablando del mismo Tcatalunyat que yo conozco?
- El que vino a matarme fue el mismo, vino me corto el cuello con las uñas y se fue.
- Vámonos, Gaia.
Caminé con Gaia de vuelta, el se quedó ahi parado cerca del lago.
- Si no le dices a tu amigo que venga con nosotras en este momento, no le permitiré venir en otro momento.
Gaia se detuvo y se dio la vuelta.
- Tú - le dijo - ven con nosotras.
El chofer avanzo hacia nosotras.
- Mi nombre es tortuga - dijo sonriendo.
- ¿Por qué Tortuga?
- Cuando perdí a mi esposa e hijos, me dedique a vagar por la ciudad, donde me daba la noche dormia y hacia cualquier trabajo que me encomendaran muy lento, un capataz empezo a llamarme así y desde entonces ese es mi nombre.
- Pareces muy viejo - dijo Gaia.
- Me siento muy fuerte y sano ahora.
Llegamos a la residencia.
- Lleva a tu amigo con Ladyblue - ordene - a partir de ahora trabajara cuidando los esclavos, que Ladyblue le enseñe a pelear y que le de ropa decente.
Gaia y Tortuga se fueron a las barracas, entré, en la sala acurrucada en un rincon estaba ella, cabello rojo rizado y piel blanca, estaba temerosa encogida sobre si misma sujetando sus piernas con sus brazos y escondiendo la cara, estaba llorando.
Me acerqué a ella.
- Hola hermosa - dije sonriendo - ¿cómo llegaste aquí?
- Mi dada - dijo sin levantar la cara - mi dada me dajo.
- ¿Te refieres a tu padre?
- Chi - dijo y continuó llorando.
- ¿Que edad tienes?
- Tes años.
- Y tu padre - dije preocupada - ¿Volverá pronto?
- No che - dijo - Tengo mucha hambe.
- Tienes - murmure - hambre, si. En seguida te traeran comida.
Mire a mi alrededor y no habia nadie cerca, mire a la niña.
- ¿Como te llamas?
- Cedeste.
- Asi que Celeste - dije - muy bien Celeste, vamos a buscar la cocina - sonreí.
En ese momento, me di cuenta que en el interior del castilo no habia ninguna cocina ni servicio, caminamos lentamente en la planta baja abriendo cada puerta que encontrábamos, luego la segunda plata, el sótano, sin exito, pronto la niña empezo a bostezar.
- Tengo sueño - dijo.
Mire a mi alrededor parecia que estabamos solas en el castillo, entonces la lleve a mi habitación, apenas entramos Gaia apareció.
- ¿Donde estan todos?
- Raven salio a penas se oculto el sol, Gilgam se fue a cazar y yo estoy aqui.
- Los sirvientes - gruñi.
- Descansando - respondió dudosa.
- Quiero un mucama.
- Aqui estoy - dijo.
- No para mi.
En ese momento Celeste bostezo con fuerza, Gaia se dio cuenta de su presencia.
- ¿De donde salió?
- Estaba en la sala cuando entré.
- Señora no deberia dejar que una humana este tan cerca de usted.
- Es una niña, Gaia.
- Yo iba a traer una hija para usted.
- Traela, la niña se durmió con hambre - dije - No hay cocina en la casa - dije.
- Habia una, pero Lord Mago Oscuro dijo que no era necesaria y se convirtio en su laboratorio.
- El sótano.
- Si, señora, justo ahi.
- Necesito alimentar a esta niña - dije.
- En las barracas hay una cocina.
- Muy bien - salí de la habitación hacia la puerta, salimos.
- ¿A donde vamos? señora.
- A las barracas - respondí.
Salimos de la residencia y lo rodeamoa rodeamos, en la parte de atrás habia una reja alta, caminamos siguiendola y encontramos la puerta cerrada, golpee.
Ladyblue nos abrió. Me miro asustada.
- ¡Que sorpresa! - dijo dejándonos pasar.
- Necesito leche, pan y un guisado de pollo.
Ladyblue miro a Gaia desconcertada.
- Que despiertes a la cocinera - dije.
Ladyblue se dio vuelta y camino hacia donde estaban los esclavos durmiendo, estaban todos juntos, en la habitación habían camas camarotes donde dormian entre tres, hombres, mujeres y niños.
- Levantense las cocineras - dijo Ladyblue.
En ese momento se levantaron tres mujeres, una de ellas bastante mayor, a penas caminaba, la segunda era muy obesa y la tercera era regordeta, pero no tanto como la anterior.
- Quiero que preparen algo se comer - dije.
Las tres se pusieron a cocinar.
Me di la vuelta y me llamo la atención una joven, morena, delgada, se habia sentado en su lugar al escuchar la bulla.
- Que se levante - dije.
Ladyblue la levanto, ella se froto la cara al levantarse.
- ¿A que te dedicas?
- Cuido los animales de la granja.
- ¿Que animales?
- Los pavos, las gallinas y los patos.
- ¿Lo haces sola?
- Si.
- Ya no mas - dije - Ladyblue, por favor que otro haga su tarea, ella vendrá conmigo, agarra tus cosas - dije - mejor no - continué - Gaia te dará algo de ropa, ¿Como te llamas?
- Ana - Respondió.
- A partir de ahora no cuidaras aves, cuidaras a una niña.
Las cocineras nos traeron un guiso, pan y leche caliente.
Gaia y Ana recibieron la comida y se adelantaron.
- Ladyblue - dije - me gustaria ver tu habitación.
- Si - dijo, salimos de las barracas, cerro con unaa barra de madera que aseguraba la puerta, caminamos un poco y cerca de la puerta por donde entramos habia una casa pequeña, entramos, estaba hecho todo de tablas, el piso estaba levantado un metro, entramos y había una pequeña sala con una silla que se mecia, habian dos puertas, una estaba cerrada, la otra llevaba a una habitación donde habia un ataúd. Salimos de su casa.
- Es un lugar - dije pensativa - interesante, ¿te sientes bien ahi o te gustaría mejorarlo?
- No necesito mas.
Entonces me di cuenta que al frente de su casa habia otra mas grande.
- ¿Y eso? - dije apuntando.
- Alla se quedan mis críos - respondió - trabajan en la casa como guardianes.
- No vi a ninguno hoy.
- Que extraño - respondió - enviare tres más.
Salí del lugar despues de despedirme de Ladyblue, ella estaba muy entretenida con Tortuga cuando llegamos y se quedo con el cuando me fui, le dije que en cuanto amanezca queria que instalen una cocina dentro de la casa en alguna habitación, que este cerca de una habitación sin ocupar.
Me fui a la residencia nuevamente.
Dama Oscura
lunes, 29 de octubre de 2018
lunes, 22 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXIX
Tres golpeteos en la puerta del carruaje anunciaron el fin de nuestro viaje, a penas saliendo de la ciudad, mire por la ventanilla, Beltran y sus hombres estaban alertas mirando, nuestros movimientos.
- Yo saldré - dijo Tcatalunyat.
Tcataluntyat bajo y converso con aquellos que nos interrumpieron el viaje, fue una conversación larga, luego lo vi pelear, Gilgam me agarro la mano para calmarme, cuando vi que estaba muy mal herido se rindió, Tcatalunyat volvió al carruaje y le indicó al chofer que continuemos, segundo despues, estabamos dando la vuelta.
- ¿Que paso? - dije asustada - estamos volviendo, por favor, no - chille - debemos seguir, mi casa esta por el otro lado, Cat.
- Ya callate - dijo Tcatalunyat enojado - las mujeres deben aprender a estar calladas.
- Quiero una explicación - gruñi.
- Casi amanece - respondio Tcatalunyat calmandose - volvamos a casa y al anochecer hablamos.
Mire a Gilgam, miraba al piso sin inclinarse, sonreia en silencio.
No hablé hasta volver a casa.
Me encerre en mi habitacion hasta el anochecer, fui a la habitación de Tcatalunyat y lo encontre revisando unas cartas.
- No sabia que recibias correspondencia, ¿Alguna doncella enamorada?
- No - dijo dandome una carta.
La leí.
- Esto es... - murmure.
- Así como lo lees.
- ¿Que le diras a Raven?
- No tengo nada que decirle.
- ¿Que paso anoche?
- Los hombres lobo - murmuró - te acusaran por la muerte de Kaneki.
- ¿Como dices?
- No puedes salir del pueblo hasta entonces.
- ¿Por que yo?
- Quieren apropiarse de tus bienes, entregarte a Kaneki era solo un pretexto, ellos sabían lo que pasaría aquí.
- ¿Que haré?
- Huye.
- No puedo salir de la ciudad, si tan sólo...
- Conocemos a alguien experto en huidas.
- No puedo llamarlo.
- Es tu única oportunidad.
- No se donde está.
- En su castillo, yo lo buscaré.
- ¿Cuánto... cuanto tiempo tengo?
- Un mes, quizá dos.
- Entonces ve a buscarlo - murmure.
- Saldré mañana, en cuanto oscurezca, no volveré sin él - prometió Tcatalunyat.
Sali de su habitación y me fui a la biblioteca, Gaia entro después de mi.
- Señora - dijo al entrar - tiene un mensaje.
Gaia me entregó una nota.
«Por los deberes que se me otorgan como protector de los humanos libres, yo Beltrán, guardian de la ciudad la acuso a usted Condesa de la Noche, señora Dama Oscura por la muerte sel humano libre Kaneki, descendiente de la familia real del pueblo desaparecido y quien no era de su propiedad ni para su uso, debe presentarse a dar su descargo al finalizar la primera luna llega del mes entrante, atentamente, Beltrán»
- Esto tiene que ser una broma - dije arrugando la nota.
- ¿Se encuentra bien? Señora.
- Dile a Raven que quiero hablar con ella.
Gaia salió de la biblioteca, Raven entro tiempo después.
- Me dijeron que quieres hablar conmigo.
- El rey nombró a Tcatalunyat Conde Darkiel, porque tu padre no engendró hijos varones y ser el heredero mas cercano.
- Debe ser una broma.
- Y esto - le entregue mi nota.
- Parece - dijo despues de leerla - que cae una tormenta en la casa.
- Que haré - murmure.
- Prepararnos para el juicio, Tcatalunyat con su nuevo titulo puede hacer presion para evitar que te pongan al sol.
- Tcatalunyat irá por Lord Nocturnal.
- ¿Para que?
- Para huir, Nocturnal es experto escondiéndose de los enemigos, puedo salir de la ciudad con su ayuda.
- Tienes dos neófitos.
- Saben cuidarse solos.
- Si huyes, ellos los tomara y torturaran hasta hacerte volver y será peor para ti.
- No puedo huir entonces.
- Estos juicios no son difíciles de superar, tienes a Ladyblue, yo tengo algunos amigos y no dudo que Lord Nocturnal pueda hacer alguna otra cosa a demas de ayudarte a huir.
- Nunca me acusaron de nada.
- Dejalo en mis manos. Yo me encargaré, tranquila.
- Esta bien, no me queda de otra - murmure.
Dama Oscura
- Yo saldré - dijo Tcatalunyat.
Tcataluntyat bajo y converso con aquellos que nos interrumpieron el viaje, fue una conversación larga, luego lo vi pelear, Gilgam me agarro la mano para calmarme, cuando vi que estaba muy mal herido se rindió, Tcatalunyat volvió al carruaje y le indicó al chofer que continuemos, segundo despues, estabamos dando la vuelta.
- ¿Que paso? - dije asustada - estamos volviendo, por favor, no - chille - debemos seguir, mi casa esta por el otro lado, Cat.
- Ya callate - dijo Tcatalunyat enojado - las mujeres deben aprender a estar calladas.
- Quiero una explicación - gruñi.
- Casi amanece - respondio Tcatalunyat calmandose - volvamos a casa y al anochecer hablamos.
Mire a Gilgam, miraba al piso sin inclinarse, sonreia en silencio.
No hablé hasta volver a casa.
Me encerre en mi habitacion hasta el anochecer, fui a la habitación de Tcatalunyat y lo encontre revisando unas cartas.
- No sabia que recibias correspondencia, ¿Alguna doncella enamorada?
- No - dijo dandome una carta.
La leí.
- Esto es... - murmure.
- Así como lo lees.
- ¿Que le diras a Raven?
- No tengo nada que decirle.
- ¿Que paso anoche?
- Los hombres lobo - murmuró - te acusaran por la muerte de Kaneki.
- ¿Como dices?
- No puedes salir del pueblo hasta entonces.
- ¿Por que yo?
- Quieren apropiarse de tus bienes, entregarte a Kaneki era solo un pretexto, ellos sabían lo que pasaría aquí.
- ¿Que haré?
- Huye.
- No puedo salir de la ciudad, si tan sólo...
- Conocemos a alguien experto en huidas.
- No puedo llamarlo.
- Es tu única oportunidad.
- No se donde está.
- En su castillo, yo lo buscaré.
- ¿Cuánto... cuanto tiempo tengo?
- Un mes, quizá dos.
- Entonces ve a buscarlo - murmure.
- Saldré mañana, en cuanto oscurezca, no volveré sin él - prometió Tcatalunyat.
Sali de su habitación y me fui a la biblioteca, Gaia entro después de mi.
- Señora - dijo al entrar - tiene un mensaje.
Gaia me entregó una nota.
«Por los deberes que se me otorgan como protector de los humanos libres, yo Beltrán, guardian de la ciudad la acuso a usted Condesa de la Noche, señora Dama Oscura por la muerte sel humano libre Kaneki, descendiente de la familia real del pueblo desaparecido y quien no era de su propiedad ni para su uso, debe presentarse a dar su descargo al finalizar la primera luna llega del mes entrante, atentamente, Beltrán»
- Esto tiene que ser una broma - dije arrugando la nota.
- ¿Se encuentra bien? Señora.
- Dile a Raven que quiero hablar con ella.
Gaia salió de la biblioteca, Raven entro tiempo después.
- Me dijeron que quieres hablar conmigo.
- El rey nombró a Tcatalunyat Conde Darkiel, porque tu padre no engendró hijos varones y ser el heredero mas cercano.
- Debe ser una broma.
- Y esto - le entregue mi nota.
- Parece - dijo despues de leerla - que cae una tormenta en la casa.
- Que haré - murmure.
- Prepararnos para el juicio, Tcatalunyat con su nuevo titulo puede hacer presion para evitar que te pongan al sol.
- Tcatalunyat irá por Lord Nocturnal.
- ¿Para que?
- Para huir, Nocturnal es experto escondiéndose de los enemigos, puedo salir de la ciudad con su ayuda.
- Tienes dos neófitos.
- Saben cuidarse solos.
- Si huyes, ellos los tomara y torturaran hasta hacerte volver y será peor para ti.
- No puedo huir entonces.
- Estos juicios no son difíciles de superar, tienes a Ladyblue, yo tengo algunos amigos y no dudo que Lord Nocturnal pueda hacer alguna otra cosa a demas de ayudarte a huir.
- Nunca me acusaron de nada.
- Dejalo en mis manos. Yo me encargaré, tranquila.
- Esta bien, no me queda de otra - murmure.
Dama Oscura
lunes, 15 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXVIII
Quien duerme mucho, ansia la muerte, pues dormir es morir.
- Creo que ya esta despertando - dijo emocionada - silencio, si se esta despertando - era Raven quien hablaba.
Abri los ojos, estaba en mi habitación.
- ¿Cómo te sientes? - dijo Raven con tono de preocupación.
- ¿Que pasó? - dije aun desconcertada.
- Te dormiste por una hora, no, dos horas - respondió Gaia, a quien no habia visto en varios dias.
- Siento el cuerpo un poco pesado - dije.
- Señorita - dijo una voz que no habia escuchado antes - recuerda usted donde la transformaron - era Cat, en todo este tiempo no habia conversado con el y su voz era dulce y gruesa a la vez.
- En mi casa - murmure, era la voz mas seductora que habia escuchado - en la casa de mis padres, donde crecí.
- Pues, debe usted, traer tierra de casa, de lo contrario tendremos que enterrarla.
- Enterrarme - dije.
- Por 10 o 20 años.
- ¿Por qué?
- Los no muertos - dijo Cat - necesitamos tierra de casa...
- Yo le explico mejor - interrumpió Raven.
- Los vampiros estamos muy ligados a nuestra tierra de muerte, es nuestro lecho, el lugar donde morimos es nuestra fuente de fortaleza.
- Yo no los veo a ustedes afectados.
- Gaia y Gilgam fueron transformados en sus habitaciones respectivas, así que esta tierra es su casa, Ladyblue fue transformada en el rio, asi que ese es su lecho de muerte, Tcatalunyat y yo fuimos transformados en el castillo de Lord Darkiel asi que no es dificil encontrar tierra de casa.
- Entonces, ¿Que pasará conmigo?
- Para asegurar que un vampiro tenga tierra de casa, al ser transformado es enterrado, entonces al salir por primera vez de su tumba todo el material encima de el se vuelve su tierra de casa.
- ¿Por que yo no sabia esto?
- Eras la esposa del señor Mago Oscuro - dijo Gaia - la opcion era dejarte vivir hasta que tu cuerpo caiga en letargo eterno y exponerte al sol o que mueras en algun accidente casero antes de eso después de obtener su titulo y propiedades, despues de su muerte olvidamoa el asunto.
- Debo ir a mi ciudad natal.
- Es un viaje peligroso - dijo Raven.
- Debo hacerlo, es mi unica oportunidad - me perdere diez o mas años de vida.
- Los humanos lo registraran como tu muerte y luego podras volver con una nueva identidad - dijo Raven.
- No quiero una nueva identidad - respondi.
- A veces - dijo Gilgam que se habia mantenido en silencio todo este tiempo y lejos de mi - la opcion que nos parece la mejor para nosotros, no es la mejor para los demas.
- Ustedes no estan viviendo mi situación - dije sintiendome frustrada - si es que se puede llamar vida a esto.
- Quiza sea mejor dejar que se vaya - dijo Tcatalunyat - que la acompañe alguien mas y unos esclavos.
- ¿Quien me acompañara?
- Yo lo haré - dijo Tcatalunyat - seria un honor para mi.
- ¿Te harás cargo de la casa? - le dije a Raven.
- Como si fuera la mia - respondió.
Me levanté de la cama, el cuerpo aun se sentía pesado, mi paso era mas lento que antes.
- Salgan todos, quiero que se quede Gaia.
Todos mis acompañantes salieron de mi habitacion y Gaia cerró la puerta por dentro.
- Hace unos dias - dije - te pedi que consigas para mi, una niña que yo pueda criar y educar y una sirvienta.
- Lo intento - dijo Gaia - cada noche salgo a buscar a alguna niña en el pueblo y los alrededores, a veces los niños se pierden o sus padres los abandonan, pero de un tiempo a esta parte no ha pasado nada.
- Es todo - dije.
- ¿Necesita que la ayude en algo mas?
- Dije - gruñi - es todo.
Gaia salio de mi habitación dejándome sola, di vueltas en mi habitación, extrañaba mirar mi cuerpo en el espejo, hacía mucho no miraba mi rostro.
- ¿Se puede? - dijo desde la puerta una voz que no reconocí.
Lo miré, era Tcatalunyat, verlo ahora derecho con traje elegante era un hecho extraño para mí.
- Eres tú.
- Siento que mi presencia le es incomoda, señora.
- No es eso - murmure.
La verdad era que si, extrañaba verlo arrastrarse tras de mi con el rostro de inocencia y desorientado, ahora tenia experiencia, conocimiento, malicia.
- ¿En que puedo ayudarte? - dije ignorando mis pensamientos.
- El carruaje esta listo para el viaje.
- Yo tambien estoy lista.
Salimos de mi habitacion, cruzamos la sala y en la puerta se encontraba Gilgam, vino corriendo hacia mi.
- Por favor señora, lleveme.
- No puedo llevar tanta compañia.
- Yo la protegere con mi vida si es necesario.
- Dyéjelo que venga con nosotros - dijo Tcatalunyat - si tenemos problemas necesitaremos mas puños.
- Esta bien - dije.
Subi al carruaje acompañada de Cat y Gilgam, Raven me observaba desde adentro de la residencia, Gaia habia desaparecido y Ladyblue estaba en el jardin entrenando con la espada.
Me senté de un lado del carruaje, Tcatalunyat y Gilgam del otro lado, el conductor azotó a los caballos y avanzamos por el camino, lentamente.
- El viaje es de una semana - dije - no quiero estar encerrada aqui todo este tiempo.
- El conductor tiene instrucciones para que al amanecer encuentre refugio en alguna posada - respondió Tcatalunyat.
- Entonces demoraremos mas de una semana en llegar.
- Veinte dias - dijo.
- Es demasiado tiempo.
- Iremos muy despacio - dijo Gilgam.
- El conductor - respondió Gilgam - ira despacio para comodidad de la señora Dama Oscura.
- ¿Es humano? - indage - el conductor.
- Es un viejo apostador, le dicen Tortuga, pero es muy audaz e inteligente - dijo Tcatalunyat.
- ¿Es de confiar?
- Usted tranquila - murmuro - No se le pagará a menos que nos traiga de vuelta aquí.
El carruaje se detuvo de golpe.
- ¿Que pasa? - murmure enojada.
- Hombres lobo - dijo Gilgam sujetando su espada.
Dama Oscura
- Creo que ya esta despertando - dijo emocionada - silencio, si se esta despertando - era Raven quien hablaba.
Abri los ojos, estaba en mi habitación.
- ¿Cómo te sientes? - dijo Raven con tono de preocupación.
- ¿Que pasó? - dije aun desconcertada.
- Te dormiste por una hora, no, dos horas - respondió Gaia, a quien no habia visto en varios dias.
- Siento el cuerpo un poco pesado - dije.
- Señorita - dijo una voz que no habia escuchado antes - recuerda usted donde la transformaron - era Cat, en todo este tiempo no habia conversado con el y su voz era dulce y gruesa a la vez.
- En mi casa - murmure, era la voz mas seductora que habia escuchado - en la casa de mis padres, donde crecí.
- Pues, debe usted, traer tierra de casa, de lo contrario tendremos que enterrarla.
- Enterrarme - dije.
- Por 10 o 20 años.
- ¿Por qué?
- Los no muertos - dijo Cat - necesitamos tierra de casa...
- Yo le explico mejor - interrumpió Raven.
- Los vampiros estamos muy ligados a nuestra tierra de muerte, es nuestro lecho, el lugar donde morimos es nuestra fuente de fortaleza.
- Yo no los veo a ustedes afectados.
- Gaia y Gilgam fueron transformados en sus habitaciones respectivas, así que esta tierra es su casa, Ladyblue fue transformada en el rio, asi que ese es su lecho de muerte, Tcatalunyat y yo fuimos transformados en el castillo de Lord Darkiel asi que no es dificil encontrar tierra de casa.
- Entonces, ¿Que pasará conmigo?
- Para asegurar que un vampiro tenga tierra de casa, al ser transformado es enterrado, entonces al salir por primera vez de su tumba todo el material encima de el se vuelve su tierra de casa.
- ¿Por que yo no sabia esto?
- Eras la esposa del señor Mago Oscuro - dijo Gaia - la opcion era dejarte vivir hasta que tu cuerpo caiga en letargo eterno y exponerte al sol o que mueras en algun accidente casero antes de eso después de obtener su titulo y propiedades, despues de su muerte olvidamoa el asunto.
- Debo ir a mi ciudad natal.
- Es un viaje peligroso - dijo Raven.
- Debo hacerlo, es mi unica oportunidad - me perdere diez o mas años de vida.
- Los humanos lo registraran como tu muerte y luego podras volver con una nueva identidad - dijo Raven.
- No quiero una nueva identidad - respondi.
- A veces - dijo Gilgam que se habia mantenido en silencio todo este tiempo y lejos de mi - la opcion que nos parece la mejor para nosotros, no es la mejor para los demas.
- Ustedes no estan viviendo mi situación - dije sintiendome frustrada - si es que se puede llamar vida a esto.
- Quiza sea mejor dejar que se vaya - dijo Tcatalunyat - que la acompañe alguien mas y unos esclavos.
- ¿Quien me acompañara?
- Yo lo haré - dijo Tcatalunyat - seria un honor para mi.
- ¿Te harás cargo de la casa? - le dije a Raven.
- Como si fuera la mia - respondió.
Me levanté de la cama, el cuerpo aun se sentía pesado, mi paso era mas lento que antes.
- Salgan todos, quiero que se quede Gaia.
Todos mis acompañantes salieron de mi habitacion y Gaia cerró la puerta por dentro.
- Hace unos dias - dije - te pedi que consigas para mi, una niña que yo pueda criar y educar y una sirvienta.
- Lo intento - dijo Gaia - cada noche salgo a buscar a alguna niña en el pueblo y los alrededores, a veces los niños se pierden o sus padres los abandonan, pero de un tiempo a esta parte no ha pasado nada.
- Es todo - dije.
- ¿Necesita que la ayude en algo mas?
- Dije - gruñi - es todo.
Gaia salio de mi habitación dejándome sola, di vueltas en mi habitación, extrañaba mirar mi cuerpo en el espejo, hacía mucho no miraba mi rostro.
- ¿Se puede? - dijo desde la puerta una voz que no reconocí.
Lo miré, era Tcatalunyat, verlo ahora derecho con traje elegante era un hecho extraño para mí.
- Eres tú.
- Siento que mi presencia le es incomoda, señora.
- No es eso - murmure.
La verdad era que si, extrañaba verlo arrastrarse tras de mi con el rostro de inocencia y desorientado, ahora tenia experiencia, conocimiento, malicia.
- ¿En que puedo ayudarte? - dije ignorando mis pensamientos.
- El carruaje esta listo para el viaje.
- Yo tambien estoy lista.
Salimos de mi habitacion, cruzamos la sala y en la puerta se encontraba Gilgam, vino corriendo hacia mi.
- Por favor señora, lleveme.
- No puedo llevar tanta compañia.
- Yo la protegere con mi vida si es necesario.
- Dyéjelo que venga con nosotros - dijo Tcatalunyat - si tenemos problemas necesitaremos mas puños.
- Esta bien - dije.
Subi al carruaje acompañada de Cat y Gilgam, Raven me observaba desde adentro de la residencia, Gaia habia desaparecido y Ladyblue estaba en el jardin entrenando con la espada.
Me senté de un lado del carruaje, Tcatalunyat y Gilgam del otro lado, el conductor azotó a los caballos y avanzamos por el camino, lentamente.
- El viaje es de una semana - dije - no quiero estar encerrada aqui todo este tiempo.
- El conductor tiene instrucciones para que al amanecer encuentre refugio en alguna posada - respondió Tcatalunyat.
- Entonces demoraremos mas de una semana en llegar.
- Veinte dias - dijo.
- Es demasiado tiempo.
- Iremos muy despacio - dijo Gilgam.
- El conductor - respondió Gilgam - ira despacio para comodidad de la señora Dama Oscura.
- ¿Es humano? - indage - el conductor.
- Es un viejo apostador, le dicen Tortuga, pero es muy audaz e inteligente - dijo Tcatalunyat.
- ¿Es de confiar?
- Usted tranquila - murmuro - No se le pagará a menos que nos traiga de vuelta aquí.
El carruaje se detuvo de golpe.
- ¿Que pasa? - murmure enojada.
- Hombres lobo - dijo Gilgam sujetando su espada.
Dama Oscura
lunes, 8 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXVII
La venganza es una sopa que se toma fria, muy fria.
Mirar a Kaneki sentado al frente de mi, sonriendo, no sabia en lo que se habia metido, estaba feliz, estaba contento, me miraba y sonreía, miraba abajo, miraba arriba.
Llegamos al castillo, entramos, estaban esperandonos Raven, Ladyblue y Cat, quienes me miraron de arriba abajo por la vestimenta que traia.
- Quiero hablar con Ladyblue en la biblioteca - dije frunciendo las cejas - y que Gaia lleve a Kaneki a su habitación.
Me fui a la biblioteca, Ladyblue entro despues de mi.
- No vi a Nocturnal en la entrada.
- Se fue, señora.
- ¿A donde?
- No sabiamos si usted volvería, el decidió que ya habia sido invitado aqui y teniendo a Fusfus fuera de su castillo fue a recuperarlo.
- Ya veo - murmure - no quería decirte eso.
- Entonces para que me requiere, señora.
- ¿Que piensas de Gilgam?
- Es su primer neófito, ¿Hizo algo que la ofenda? ¿Lo castigo? Puedo cortarle la lengua una semana.
- No nada de eso - mirándola - ¿de donde sacas esas idead?
- Tengo decadas sirviendo a Mago Oscuro, aprendí muchos métodos de tortura.
- Sólo deseo saber tu opinión respecto a el.
- Es un vampiro prometedor - dijo midiendo sus palabras - consideró que si aprende a escribir podria llegar lejos, es muy despierto y aprende rápido todo lo que le enseño.
- Me pidió matrimonio.
- ¿Ya lo hizo? No crei que fuera tan pronto.
- ¿Acaso tu lo sabias?
- Pasamos mucho tiempo juntos, nosotros conversamos.
- Y no me dijiste nada.
- Su vida privada, señora, no era un asunto importante para mi.
- Es que no lo entiendes.
- Pero es un hermoso anillo, señora, ustedes serán felices.
- No es el anillo de Gilgam.
En ese momento entro Gaia agitada.
- Señora...
- Yo detesto que me interrumpan cuando estoy conversando algo importante.
- Señora Gilgam se encerró con Kaneki en su habitación, creo que intenta matarlo.
Mire a Ladyblue y salimos corriendo de la biblioteca para la habitación de Kaneki, llamamos a Cat y el tumbo la puerta de la habitacion de Kanrli, Gilgam estaba lleno de su sangre y el cuerpo de su victima tirado al costado, sin moverse, con una expresión de agonia que fue su ultimo suspiro, me acerque a Gilgam y le di una bofetada me miró furioso, le di otra bofetada, apreto los labios, le di otra bofetada, su mirada se volvió suplicante.
- Aun respira! - dijo Ladyblue que se habia acercado a examinar a Kaneki.
Cat sujeto a Gilgam y yo saque un cuchillo. Corte la mano de Gilgan y la sangre que brotó la derrame en la boca de Kaneki, tragandola el con ayuda de Ladyblue.
- Si este hombre muere - le dije a Gilgam enojada - iras al calabozo por un año.
- Si este hombre muere - respondió - usted debera casarse conmigo o estará perdida.
Le di otra bofetada a Gilgam, Cat lo soltó, Gilgan se toco la cara.
- Sus caricias son de lo mas excitantes.
Gilgam salio de la habitación mire a Ladyblue.
- Es probable que no lo logré - dijo - tendremos que esperar hasta mañana.
- Gaia, limpia y viste a Kaneki y quedate aqui hasta que despierte.
Sali de la habitación, Ladyblue vino detrás de mí.
- Este anillo me lo dio Kaneki - dije, mire a Cat muy cerca de nosotras - continuamos en la biblioteca - dije a Ladybue, mire a Cat - vigila a Gilgam.
Llegamos a al biblioteca.
- Es muy impulsivo - dije - no debio hacer esto.
- Esta enamorado, desde que era un humano esta enamorado de usted.
Raven entró a la biblioteca.
- Te dije que no traigas a ese humano aqui, pero claro, lo que yo te aconsejo no sirve para nada.
- Necesito conversar con Ladyblue - dije.
- Pero que estabas pensando, ese humano podria morir.
- Raven - grité - tengo mucho estres ahora, vete a tu habitación.
- Ahora te aconseja Ladyblue?
La mire y golpee la mesa.
- Estaré en mi habitación por si deseas hablar conmigo.
- Cuando Gilgam me pidio que noa casemos, estabamos en una celda, Fusfus nos escuchaba desde afuera escondida, creyo que no la vi, los hombres lobo tienen algún interes en que yo me case con Kaneki, la tenían desde el principio, considere que el hecho que nos espien tenia una razón y su propuesta en ese territorio podría ponerlo en peligro, asi que lo rechace.
- Y como es que aceptaste casarte con Kaneki.
- Beltrán, me dijo que debo casarme o mis parientes vendrán por mis tierras y me entregó a Kaneki para casarme con él.
- Y si hay humanos en tu territorio tambien habra humanos en su territorio.
- Exacto.
- Y Kaneki podría morir en cualquier momento.
- Debo pedirle consejo a Raven - murmure.
- Casese con Gilgam - dijo Ladyblue.
- Necesito a alguien de sangre noble para contraer matrimonio, y que mis tierras queden protegidas.
- Enseñele a Gilgam a escribir, que aprenda modales, que estudie leyes, entonces podra postularse a un cargo en la corte del rey y ganatbun título.
- Eso podría tomar décadas.
- Entonces solo casese con el, es un hombre.
- No es asi de fácil.
- Usted se ahoga tan fácilmente en un vaso con agua, Gilgam es hombre, la defendera ante cualquiera que intente lastimarla, puede pelear con hasta cinco hombres lobo y esta perdidamente enamorado de usted, ¿que mas desea?
- Hemos terminado la conversación, dile a Raven que deseo hablar con ella.
Ladyblue salio y Gaia entró.
- Te dije que vigiles a Kaneki.
- La transformación falló, señora.
- No puede ser - murmure.
- Los deseos de Kaneki eran morir y murió.
- Ordena quemar su cuerpo - dije.
Me sente, agarre el anillo que Kaneki me habia entregado.
- Es un hermoso anillo - dijo Raven que habia entrado a la biblioteca - lamento lo de Kaneki.
- Solo era un humano - murmure.
- Un humano con quien pretendias casarte.
- Beltrán - dije - que interes tendria en que yo me case con Kaneki.
- Asi que Beltrán fue el artifice de esto.
- Me dijo que comp mujer no puedo heredar tierras y que debo casarme para no perder mis pertenencias.
- Si te urge casarte para cuidar de tu propiedad, casate con Tcatalunyat.
Mire a Raven.
- Es noble, sabe leer, heredo el titulo de Marquez de Drud solo no tiene territorio porque mi padre lo despojó de todo, pero aun así, es noble.
- Y es tu tío.
- Yo no me opongo a la unión - dijo Raven sonriendo.
- Gilgam me pidió matrimonio - dije.
- Tu neofito sin educacion salvaje e impulsivo, no lo creo.
- ¿Por que?
- Pudiste casarte con Kaneki sin transformarlo, esperar que muera y ese tiempo mandarlo a educar, a la corte del Rey y a ganar un titulo, pero no, prefirió matar a un mortal porque se sentía amenazado.
- ¿Por que las mujeres no pueden heredar tíerras?
- Es un mundo dirigido por hombres.
- Me siento aburrida.
- Quizá necesitas morir por primera vez.
- No entiendo.
- Los vampiros no morimos, no envejecemos, estamos estáticos en el tiempo, cuando nos aburrimos nuestro cuerpo «necesita morir» entramos en letargo eterno y morimos.
- Nuestros titulos y propiedades.
- No necesitas mas que la propiedad que habitas, vende tus propiedades y acumula tu dinero en un lugar seguro, recomiendo comprar joyas de gran valor porque el dinero de los humanos se devalúa, las joyas se venden, si al despertar deseas adquirir nuevas propiedades lo haces.
- No deseo hablar de eso ahora.
- Necesitas morir - dijo Raven.
- ¿Por que lo necesito?
- No tienes tierra santa - dijo.
- ¿Que es eso?
- La tierra santa es donde nuestros cuerpos tienen su descanso, un ataud, tierra, la tierra santa evita que te aburras.
- Me estas confundiendo mas.
- Sin tierra santa deberás entrar en letargo cada diez años.
- Han pasado tres años.
- No haz sido enterrada, ni descansaste despues de tu transformación, no tienes tierra santa, tu cuerpo dejara de obedecer y te quedaras inmovil como piedra.
- Recomiendas que me muera entonces.
- Deberias descansar, yo puedo hacerme cargo de todo mientras te ausentes y si es tu deseo, hare que Gilgam estudie.
- Lo pensaré - dije.
- No tienes mucho tiempo para decidir, apura tu respuesta - dijo Raven, se fue de la biblioteca, me levante de la silla en la que estaba sentada y mi cuerpo se sintió muy pesado, caí al piso y mis ojos se cerraron.
Dama Oscura
Mirar a Kaneki sentado al frente de mi, sonriendo, no sabia en lo que se habia metido, estaba feliz, estaba contento, me miraba y sonreía, miraba abajo, miraba arriba.
Llegamos al castillo, entramos, estaban esperandonos Raven, Ladyblue y Cat, quienes me miraron de arriba abajo por la vestimenta que traia.
- Quiero hablar con Ladyblue en la biblioteca - dije frunciendo las cejas - y que Gaia lleve a Kaneki a su habitación.
Me fui a la biblioteca, Ladyblue entro despues de mi.
- No vi a Nocturnal en la entrada.
- Se fue, señora.
- ¿A donde?
- No sabiamos si usted volvería, el decidió que ya habia sido invitado aqui y teniendo a Fusfus fuera de su castillo fue a recuperarlo.
- Ya veo - murmure - no quería decirte eso.
- Entonces para que me requiere, señora.
- ¿Que piensas de Gilgam?
- Es su primer neófito, ¿Hizo algo que la ofenda? ¿Lo castigo? Puedo cortarle la lengua una semana.
- No nada de eso - mirándola - ¿de donde sacas esas idead?
- Tengo decadas sirviendo a Mago Oscuro, aprendí muchos métodos de tortura.
- Sólo deseo saber tu opinión respecto a el.
- Es un vampiro prometedor - dijo midiendo sus palabras - consideró que si aprende a escribir podria llegar lejos, es muy despierto y aprende rápido todo lo que le enseño.
- Me pidió matrimonio.
- ¿Ya lo hizo? No crei que fuera tan pronto.
- ¿Acaso tu lo sabias?
- Pasamos mucho tiempo juntos, nosotros conversamos.
- Y no me dijiste nada.
- Su vida privada, señora, no era un asunto importante para mi.
- Es que no lo entiendes.
- Pero es un hermoso anillo, señora, ustedes serán felices.
- No es el anillo de Gilgam.
En ese momento entro Gaia agitada.
- Señora...
- Yo detesto que me interrumpan cuando estoy conversando algo importante.
- Señora Gilgam se encerró con Kaneki en su habitación, creo que intenta matarlo.
Mire a Ladyblue y salimos corriendo de la biblioteca para la habitación de Kaneki, llamamos a Cat y el tumbo la puerta de la habitacion de Kanrli, Gilgam estaba lleno de su sangre y el cuerpo de su victima tirado al costado, sin moverse, con una expresión de agonia que fue su ultimo suspiro, me acerque a Gilgam y le di una bofetada me miró furioso, le di otra bofetada, apreto los labios, le di otra bofetada, su mirada se volvió suplicante.
- Aun respira! - dijo Ladyblue que se habia acercado a examinar a Kaneki.
Cat sujeto a Gilgam y yo saque un cuchillo. Corte la mano de Gilgan y la sangre que brotó la derrame en la boca de Kaneki, tragandola el con ayuda de Ladyblue.
- Si este hombre muere - le dije a Gilgam enojada - iras al calabozo por un año.
- Si este hombre muere - respondió - usted debera casarse conmigo o estará perdida.
Le di otra bofetada a Gilgam, Cat lo soltó, Gilgan se toco la cara.
- Sus caricias son de lo mas excitantes.
Gilgam salio de la habitación mire a Ladyblue.
- Es probable que no lo logré - dijo - tendremos que esperar hasta mañana.
- Gaia, limpia y viste a Kaneki y quedate aqui hasta que despierte.
Sali de la habitación, Ladyblue vino detrás de mí.
- Este anillo me lo dio Kaneki - dije, mire a Cat muy cerca de nosotras - continuamos en la biblioteca - dije a Ladybue, mire a Cat - vigila a Gilgam.
Llegamos a al biblioteca.
- Es muy impulsivo - dije - no debio hacer esto.
- Esta enamorado, desde que era un humano esta enamorado de usted.
Raven entró a la biblioteca.
- Te dije que no traigas a ese humano aqui, pero claro, lo que yo te aconsejo no sirve para nada.
- Necesito conversar con Ladyblue - dije.
- Pero que estabas pensando, ese humano podria morir.
- Raven - grité - tengo mucho estres ahora, vete a tu habitación.
- Ahora te aconseja Ladyblue?
La mire y golpee la mesa.
- Estaré en mi habitación por si deseas hablar conmigo.
- Cuando Gilgam me pidio que noa casemos, estabamos en una celda, Fusfus nos escuchaba desde afuera escondida, creyo que no la vi, los hombres lobo tienen algún interes en que yo me case con Kaneki, la tenían desde el principio, considere que el hecho que nos espien tenia una razón y su propuesta en ese territorio podría ponerlo en peligro, asi que lo rechace.
- Y como es que aceptaste casarte con Kaneki.
- Beltrán, me dijo que debo casarme o mis parientes vendrán por mis tierras y me entregó a Kaneki para casarme con él.
- Y si hay humanos en tu territorio tambien habra humanos en su territorio.
- Exacto.
- Y Kaneki podría morir en cualquier momento.
- Debo pedirle consejo a Raven - murmure.
- Casese con Gilgam - dijo Ladyblue.
- Necesito a alguien de sangre noble para contraer matrimonio, y que mis tierras queden protegidas.
- Enseñele a Gilgam a escribir, que aprenda modales, que estudie leyes, entonces podra postularse a un cargo en la corte del rey y ganatbun título.
- Eso podría tomar décadas.
- Entonces solo casese con el, es un hombre.
- No es asi de fácil.
- Usted se ahoga tan fácilmente en un vaso con agua, Gilgam es hombre, la defendera ante cualquiera que intente lastimarla, puede pelear con hasta cinco hombres lobo y esta perdidamente enamorado de usted, ¿que mas desea?
- Hemos terminado la conversación, dile a Raven que deseo hablar con ella.
Ladyblue salio y Gaia entró.
- Te dije que vigiles a Kaneki.
- La transformación falló, señora.
- No puede ser - murmure.
- Los deseos de Kaneki eran morir y murió.
- Ordena quemar su cuerpo - dije.
Me sente, agarre el anillo que Kaneki me habia entregado.
- Es un hermoso anillo - dijo Raven que habia entrado a la biblioteca - lamento lo de Kaneki.
- Solo era un humano - murmure.
- Un humano con quien pretendias casarte.
- Beltrán - dije - que interes tendria en que yo me case con Kaneki.
- Asi que Beltrán fue el artifice de esto.
- Me dijo que comp mujer no puedo heredar tierras y que debo casarme para no perder mis pertenencias.
- Si te urge casarte para cuidar de tu propiedad, casate con Tcatalunyat.
Mire a Raven.
- Es noble, sabe leer, heredo el titulo de Marquez de Drud solo no tiene territorio porque mi padre lo despojó de todo, pero aun así, es noble.
- Y es tu tío.
- Yo no me opongo a la unión - dijo Raven sonriendo.
- Gilgam me pidió matrimonio - dije.
- Tu neofito sin educacion salvaje e impulsivo, no lo creo.
- ¿Por que?
- Pudiste casarte con Kaneki sin transformarlo, esperar que muera y ese tiempo mandarlo a educar, a la corte del Rey y a ganar un titulo, pero no, prefirió matar a un mortal porque se sentía amenazado.
- ¿Por que las mujeres no pueden heredar tíerras?
- Es un mundo dirigido por hombres.
- Me siento aburrida.
- Quizá necesitas morir por primera vez.
- No entiendo.
- Los vampiros no morimos, no envejecemos, estamos estáticos en el tiempo, cuando nos aburrimos nuestro cuerpo «necesita morir» entramos en letargo eterno y morimos.
- Nuestros titulos y propiedades.
- No necesitas mas que la propiedad que habitas, vende tus propiedades y acumula tu dinero en un lugar seguro, recomiendo comprar joyas de gran valor porque el dinero de los humanos se devalúa, las joyas se venden, si al despertar deseas adquirir nuevas propiedades lo haces.
- No deseo hablar de eso ahora.
- Necesitas morir - dijo Raven.
- ¿Por que lo necesito?
- No tienes tierra santa - dijo.
- ¿Que es eso?
- La tierra santa es donde nuestros cuerpos tienen su descanso, un ataud, tierra, la tierra santa evita que te aburras.
- Me estas confundiendo mas.
- Sin tierra santa deberás entrar en letargo cada diez años.
- Han pasado tres años.
- No haz sido enterrada, ni descansaste despues de tu transformación, no tienes tierra santa, tu cuerpo dejara de obedecer y te quedaras inmovil como piedra.
- Recomiendas que me muera entonces.
- Deberias descansar, yo puedo hacerme cargo de todo mientras te ausentes y si es tu deseo, hare que Gilgam estudie.
- Lo pensaré - dije.
- No tienes mucho tiempo para decidir, apura tu respuesta - dijo Raven, se fue de la biblioteca, me levante de la silla en la que estaba sentada y mi cuerpo se sintió muy pesado, caí al piso y mis ojos se cerraron.
Dama Oscura
lunes, 1 de octubre de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO XXVI
La verdadera prision esta en los sentimientos que nunca logramos exteriorizar.
Mientras Gilgam hablaba, logré ver una silueta afuera de la celda, el cuerpo de aquella que habia mandado encerrarnos escuchaba con atención lo que ocurría dentro y esperaba mi respuesta, entonces me di cuenta lo que estaba planeado desde el momento en que ingresamos a esa fortaleza.
- No - dije friamente - Yo amo a Kaneki y es el unico hombre con quien me casare - me di la vuelta y me aleje de Gilgam.
- Es porque no tengo titulo.
- Perdón - dije tapandome el rostro.
- Es por el dinero, el maldito dinero, es lo único que te interesa, un marido con un titulo que puedas heredar.
- Mide tus palabras.
Mire afuera de la celda y quien nos espiaba ya se habia ido.
- Entonces explícame, se que no soy un lord, un conde, pero yo hare cualquier cosa para hacerte feliz.
Cuando me asegure que ya no nos escuchaban me acerque a Gilgam y sin decirle nada lo besé, cuando lo solte el sonreía y miraba a la nada.
- Las paredes tienen oidos y los techos ojos - murmure mientras lo abrazaba.
Gilgam se sento y yo me acomode lejos de él, no nos dijimos nada mas hasta que anochecio.
Hana vino y abrieron las puertas.
- Nos bañaremos juntas - dijo sonriendo.
Me levante y acompañe a Hana a un lago dentro de la fortaleza, el lago tenia agua caliente, Hana rompió mi vestido pues no sabia como sacarmelo y me empujo al lago, me paso el cuerpo con una bola de grasa de animal que me limpio mas de lo que me limpiaba yo en mis baños en el río.
- Que es eso? - pregunté intrigada.
- Se llama jabón - dijo Hana - es algo que estan creando los humanos, muy util para limpiar el cuerpo la ropa y los utensilios de cocina.
- Nunca vi uno - dije.
- Pues en el pueblo venden, podrias comprarlo cuando quieras, incluso hay una fábrica.
- Los humanos son muy ingmteligentes - murmure.
- Hasta hace poco eras una humana - dijo Hana sonriendo.
- Era - respondí - un pasado muy lejano.
Salimos del lago nos secamos y Hana me dio algo de su ropa.
Me puse la pantaloneta que me quedaba muy ajustada y la polera.
- Esto es lo que usas usualmente?
- Es mas práctico asi - respondió Hana - los vestidos son caros y me transformo seguido, la desnudez me viene mejor.
- No tienes recato - murmure.
- Y que es el recato? Por que una debe taparse tanto?
- Para evitar la lujuria de los hombres.
- Y por que los hombres tienen lujuria de nuestro Cuerpo.
- Hana, ya es hora - dijo Fusfus entrando e interrumpiendo, me mira - eso te queda muy bien.
Salimos y caminamos hasta un salón, al entrar encontramos una mesa muy larga con comida y a Beltrán ya sentado en la silla principal.
- Bella, hermosa, deslumbrante - dijo efusivo Beltran quien estaba sentado en la mesa - serias una espectacular mujer lobo - continuo, Fusfus se sentó a su izquierda y Hana a su derecha - sientense a cenar con nosotros - dijo indicando dos sillas, al frente de mi estaba ya sentado Kaneki - después de cenar conversaremos.
Nos sentamos en la mesa, mire a Gilgam, el se encogió de hombros y nos sentamos.
- No cenaras? - dijo Kaneki sonriendome.
- Estoy a dieta - sonreí - mi madre decia que para conseguir un buen esposo debo mantener una buena figura.
- Eres hermosa sin importar tu peso - dijo Kaneki y continuó comiendo.
Miré a Gilgam y me agarró la mano, retiré mi mano.
- Cuando salgamos de aqui - murmure.
Fusfus agarró la mano Beltrán y sonrió, Beltran sonrió al mirarla y luego me miró.
Cuando terminaron de comer, salimos del comedor y nos dirigimos a un lugar mas privado.
- Tu esposo falleció - dijo Beltrán sirviendose vino.
- Lo sé - respondí.
- Y lord Darkiel falleció en tu castillo en manos de Tcatalunyat.
- Si. Así es.
- Y Lord Nocturnal perdio su territorio en una guerra justa contra. Fusfus asi que perdio su posicion - silencio - La condesa Darkiel no se casara por varios años, tengo entendido, esta casando a sus hijas con humanos y tu - sonriendo - ¿qué harás tú?
- No entiendo su pregunta.
- Mi estimada, quiero saber si planea contraer nupcias pronto.
- Mi vida privada no es cuestión del pueblo.
- Claro que sí - respondió - ya no estamos en tiempos de guerra, queremos perpetuar nuestras razas y para lograrlo debemos permanecer ocultos a los ojos de los humanos, para ello debemos aparentar una vida como la de ellos.
- Tengo una vida como la de los humanos - gruñi.
- Ninguna mujer queda dueña de propiedades mientras es soltera, mi estimada, deberías saberlo.
- Yo no soy cualquier mujer.
- Eres una mujer para los humanos y estas soltera, si no te casas pronto tus parientes varones reclamaran tus tierras y tendre humanos miedosos rondando mi territorio y descubriendo mis secretos - torci la boca mientras el hablaba - casese, señora, casese y evitenos el sabor amargo de tener humanos en nuestras tierras.
- Buscare un esposo.
- No necesita buscarlo - dijo, abrieron la puerta y entraron Fusfus y Kaneki - Aqui tiene uno.
Kaneki se acercó a mi, se arrodillo y saco un anillo.
- Acepta ser mi esposa?
- Pues yo - Mire el anillo, miré a Beltrán, mire a Gilgam, suspire, cerré los ojos - acepto - estire el brazo y Kaneki me puso el anillo, me beso la mano y se levantó - Sabes lo que esto significa - dije mirando a Beltrán.
- Es tu responsabilidad llevar esto con exito - dijo sonriendo - bueno, mis nuevos amigos, pueden ir tranquilos. Espero esa invitación pronto.
Sali de los territorios de Beltran acompañada de Gilgam y Kaneki, un carruaje nos esperaba en el camino y emprendimos la vuelta al castillo.
Dama Oscura
Mientras Gilgam hablaba, logré ver una silueta afuera de la celda, el cuerpo de aquella que habia mandado encerrarnos escuchaba con atención lo que ocurría dentro y esperaba mi respuesta, entonces me di cuenta lo que estaba planeado desde el momento en que ingresamos a esa fortaleza.
- No - dije friamente - Yo amo a Kaneki y es el unico hombre con quien me casare - me di la vuelta y me aleje de Gilgam.
- Es porque no tengo titulo.
- Perdón - dije tapandome el rostro.
- Es por el dinero, el maldito dinero, es lo único que te interesa, un marido con un titulo que puedas heredar.
- Mide tus palabras.
Mire afuera de la celda y quien nos espiaba ya se habia ido.
- Entonces explícame, se que no soy un lord, un conde, pero yo hare cualquier cosa para hacerte feliz.
Cuando me asegure que ya no nos escuchaban me acerque a Gilgam y sin decirle nada lo besé, cuando lo solte el sonreía y miraba a la nada.
- Las paredes tienen oidos y los techos ojos - murmure mientras lo abrazaba.
Gilgam se sento y yo me acomode lejos de él, no nos dijimos nada mas hasta que anochecio.
Hana vino y abrieron las puertas.
- Nos bañaremos juntas - dijo sonriendo.
Me levante y acompañe a Hana a un lago dentro de la fortaleza, el lago tenia agua caliente, Hana rompió mi vestido pues no sabia como sacarmelo y me empujo al lago, me paso el cuerpo con una bola de grasa de animal que me limpio mas de lo que me limpiaba yo en mis baños en el río.
- Que es eso? - pregunté intrigada.
- Se llama jabón - dijo Hana - es algo que estan creando los humanos, muy util para limpiar el cuerpo la ropa y los utensilios de cocina.
- Nunca vi uno - dije.
- Pues en el pueblo venden, podrias comprarlo cuando quieras, incluso hay una fábrica.
- Los humanos son muy ingmteligentes - murmure.
- Hasta hace poco eras una humana - dijo Hana sonriendo.
- Era - respondí - un pasado muy lejano.
Salimos del lago nos secamos y Hana me dio algo de su ropa.
Me puse la pantaloneta que me quedaba muy ajustada y la polera.
- Esto es lo que usas usualmente?
- Es mas práctico asi - respondió Hana - los vestidos son caros y me transformo seguido, la desnudez me viene mejor.
- No tienes recato - murmure.
- Y que es el recato? Por que una debe taparse tanto?
- Para evitar la lujuria de los hombres.
- Y por que los hombres tienen lujuria de nuestro Cuerpo.
- Hana, ya es hora - dijo Fusfus entrando e interrumpiendo, me mira - eso te queda muy bien.
Salimos y caminamos hasta un salón, al entrar encontramos una mesa muy larga con comida y a Beltrán ya sentado en la silla principal.
- Bella, hermosa, deslumbrante - dijo efusivo Beltran quien estaba sentado en la mesa - serias una espectacular mujer lobo - continuo, Fusfus se sentó a su izquierda y Hana a su derecha - sientense a cenar con nosotros - dijo indicando dos sillas, al frente de mi estaba ya sentado Kaneki - después de cenar conversaremos.
Nos sentamos en la mesa, mire a Gilgam, el se encogió de hombros y nos sentamos.
- No cenaras? - dijo Kaneki sonriendome.
- Estoy a dieta - sonreí - mi madre decia que para conseguir un buen esposo debo mantener una buena figura.
- Eres hermosa sin importar tu peso - dijo Kaneki y continuó comiendo.
Miré a Gilgam y me agarró la mano, retiré mi mano.
- Cuando salgamos de aqui - murmure.
Fusfus agarró la mano Beltrán y sonrió, Beltran sonrió al mirarla y luego me miró.
Cuando terminaron de comer, salimos del comedor y nos dirigimos a un lugar mas privado.
- Tu esposo falleció - dijo Beltrán sirviendose vino.
- Lo sé - respondí.
- Y lord Darkiel falleció en tu castillo en manos de Tcatalunyat.
- Si. Así es.
- Y Lord Nocturnal perdio su territorio en una guerra justa contra. Fusfus asi que perdio su posicion - silencio - La condesa Darkiel no se casara por varios años, tengo entendido, esta casando a sus hijas con humanos y tu - sonriendo - ¿qué harás tú?
- No entiendo su pregunta.
- Mi estimada, quiero saber si planea contraer nupcias pronto.
- Mi vida privada no es cuestión del pueblo.
- Claro que sí - respondió - ya no estamos en tiempos de guerra, queremos perpetuar nuestras razas y para lograrlo debemos permanecer ocultos a los ojos de los humanos, para ello debemos aparentar una vida como la de ellos.
- Tengo una vida como la de los humanos - gruñi.
- Ninguna mujer queda dueña de propiedades mientras es soltera, mi estimada, deberías saberlo.
- Yo no soy cualquier mujer.
- Eres una mujer para los humanos y estas soltera, si no te casas pronto tus parientes varones reclamaran tus tierras y tendre humanos miedosos rondando mi territorio y descubriendo mis secretos - torci la boca mientras el hablaba - casese, señora, casese y evitenos el sabor amargo de tener humanos en nuestras tierras.
- Buscare un esposo.
- No necesita buscarlo - dijo, abrieron la puerta y entraron Fusfus y Kaneki - Aqui tiene uno.
Kaneki se acercó a mi, se arrodillo y saco un anillo.
- Acepta ser mi esposa?
- Pues yo - Mire el anillo, miré a Beltrán, mire a Gilgam, suspire, cerré los ojos - acepto - estire el brazo y Kaneki me puso el anillo, me beso la mano y se levantó - Sabes lo que esto significa - dije mirando a Beltrán.
- Es tu responsabilidad llevar esto con exito - dijo sonriendo - bueno, mis nuevos amigos, pueden ir tranquilos. Espero esa invitación pronto.
Sali de los territorios de Beltran acompañada de Gilgam y Kaneki, un carruaje nos esperaba en el camino y emprendimos la vuelta al castillo.
Dama Oscura
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