lunes, 3 de septiembre de 2018

VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XXII

De vuelta a la residencia, Gilgam me preguntó si viajarian a lo que dije que no era necesario, invité a Kaneki a pasar unos dias en la residencia.
- ¿Estás loca? - increpó Raven cuándo se enteró de mi invitación a Kaneki - ¿Como harás para pasar el tiempo con él? Es un humano, comprendes.
- Si - dije - lo comprendo.
- Y ¿Cuál es tu plan?
- Lo transformare - dije.
- Es que no piensas mujer - gritando - hace dos días transformaste a Gaia, a demas la probabilidad de resurrección es menos del 10%
- No entiendo.
- ¿No entiendes lo que es la transición de humano a vampiro? El humano se muere, y entre la muerte y la transformación solo revive si su espiritu es fuerte.
- No habia pensado en eso - murmure.
Raven se fue a su habitación, Gaia me acompañó junto con Ladyblue.
- Dijo Kaneki - Ladyblue estaba parada en la puerta de la biblioteca mirandome triste y desorientada.
- Fue una larga noche - dije dándome la vuelta y mirándola, ella miraba a una esquina, pero no la observaba, su mente estaba perdida y me quedé en silencio, hasta que se tocó la cara con la cabeza - ¿Recordado el pasado?
- No puedes recibir a Kaneki en esta residencia - dijo torciendo la boca.
- Acaso, ¿Raven te envió?
- Raven no tiene nada que ver en esto - dijo Ladyblue.
Me di la vuelta, ordene algunos libros que habia estado leyendo y me fui a mi habitación, Andrea no estaba, llame a Gaia.
- Ayudame con este vestido - dije.
Gaia me ayudo con la ropa que tenia y se fue.
- Debo disciplinar a esa muchacha - dije para mi misma.
Cuando desperte, Andrea no aparecia, no habia nadie esperandome, tocaron mi puerta, Gaia entró a la habitación.
- Andrea no aparece - dije enojada - ayúdame.
Gaia me ayudó a vestir.
- La señorita Hana la espera en el salón.
- Si, gracias por avisarme - dije - encargale a Ladyblue que busque a Andrea.
Hana habia solicitado que le sirvan de comer, habia pedido un pollo y estaba sentada comiendo muy alegre tambien le habian servido cerveza de la cosecha.
- Parece que disfrutas de mi comida - dije sonriendo.
- Comida que la dueña no disfrutará nunca - respondió.
- Dime - sonreí, me acerque a ella y me sente mieltras ella terminaba de comer - que te trae por acá.
- Mi padre - dijo - esta a punto de contraer matrimonio.
- Conoció una humana, no veo el inconveniente.
- Es una licantropa - respondió - dice que como yo me niego a asumir responsabilidades y a contraer matrimonio el debe ver por el futuro de la jauría, espera un varon como primogénito.
- No hay nada raro hasta ahora - suspire - no entiendo que debe preocuparme.
- En la fiesta de la señorita Segunda, estabas muy bien acompañada de un humano.
- Tienes mi atención - dije intrigada.
- Deberias dar una vuelta por nuestra jauria, le hable muy bien de ti a mi oadrr - dijo tomando de la cerveza que le habian servido - a veces descubrimos cosas que no nos esperamos.
- No puedo cruzar las fronteras - dije.
- Mi padre espera ansioso una visita tuya.
- Te dare 100 monedas de oro - dije.
- Oh yo creo que lo que acabo de decirte vale mucho, mucho más.
- Te daré 300 monedas de oro.
- Eso me animara a visitarte mas seguido - dijo sonriendo - con 100 monedas más seremos amigas.
- Pequeña bastarda - gruñi - Gaia, dale a la señorita 500 monedas de oro.
- Es usted muy generosa - dijo Hana.
- La próxima vez trae información mas certera.
- Abriré más los ojos.
Gaia le alcanzo una bolsa de oro a Hana y ella lo guardó saliendo por la puerta principal.

Dama Oscura

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