Como decía mi ex, no importa que tan bajo pueda uno caer, siempre que tengas una mano amiga que te ayude a salir del hoyo estarás bien, si no hay ese amigo, sal tu mismo o haz que los que te rodean caigan para que te pises sobre ellos y salgas del agujero.
Su macabra ley de vida que usaba, siempre.
Cuando desperté, sentía un mareo terrible, empuje la tapa del sarcófago y a penas pude ponerme en pie.
Encontré a Gaia sentada a mi lado en una silla pareciera que me cuido todo el día.
- Como lo hacen? - pregunté cuando se despertó.
- Hacer que? Señora - dijo Gaia.
- Los humanos duermen por la noche, pero aquí están todos los sirvientes despiertos.
- El amo Mago Oscuro nos acostumbro a vivir de noche, dormimos por horas durante el dia para estar despiertos a esta hora.
- El los... - apuntando los ojos.
- En su mayoría están hipnotizados.
- Entonces la hipnosis se desvanecerá y escaparan.
- El amo tiene entre sus ayudantes a una cazadora.
- Una humana cazadora?
- Una vampiresa, cazadora.
- Ayer le dijiste a Raven que no hay mas vampiros en la casa.
- Hay mas vampiros a demás de sus invitados.
- Quien es la cazadora?
- Ladyblue, mantiene a los esclavos en casa, castiga a los que escapan y mantiene a los hombres lobo lejos del castillo.
- Ya veo, alguien mas a quien no conozca?
- El mas importante es el guarda espalda del amo Mago Oscuro quien se mantuvo en su habitación todo este tiempo.
- A penas dormí una noche.
- Señora... usted durmió un mes.
- Como? - sorprendida - me dormí anoche.
- La señorita Raven Darkiel asumió el mando de la casa y me dijo que me quede en su habitación con usted, aquí estuve todo este tiempo.
- Donde esta Gilgam?
- La señorita Raven, los mantiene ocupados.
- Los?
- Al señor Gilgam y al señor Cat.
- Estas diciendo que se adueño de mis bienes?
- No, solo administra la casa, también la señorita mando a hacer unos plano de esta tierras para usted, hizo un conteo de los esclavos de la casa y mando a tazar las propiedades del señor Mago Oscuro por si usted requiere venderlas o hacer uso de ellas y escribió cartas al rey informando la situación actual de la casa.
- Tenia tanto dinero mi esposo?
- El amo, Mago Oscuro, se caso 6 veces en mis años de vida vi a un hombre casarse tanto, siempre con damas de la nobleza jóvenes, las convertía y después de 1 año o 2 cuando recibía los papeles de las propiedades de la doncella, las mataba...
Me quede en silencio escuchando la historia que me contó Gaia sobre mi esposo, sus actos y lo que hizo, resulto ser un caza fortunas sin escrúpulos y yo llegué a amarlo.
- Quiero ver a Ladyblue, y a Raven... A Raven primero - ordene.
- En seguida, señora.
- Y Gaia - reflexionando - Que era lo que querías pedirme?
- Señora - dijo - si me lo permite, me gustaría servirla para siempre.
- Quieres que te transforme - dije rápidamente.
- Ya no deseo ser esclava - se remango el cuello del traje que llevaba - Todos los esclavos de la casa, llevamos esto - Un collar de hierro que colgaba de su cuello y lucia pesado.
- Tendrías que esperar - le dije.
- Esperé toda mi vida para ser libre, un poco mas no me hará daño.
Salio de la habitación y me fui al salón a esperar a Raven, ella llegó con varios papeles.
- Debes saber, que eres mas rica que el rey.
- No entiendo.
- Tu esposo, tu difunto esposo, se caso mas de 100 veces en los últimos 400 años y es que no tuve tiempo de hacer una investigación de años anteriores, tiene castillos, tierras, sembrios, negocios, esclavos, en casi 20 ciudades del país.
- Y sus esposas?
- Todas hijas únicas herederas de una gran fortuna y de sangre noble.
- después de casarse esperaba un tiempo para saber la fortuna de su esposa, con una carta al rey presentaba su solicitud para cobrar la herencia y cuando se adueñaba de los bienes de su esposa la mataba.
- Pero a mi no me mato.
- Ah - dijo interrumpiéndome - Tu encontraste a mi tío Tcatalunyat quien te cuidaba muy de cerca y no permitió que tu esposo te hiciera daño.
- Cat hizo eso?
- Lo hizo, el descubrió los papeles en la biblioteca y cuando caíste en el letargo me los enseño, yo le escribo al rey y el rey autorizó que tu cobres la herencia de tu esposo ya que el no tenia familiares y usted es su esposa.
- Esto es... un sueño.
- Si firmas aquí - me mostró los documentos - seras acreedora de todos los bienes de tu esposo, a demás, recibiste esta carta - me entregó un sobre sellado con la insignia de un noble.
- Esta sellada aun.
- Yo no leo los recados ajenos - respondió Raven.
Abrí la carta y era una carta de un noble.
Hermosa Dama Oscura:
Tengo el agrado de saludarla mediante esta misiva para reconocer su enorme belleza que me ha dejado impactado y profundamente enamorado, soy conocedor que su esposo Mago Oscuro, ha fallecido hace poco, por lo cual le propongo concretar una reunión ara conocernos y si congeniamos me permita cortejarla para posteriormente contraer nupcias.
Espero su pronta respuesta, afectuosamente.
Nocturnal
- Interesante - murmure.
- Que dice? - dijo Raven.
- Es una propuesta de matrimonio.
- No puede ser!! - Dijo Raven emocionada - aceptaras?
- Raven - dije - toda mi vida he sido una moneda de cambio para mi madre, lo único que hizo fue buscarme un esposo adinerado que pueda mantenernos.
- Bueno, eres una Condesa, debes velar por tus bienes y ver un esposo propicio que aumente tus bienes.
Me reí.
- Te lo enseñó tu madre? - dije riendo todavía.
- Era lo que decía mi padre cuando renegaba de casarme, era muy molesto y ahora hablo como el - suspirando.
- No necesito casarme - dije.
- Una mujer necesita de un varón que la cuide y la proteja.
- Tengo a Cat - sonreí.
En ese momento entro Gaia con una mujer acompañandola, estaba con unas prendas tan pequeñas que no le tapaban nada.
- Debes ser Ladyblue - sonreí.
- Dama, ella esta...
Ladyblue se sentó y se sirvió de la botella que teníamos en la mesa.
- La mejor cosecha de o positivo - dijo tomando un sorbo.
- Eso es sangre?
Me serví un poco y era vino con sangre, estaba delicioso.
- Dama, ella esta desnuda - dijo Raven casi gritando.
- Por que estas desnuda? - pregunte intrigada mientras saboreaba la bebida.
- No estoy desnuda - dijo ella - ves? - estirándose las prendas.
- Esa no es ropa correcta para una dama - dije.
- Mis señoritas de la alta sociedad - dijo Ladyblue sonriendo - yo no soy una dama, no soy hidalga, marquesa, condesa o duquesa, en mi vida solo era una huérfana que sabia cazar y ahora soy una cazadora. Si yo no estuviera aquí, tu - apuntándome - y tu - apuntando a Raven - no podrían disfrutar de los lujos que ahora poseen, yo hago que la vida despampanante que llevan sea posible, no tienen que decirme que hacer, yo se que hacer, estoy al servicio de esta casa desde que me transformaron y ahora señora Dama Oscura la serviré a usted, la serviré bien y lo único que deseo es que se me pague con puntualidad como se me ha pagado en los últimos años.
- Eres una desvergonzada - dijo Raven levantando la voz - Mandare a azotarte.
Ladyblue se rió a carcajadas.
- Tu no puedes mandar a asotarme, primero porque la señora de la casa es ella - apuntándome - y tu una invitada aquí que se toma libertades que nadie le concedió y segundo, porque soy yo la que azota a los rebeldes.
- Pues lo haré yo misma - dijo Raven.
- Y te quitaras el vestido de seda muy lujoso que llevas para mancharte con mi sangre? - sonreía con mas ganas - no me hagas reír.
- Raven - dije - cálmate.
- Escucha a la señora - dijo ladyblue - la dueña de la casa, la jefa.
- Ladyblue, deja de burlarte de Raven.
- Si señora - la actitud de Ladyblue cambio radicalmente, se puso serena y se sentó derecho.
- Hay una mujer lobo, Hanna, quiero que la traiga.
- Lo haré - salió.
- No puedo creerlo - dijo Raven.
- Que pasa? - respondí desconcertada.
- Tu esposo era muy inteligente.
- A que te refieres?
- Tienes a esa cazadora obediente a ti, no viste como cambio de actitud cuando le dirigiste la palabra?
- Soy la señora de la casa, debe tratarme con respeto.
- No - dijo ella - Ladyblue esta con el hechizo de obediencia absoluta.
- Si lo está - dije - seria a mi esposo, Mago Oscuro.
- Y ti diabelizaste a tu esposo, no lo ves?
- La verdad no.
- Todos los críos de Mago Oscuro ahora sin tus críos y los que estén sellados con el ritual de obediencia absoluta ahora te obedecerán a ti.
- Ya comprendo.
- Es fantástico - dijo Raven sacando mas papeles - hice esto para ti.
Eran unos planos donde se ubicaban los castillos, jaurías, clanes y toda residencia importante de la ciudad y sus alrededores.
- mira - dijo Raven - Esta es la plaza de la ciudad, el pueblo se va agrandando alrededor de ella, aquí esta la propiedad del Duque Trivie es humano, representante del rey, esto, esto y esto, son las propiedades de mi padre, El Conde Darkiel, al este, esta una jauría de hombres lobo, la tribu garra roja, su líder es un tal Beltrán, por la vestimenta de Hanna, casi estoy segura que pertenece a esta tribu, pero hay dos tribus mas, esta al norte la tribu de unos hombres lobos hechiceros y esta que esta al suroeste, vive el gran anciano, un hombre lobo que no pelea con nadie y nadie pelea con el y su gente.
- Raven eres maravillosa - dije sonriendo.
- Lo se - respondió - como empezamos?
- Bueno, primero empezamos con tu padre - sonreí
Raven me miró, movió la cabeza y sonrió.
Dama Oscura
lunes, 28 de mayo de 2018
lunes, 21 de mayo de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE CAPÍTULO VII
Una imagen, vale mas que mil palabras.
Cuando me desperté lo primero que noté fue la presencia de Gilgam, me levanté asustada revisándome, aparentemente estaba intacta.
Salí de la habitación de Gilgam y justo frente a la puerta Cat estaba acostado en el piso, me acerque y lo toque, él abrió los ojos, le hice una señal con la mano para que no haga sonido alguno, me fui a mi habitación y me cambié de ropa rápido, salí y me dirigí a la biblioteca y me senté, en mi mente no podía creer que había dormido con otro hombre, solo tenia que tranquilizarme y hacer como si nada hubiera pasado, Cat empezó a traer libros para mi, los que empecé a leer.
Tocaron la puerta.
- Pasé - dije tratando de estar tranquila, era Gaia.
- Señora, la busca una señorita en el salón.
- Preguntaste quien es?
- No, pero me dio esto - Me entregó una carta sellada cuya insignia reconocí.
- Debo verla - dije, me levante de mi asiento y me dirigí al salón, mientras caminaba Gaia vino a mi lado y Cat nos siguió de lejos.
- Señora, me gustaría hablarle - dijo Gaia mientras caminábamos.
- Habla.
- Señora, usted me prometió lo que quisiera si la persona que traía servía para sus propósitos.
Me detuve en seco, había olvidado lo que le había prometido a Gaia y temía lo que iba a pedir.
- Y que deseas pedir.
- Yo... pues, bueno...
- Si no me lo dices no sabre que quieres.
- Deseo ser libre.
- Mañana firmare tu carta de libertad y podrás irte.
Llegamos al salón y vi a una mujer observando detenidamente la decoración del ambiente.
- Es que... - dijo Gaia.
- Luego me dices que quieres - dije interrumpiéndola, dejé a Gaia en la puerta del salón y me adelanté a saludar a la mujer que se encontraba en el salón - Me informaron que me busca.no
La mujer se dio la vuelta y la reconocí casi inmediatamente.
- Es usted la que me busca a mi - dijo, era ella, no podía haber otra igual, estaba con un vestido negro mangas largas, era delgada y el cabello largo amarrado en una coleta, colgaba a su espalda una capucha también de color negro, sobre su mano un anillo de su familia, única señal de que era de sangre noble.
- Así es - murmure - no puedo creerlo.
- Que no puedes creer?
- Siéntate, por favor.
- Gracias.
- Así que eres tú.
- Parece que vio un fantasma.
- Es que...
- Tu propuesta.
- Es verdad.
- Realmente piensas hacer lo que dices?
- Si, quiero hacerlo.
- Pero como lo lograras?
- Soy la Condesa de la Noche, eres la Condesa Darkiel.
- Mi padre es el Conde Darkiel, yo seré Condesa el día que él muera.
- Lo solucionamos.
- El es mas antiguo que yo...
- Cat - llame, Cat se acercó lentamente hacia nosotras - Sabes quien es el?
- *horrorizada mas que sorprendida* Que es esta... - aclarandose la garganta - No lo conozco.
- Es tu tío, Tcatalunyat, pero yo le digo Cat.
- No sabia que tengo un tío, como es posible.
- Es una larga historia, pero, si diabeliza a tu padre, su hermano, tendrá una rápida recuperación.
- Eso es radical.
- Aun así - dije - no estoy segura de si funcione.
- Donde leíste eso?
- Antes de que me avisen que llegaste, estaba leyendo un libro donde encontré sobre la diabelizacion.
- Si Cat bebe la sangre de su superior, mejorara.
- Mi padre no es su superior.
- Tu padre diabelizo a su maestro, convirtiéndose automáticamente en el maestro de Cat, asi que es... altamente probable.
- No tienes la seguridad.
- No creo que Cat empeore.
En ese momento Mago Oscuro entro al salón, traía a una chica de los pelos.
Me levante de mi sitio.
- Esposo mio, que significa esto.
- No te acerques - ordenó - esta pulgosa, sinvergüenza, me ataco por la espalda.
- Un lobo - murmure - Donde están los sirvientes - grito - Que alguien venga - grito nuevamente.
- Por que la trajiste aquí?
- Porque la encerrare en las fosas.
Me acerque a Mago Oscuro y le tome el brazo.
- Deja que hable con ella - Le dije.
- que puedes hablar con alguien de su especie.
- Como te llamas?
La muchacha arrugo la boca y volteo los ojos.
- Si no quieres estar aquí, deberás hablar conmigo.
Estaba con la ropa rasgada, pero era tela fina, era alguien importante.
- Vives por acá?
En ese momento Gilgam entro al salón.
- escuche gritos - dijo mientras avanzaba hacia nosotros, vio a la mujer y saco su espada.
- Que hace ella aquí?
- Mi nombre es Hanna, mi padre va a matarlos si me hacen daño.
- Amenazas - grito Mago Oscuro, la sujeto del cuello y empezó a ahorcarla.
La mujer se transformó en un enorme lobo de pelaje marrón, arrancó el brazo de mi esposo de una mordida y salio llevándose el miembro, Gilgam salio tras ella.
Mago Oscuro cayó como piedra al piso.
- Esposo mio - grite, abrazándolo en el piso.
Raven se acerco a mi, no se inmutó de mi dolor.
- Ese brazo no le volverá a crecer - dijo - debes acabar con su vida.
- No - dije sin mirarla - el se pondrá bien.
Raven se acerco a mi y levanto mi cara.
- La mujer devoró el brazo de tu esposo, si no lo matas tu, tendré que hacerlo yo, no podemos tener un vampiro sin brazo.
- Esposa mía - dijo mi esposo - estoy bien - continuo - pero ella tiene razón, bebe toda mi sangre hasta que mi cuerpo se convierta en polvo, entonces desaparecere.
Dias antes había pensado en matar a mi esposo, por un segundo cuando me levanto la mano, me acerque a el y lo mordí.
- noooo - el grito desesperado de cat fue interrumpido, Raven lo sujetó para impedir que se acerque a mi.
Cuando absorbí hasta la última gota de sangre, mi esposo se desvaneció en el piso, se hizo polvo y voló en el viento.
Gaia nos observaba desde lejos. Y Raven me tocó el hombro.
- Ahora eres la maestra de esta casa - dijo.
*Sin respuesta*
- Con cuantos compañeros cuentas?
Gaia acerco a mi y me ayudo a levantarme.
- Los únicos vampiros de esta casa, son mi ama, Dama Oscura, su neófito Gilgam, el (señalando a Cat con la boca) y usted - mintió.
- Dama Oscura, puedes contar conmigo para todo, yo me quedare a tu lado y te ayudare en todo.
Gaia me llevo a mi habitación, me metió en mi sarcófago y lo cerró.
Dama Oscura
Cuando me desperté lo primero que noté fue la presencia de Gilgam, me levanté asustada revisándome, aparentemente estaba intacta.
Salí de la habitación de Gilgam y justo frente a la puerta Cat estaba acostado en el piso, me acerque y lo toque, él abrió los ojos, le hice una señal con la mano para que no haga sonido alguno, me fui a mi habitación y me cambié de ropa rápido, salí y me dirigí a la biblioteca y me senté, en mi mente no podía creer que había dormido con otro hombre, solo tenia que tranquilizarme y hacer como si nada hubiera pasado, Cat empezó a traer libros para mi, los que empecé a leer.
Tocaron la puerta.
- Pasé - dije tratando de estar tranquila, era Gaia.
- Señora, la busca una señorita en el salón.
- Preguntaste quien es?
- No, pero me dio esto - Me entregó una carta sellada cuya insignia reconocí.
- Debo verla - dije, me levante de mi asiento y me dirigí al salón, mientras caminaba Gaia vino a mi lado y Cat nos siguió de lejos.
- Señora, me gustaría hablarle - dijo Gaia mientras caminábamos.
- Habla.
- Señora, usted me prometió lo que quisiera si la persona que traía servía para sus propósitos.
Me detuve en seco, había olvidado lo que le había prometido a Gaia y temía lo que iba a pedir.
- Y que deseas pedir.
- Yo... pues, bueno...
- Si no me lo dices no sabre que quieres.
- Deseo ser libre.
- Mañana firmare tu carta de libertad y podrás irte.
Llegamos al salón y vi a una mujer observando detenidamente la decoración del ambiente.
- Es que... - dijo Gaia.
- Luego me dices que quieres - dije interrumpiéndola, dejé a Gaia en la puerta del salón y me adelanté a saludar a la mujer que se encontraba en el salón - Me informaron que me busca.no
La mujer se dio la vuelta y la reconocí casi inmediatamente.
- Es usted la que me busca a mi - dijo, era ella, no podía haber otra igual, estaba con un vestido negro mangas largas, era delgada y el cabello largo amarrado en una coleta, colgaba a su espalda una capucha también de color negro, sobre su mano un anillo de su familia, única señal de que era de sangre noble.
- Así es - murmure - no puedo creerlo.
- Que no puedes creer?
- Siéntate, por favor.
- Gracias.
- Así que eres tú.
- Parece que vio un fantasma.
- Es que...
- Tu propuesta.
- Es verdad.
- Realmente piensas hacer lo que dices?
- Si, quiero hacerlo.
- Pero como lo lograras?
- Soy la Condesa de la Noche, eres la Condesa Darkiel.
- Mi padre es el Conde Darkiel, yo seré Condesa el día que él muera.
- Lo solucionamos.
- El es mas antiguo que yo...
- Cat - llame, Cat se acercó lentamente hacia nosotras - Sabes quien es el?
- *horrorizada mas que sorprendida* Que es esta... - aclarandose la garganta - No lo conozco.
- Es tu tío, Tcatalunyat, pero yo le digo Cat.
- No sabia que tengo un tío, como es posible.
- Es una larga historia, pero, si diabeliza a tu padre, su hermano, tendrá una rápida recuperación.
- Eso es radical.
- Aun así - dije - no estoy segura de si funcione.
- Donde leíste eso?
- Antes de que me avisen que llegaste, estaba leyendo un libro donde encontré sobre la diabelizacion.
- Si Cat bebe la sangre de su superior, mejorara.
- Mi padre no es su superior.
- Tu padre diabelizo a su maestro, convirtiéndose automáticamente en el maestro de Cat, asi que es... altamente probable.
- No tienes la seguridad.
- No creo que Cat empeore.
En ese momento Mago Oscuro entro al salón, traía a una chica de los pelos.
Me levante de mi sitio.
- Esposo mio, que significa esto.
- No te acerques - ordenó - esta pulgosa, sinvergüenza, me ataco por la espalda.
- Un lobo - murmure - Donde están los sirvientes - grito - Que alguien venga - grito nuevamente.
- Por que la trajiste aquí?
- Porque la encerrare en las fosas.
Me acerque a Mago Oscuro y le tome el brazo.
- Deja que hable con ella - Le dije.
- que puedes hablar con alguien de su especie.
- Como te llamas?
La muchacha arrugo la boca y volteo los ojos.
- Si no quieres estar aquí, deberás hablar conmigo.
Estaba con la ropa rasgada, pero era tela fina, era alguien importante.
- Vives por acá?
En ese momento Gilgam entro al salón.
- escuche gritos - dijo mientras avanzaba hacia nosotros, vio a la mujer y saco su espada.
- Que hace ella aquí?
- Mi nombre es Hanna, mi padre va a matarlos si me hacen daño.
- Amenazas - grito Mago Oscuro, la sujeto del cuello y empezó a ahorcarla.
La mujer se transformó en un enorme lobo de pelaje marrón, arrancó el brazo de mi esposo de una mordida y salio llevándose el miembro, Gilgam salio tras ella.
Mago Oscuro cayó como piedra al piso.
- Esposo mio - grite, abrazándolo en el piso.
Raven se acerco a mi, no se inmutó de mi dolor.
- Ese brazo no le volverá a crecer - dijo - debes acabar con su vida.
- No - dije sin mirarla - el se pondrá bien.
Raven se acerco a mi y levanto mi cara.
- La mujer devoró el brazo de tu esposo, si no lo matas tu, tendré que hacerlo yo, no podemos tener un vampiro sin brazo.
- Esposa mía - dijo mi esposo - estoy bien - continuo - pero ella tiene razón, bebe toda mi sangre hasta que mi cuerpo se convierta en polvo, entonces desaparecere.
Dias antes había pensado en matar a mi esposo, por un segundo cuando me levanto la mano, me acerque a el y lo mordí.
- noooo - el grito desesperado de cat fue interrumpido, Raven lo sujetó para impedir que se acerque a mi.
Cuando absorbí hasta la última gota de sangre, mi esposo se desvaneció en el piso, se hizo polvo y voló en el viento.
Gaia nos observaba desde lejos. Y Raven me tocó el hombro.
- Ahora eres la maestra de esta casa - dijo.
*Sin respuesta*
- Con cuantos compañeros cuentas?
Gaia acerco a mi y me ayudo a levantarme.
- Los únicos vampiros de esta casa, son mi ama, Dama Oscura, su neófito Gilgam, el (señalando a Cat con la boca) y usted - mintió.
- Dama Oscura, puedes contar conmigo para todo, yo me quedare a tu lado y te ayudare en todo.
Gaia me llevo a mi habitación, me metió en mi sarcófago y lo cerró.
Dama Oscura
lunes, 14 de mayo de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPÍTULO VI
Un gesto de benevolencia, en este mundo lleno de inmundicia puede iluminar hasta el alma mas oscura del reino.
Cuando el sol se ocultaba, mi cuerpo reaccionó de golpe ante algo que me perturbo y alteró mi pesado sueño, tenia en mi mano sujetado del cuello a un ser que no podía en palabras sencillas describir, en una descripción exacta era una figura humana, estoy segura que era humano o me lo parecía, estaba ahogándose con la presión que mi mano ejercía sobre su cuello y desperté a Mago Oscuro. El lo miró y me indicó que lo suelte, aquel ser se metió mas a la cueva a esconderse.
- ¿Qué era eso?
- Quién, es la palabra correcta, vámonos.
Mago Oscuro tomó mi mano y empezó a jalarme hacia la salida de la cueva, tiré mi mano y logre soltarme, Mago Oscuro me miro confundido y enojado.
- Es un vampiro.
- Si es un vampiro y nos vamos.
- ¡¡No!! - chille - Por que esta aquí.
- No lo sé - Dijo y me tomo la mano de nuevo.
- Estas mintiendo - Dije soltándome de nuevo.
- Eres - levanto la mano - desesperante.
- Planeas golpearme cada vez que te canses de mi - inquirí retándolo.
Mago Oscuro bajo la mano y me sujeto los brazos suavemente suspirando.
- Si, es un vampiro, un vampiro abandonado.
- No entiendo.
- Cuando un vampiro abraza a un humano transformándolo en un ser de la noche, debe hacerse cargo de su neófito hasta que este preparado para vivir solo en el mundo de los humanos, pero a veces los maestros no se hacen cargo se los humanos que abrazan, estos quedan a merced del mundo y muchas veces caen en desgracia, se alimentan de bestias y con el paso de los años se deforman.
- Como este vampiro que encontramos aquí.
- Si ahora vámonos.
- No! - Dije y entre a la cueva.
- A donde vas? - me siguió.
- Es un vampiro, vive en esta cueva y si es como dices, su maestro lo abandonó siendo neófito, no sabe lo que pasa con el y esta solo.
- ¡Y que harás? Te encargaras de el? Eres una neófita.
Me di la vuelta y me encontré con su cara.
- Si es necesario, si!
- No puedes...
- No me digas que no puedo - grité interrumpiéndolo - Soy la hija del Conde de la Noche, soy la Condesa de la Noche titulo que me pertenece por herencia, soy dueña de un palacete en Reino Desconocido y si deseas abandonarme por querer ayudar a los de nuestra raza, se a donde puedo ir y ni tu ni nadie puede negarme la partida o la entrada a mi residencia.
- Desde cuando te volviste atrevida?
- Nunca, nadie ni mi padre ni mi madre me levantaron la mano y tu lo hiciste.
- Eres mi esposa.
- Y eso no te da derecho de agredirme físicamente.
La conversación se volvía cada vez mas fuerte mientras yo caminaba buscando al ser vampiro que habíamos encontrado y mi esposo caminaba tras de mi intentando evitar que me haga daño o me pase algo.
Entonces me di cuenta que habíamos entrado tan profundo en aquella cueva que literalmente estaba perdida, cuando me resigne y creí que no encontraría al ser que vimos momentos antes escuche un sonido de algo arrastrándose, corrí hacia donde escuche el sonido y lo encontré.
- Nooo, nooo - dijo mientras se cubría el rostro encogiendose en la oscuridad.
- No te lastimare - dije tratando de calmarme y a él.
- Nooooo, nooooo
- Lamento mucho lo que pasó hace rato, yo no sabia lo que podía hacer dormida.
- Esposa - empezó Mago Oscuro - no creo que te entienda.
- En realidad quiero ayudarte - dije sin hacer caso a lo que mi esposo decía - puedes quedarte con nosotros.
*Sin respuesta*
- Nadie volverá a hacerte daño.
*Sin respuesta*
Me di la vuelta y mire a mi esposo avergonzada por mi fallido intento de ayudar a un .
- No me digas, nada...
- No diré nada - dijo el.
Salimos de la cueva y escuche alguien siguiéndonos, me detuve, quise darme la vuelta pero algo me lo impidió.
- Nos esta siguiendo - le dije a mi esposo.
- Lo hace.
Seguimos caminando hasta llegar a nuestra residencia donde nos recibió Gaia quien se acerco a mi nerviosa.
- Señora, hay algo que entro con ustedes.
- Alguien - murmure - Lo invite a venir.
Me di la vuelta y mire a mi acompañante, Mago Oscuro se quedo a mi lado observando lo que hacia.
- Primero te daremos un baño.
- Nooo - Grito y empezó a correr desesperadamente.
- Esposo, ayúdame.
Mago Oscuro lo sujeto trayéndolo hacia mi.
- Gaia - Ordene - Que traigan la tina grande esa donde se bañan los esclavos calienten agua y llenen la tina traigan yerbas aromáticas para poder limpiar a mi invitado.
- Si señora.
Diciendo esto Gaia desapareció y volvió minutos después.
- Señora, ya esta lo que ordeno.
- Esposo - dije - No hay nadie mas fuerte como usted en esta casa, debe ayudarme.
- Lo haré, por esta vez - dijo el.
Casi a rastras y en contra de su voluntad llevamos al ser hacia una habitación que cerramos bien no sin antes indicarle a Gaia que se mantenga cerca por si algo se me ofrecía, mire al vampiro que mi esposo tenia dominado y procedí a quitarle la ropa, si es que se puede llamar ropa lo que llevaba puesto, pues eran unos harapos sucios y rotos los que traía encima, mire su cuerpo con detalle, estaba casi calvo, tenia una enorme joroba y una herida en el rostro que le deformaba la cara dándole un aspecto grotesco, no peleo conmigo cuando lo desvestí y lo vi mas tranquilo.
- Sabes hablar.
Sus ojos se encontraron con los mios mientras lavaba su cuerpo, las manos eran practicamente hueso y pellejo.
- Sabes decir tu nombre al menos?
- Cat - su voz era un gruñido en la habitación.
- Tu nombre es Cat?
- Cat - dijo nuevamente pero arrastraba la silaba como si quisiera decir algo mas pero se le dificultaba.
- Esposo - dije sin mirarlo mientras mis manos trabajaban - Crees que se quede así por siempre?
- No - respondió - lo mas probable es que bebió sangre de bestias y hasta su propia sangre.
- Por que haría eso?
- Sed - respondió - Si no sabes lo que te pasa puedes hacer lo que sea, probablemente se encontró con otros vampiros que fueron territoriales y lo atacaron y el después de ganar una pelea les bebió la sangre, pudo encontrarse con hombres lobo quienes por ser nuestros enemigos eternos lo atacaron, el gano y bebió su sangre y cuando no encontró nadie a quien morder, se mordió el mismo en un momento desesperado por la sed y se acostumbró a eso, deformandose con el paso de los siglos.
- ¿Dijiste siglos?
- Esposa mía - dijo suspirando - Por ley natural, no podemos abrazar a un deforme, alguien que no tenga ojos, o que este mutilado.
- Por que? - pregunte curiosa.
- Nosotros, los vampiros, somos símbolos de belleza y seducción, buscamos en nuestros hijos y acompañantes a alguien hermoso para que nos acompañe y es probablemente lo que este hombre era, un ser hermoso.
- Todo se basa en eso...
- La deformación de un vampiro no es instantánea, ni de un día a otro, toma tiempo, el tuvo mucho tiempo.
- Termine - dije - Parece que a Cat le gusto su baño - en ese momento el sonrió grotescamente - Gaia!!
- Si señora - dijo desde afuera.
- necesito vestir a mi invitado, trae ropa... eh, trae la mas grande que encuentres.
- Si señora.
Ayude a Cat a salir de la tina y se quedo parado mirándome en silencio.
- Esposo - dije - Yo puedo sola desde ahora.
- No te dejare sola con él.
- Míralo, esta tranquilo.
- Me quedaré justo aquí.
- Pues me tendrás que acompañar mucho tiempo, necesito alimentarlo.
- Mandare a traer unas mujeres.
Mi esposo salio y entro. Trajo dos esclavas bajo efecto de hipnosis alegres quienes se acercaron a abrazar a Cat y empezaron a desnudarse y mostrar la piel.
Cat sonreía y las acariciaba jugando con ellas sin hacerles daño, no sabia exactamente que decir ante esa escena.
- Creo que no tiene hambre - Le dije a mi esposo.
- Nunca he visto a un vampiro que no desee beber la sangre de alguien.
A penas termino de decir la frase una enorme rata entro al cuarto por debajo de la puerta y Cat corrió mas rápido lo agarro, le arrancó la cabeza y se bebió la sangre, saboreándolo, me quede boca abierta sin saber que decir.
- Ya tenemos quien mantenga la casa libre de plagas - Dijo Mago Oscuro sarcástico.
Agarre a una de las mujeres y la mordí matándola y Cat se desespero, empezó a gritar «Noo, nooo» nuevamente.
- Eres un vampiro - le grité - no te alimentas de la sangre inferior de un ratón, te alimentas de humanos.
- Nooo - grito nuevamente - Nooo.
- Es inútil - dije molesta - No razona.
- Que rápido se te acaban las ganas de ayudar - Dijo Mago Oscuro.
- No me rendí - le respondí rápidamente - solo... me desespera.
- Puedes preguntarle al Conde Darkiel
- Que tiene que ver el en esto?
- Es un antiguo, seguro sabrá como solucionar esto de una forma práctica.
Cuando Gaia volvió, vestí lo mejor que pude a Cat y le encargué que mande a llamar al Conde Darkiel para conversar con el.
El conde Darkiel llegó la siguiente noche a penas se ocultó el sol, converse con el y le explique la situación llevándolo a ver a Cat.
- Ha bebido la sangre de su maestro - dijo sin dudarlo a penas lo vio - Quiso matar a su maestro bebiendo su sangre pero no logro matarlo y en castigo se deformo tomando ese aspecto.
- Como lo sabes - dije asustada.
- Porque es mi hermano - murmuró - el quiso matar a nuestro maestro porque el había matado a una mujer de quien se había enamorado y yo lo impedí, aun después de cuidar a mi maestro por años no pudo recuperarse, quedo postrado a una silla y me pidió que yo terminara lo que el empezó.
- Pero... Usted se ve bien.
- La diabelizacion es un acto de sacrificio, es tu maestro quien debe ofrecer su alma para ti y no puedes tomarla por tu cuenta, el no hizo la voluntad de nuestro maestro y tuvo su castigo.
- ¿Pero... mejorara?
- ¿De que se alimenta?
- Mi esposo le ofreció dos esclavas pero el prefirió alimentarse de un ratón que entro a la habitación.
- Entonces no sabe lo que es, es una bestia.
- ¿Que hago para ayudarlo?
- Lo que hagas, pequeña, no es de mi incumbencia, solo debo decir que sito se acerca a mis tierras lo mataré.
- No entiendo lo que me dice.
- Lo que digo, es que no puedo ofenderla matándolo en su casa donde el es huésped, pero siendo el mi hermano y merecedor de la mitad de mi fortuna, veras, no me gusta la competencia.
- Entiendo - murmure.
- No creo que vuelva a ser lo que era antes, pero ten por seguro que te entiende, ¿No es cierto? ¿Tcatalunyat?
- Que dijo?
- Que entiende todo lo que hablamos.
- Lo otro.
- Tcatalunyat.
- Si eso.
- Es su nombre, recuerdalo - suspirando - debo marcharme.
- Gracias por su visita.
- Debe saber que no volveré, por obvias razones.
- Entenderé si no somos invitados a su residencia.
- Ustedes son bienvenidos cuando deseen.
- Gracias.
- Pero no lleves a esa cosa cuando visiten mi residencia.
Diciendo esto, el Conde Darkiel se retiró y me quedé sola con Tcatalunyat.
- Yo averiguare una forma de que mejores - dije sonriendo pero con dudas en mi corazón, suspiro - ya verás.
*Sin respuesta*
Dama Oscura
Cuando el sol se ocultaba, mi cuerpo reaccionó de golpe ante algo que me perturbo y alteró mi pesado sueño, tenia en mi mano sujetado del cuello a un ser que no podía en palabras sencillas describir, en una descripción exacta era una figura humana, estoy segura que era humano o me lo parecía, estaba ahogándose con la presión que mi mano ejercía sobre su cuello y desperté a Mago Oscuro. El lo miró y me indicó que lo suelte, aquel ser se metió mas a la cueva a esconderse.
- ¿Qué era eso?
- Quién, es la palabra correcta, vámonos.
Mago Oscuro tomó mi mano y empezó a jalarme hacia la salida de la cueva, tiré mi mano y logre soltarme, Mago Oscuro me miro confundido y enojado.
- Es un vampiro.
- Si es un vampiro y nos vamos.
- ¡¡No!! - chille - Por que esta aquí.
- No lo sé - Dijo y me tomo la mano de nuevo.
- Estas mintiendo - Dije soltándome de nuevo.
- Eres - levanto la mano - desesperante.
- Planeas golpearme cada vez que te canses de mi - inquirí retándolo.
Mago Oscuro bajo la mano y me sujeto los brazos suavemente suspirando.
- Si, es un vampiro, un vampiro abandonado.
- No entiendo.
- Cuando un vampiro abraza a un humano transformándolo en un ser de la noche, debe hacerse cargo de su neófito hasta que este preparado para vivir solo en el mundo de los humanos, pero a veces los maestros no se hacen cargo se los humanos que abrazan, estos quedan a merced del mundo y muchas veces caen en desgracia, se alimentan de bestias y con el paso de los años se deforman.
- Como este vampiro que encontramos aquí.
- Si ahora vámonos.
- No! - Dije y entre a la cueva.
- A donde vas? - me siguió.
- Es un vampiro, vive en esta cueva y si es como dices, su maestro lo abandonó siendo neófito, no sabe lo que pasa con el y esta solo.
- ¡Y que harás? Te encargaras de el? Eres una neófita.
Me di la vuelta y me encontré con su cara.
- Si es necesario, si!
- No puedes...
- No me digas que no puedo - grité interrumpiéndolo - Soy la hija del Conde de la Noche, soy la Condesa de la Noche titulo que me pertenece por herencia, soy dueña de un palacete en Reino Desconocido y si deseas abandonarme por querer ayudar a los de nuestra raza, se a donde puedo ir y ni tu ni nadie puede negarme la partida o la entrada a mi residencia.
- Desde cuando te volviste atrevida?
- Nunca, nadie ni mi padre ni mi madre me levantaron la mano y tu lo hiciste.
- Eres mi esposa.
- Y eso no te da derecho de agredirme físicamente.
La conversación se volvía cada vez mas fuerte mientras yo caminaba buscando al ser vampiro que habíamos encontrado y mi esposo caminaba tras de mi intentando evitar que me haga daño o me pase algo.
Entonces me di cuenta que habíamos entrado tan profundo en aquella cueva que literalmente estaba perdida, cuando me resigne y creí que no encontraría al ser que vimos momentos antes escuche un sonido de algo arrastrándose, corrí hacia donde escuche el sonido y lo encontré.
- Nooo, nooo - dijo mientras se cubría el rostro encogiendose en la oscuridad.
- No te lastimare - dije tratando de calmarme y a él.
- Nooooo, nooooo
- Lamento mucho lo que pasó hace rato, yo no sabia lo que podía hacer dormida.
- Esposa - empezó Mago Oscuro - no creo que te entienda.
- En realidad quiero ayudarte - dije sin hacer caso a lo que mi esposo decía - puedes quedarte con nosotros.
*Sin respuesta*
- Nadie volverá a hacerte daño.
*Sin respuesta*
Me di la vuelta y mire a mi esposo avergonzada por mi fallido intento de ayudar a un .
- No me digas, nada...
- No diré nada - dijo el.
Salimos de la cueva y escuche alguien siguiéndonos, me detuve, quise darme la vuelta pero algo me lo impidió.
- Nos esta siguiendo - le dije a mi esposo.
- Lo hace.
Seguimos caminando hasta llegar a nuestra residencia donde nos recibió Gaia quien se acerco a mi nerviosa.
- Señora, hay algo que entro con ustedes.
- Alguien - murmure - Lo invite a venir.
Me di la vuelta y mire a mi acompañante, Mago Oscuro se quedo a mi lado observando lo que hacia.
- Primero te daremos un baño.
- Nooo - Grito y empezó a correr desesperadamente.
- Esposo, ayúdame.
Mago Oscuro lo sujeto trayéndolo hacia mi.
- Gaia - Ordene - Que traigan la tina grande esa donde se bañan los esclavos calienten agua y llenen la tina traigan yerbas aromáticas para poder limpiar a mi invitado.
- Si señora.
Diciendo esto Gaia desapareció y volvió minutos después.
- Señora, ya esta lo que ordeno.
- Esposo - dije - No hay nadie mas fuerte como usted en esta casa, debe ayudarme.
- Lo haré, por esta vez - dijo el.
Casi a rastras y en contra de su voluntad llevamos al ser hacia una habitación que cerramos bien no sin antes indicarle a Gaia que se mantenga cerca por si algo se me ofrecía, mire al vampiro que mi esposo tenia dominado y procedí a quitarle la ropa, si es que se puede llamar ropa lo que llevaba puesto, pues eran unos harapos sucios y rotos los que traía encima, mire su cuerpo con detalle, estaba casi calvo, tenia una enorme joroba y una herida en el rostro que le deformaba la cara dándole un aspecto grotesco, no peleo conmigo cuando lo desvestí y lo vi mas tranquilo.
- Sabes hablar.
Sus ojos se encontraron con los mios mientras lavaba su cuerpo, las manos eran practicamente hueso y pellejo.
- Sabes decir tu nombre al menos?
- Cat - su voz era un gruñido en la habitación.
- Tu nombre es Cat?
- Cat - dijo nuevamente pero arrastraba la silaba como si quisiera decir algo mas pero se le dificultaba.
- Esposo - dije sin mirarlo mientras mis manos trabajaban - Crees que se quede así por siempre?
- No - respondió - lo mas probable es que bebió sangre de bestias y hasta su propia sangre.
- Por que haría eso?
- Sed - respondió - Si no sabes lo que te pasa puedes hacer lo que sea, probablemente se encontró con otros vampiros que fueron territoriales y lo atacaron y el después de ganar una pelea les bebió la sangre, pudo encontrarse con hombres lobo quienes por ser nuestros enemigos eternos lo atacaron, el gano y bebió su sangre y cuando no encontró nadie a quien morder, se mordió el mismo en un momento desesperado por la sed y se acostumbró a eso, deformandose con el paso de los siglos.
- ¿Dijiste siglos?
- Esposa mía - dijo suspirando - Por ley natural, no podemos abrazar a un deforme, alguien que no tenga ojos, o que este mutilado.
- Por que? - pregunte curiosa.
- Nosotros, los vampiros, somos símbolos de belleza y seducción, buscamos en nuestros hijos y acompañantes a alguien hermoso para que nos acompañe y es probablemente lo que este hombre era, un ser hermoso.
- Todo se basa en eso...
- La deformación de un vampiro no es instantánea, ni de un día a otro, toma tiempo, el tuvo mucho tiempo.
- Termine - dije - Parece que a Cat le gusto su baño - en ese momento el sonrió grotescamente - Gaia!!
- Si señora - dijo desde afuera.
- necesito vestir a mi invitado, trae ropa... eh, trae la mas grande que encuentres.
- Si señora.
Ayude a Cat a salir de la tina y se quedo parado mirándome en silencio.
- Esposo - dije - Yo puedo sola desde ahora.
- No te dejare sola con él.
- Míralo, esta tranquilo.
- Me quedaré justo aquí.
- Pues me tendrás que acompañar mucho tiempo, necesito alimentarlo.
- Mandare a traer unas mujeres.
Mi esposo salio y entro. Trajo dos esclavas bajo efecto de hipnosis alegres quienes se acercaron a abrazar a Cat y empezaron a desnudarse y mostrar la piel.
Cat sonreía y las acariciaba jugando con ellas sin hacerles daño, no sabia exactamente que decir ante esa escena.
- Creo que no tiene hambre - Le dije a mi esposo.
- Nunca he visto a un vampiro que no desee beber la sangre de alguien.
A penas termino de decir la frase una enorme rata entro al cuarto por debajo de la puerta y Cat corrió mas rápido lo agarro, le arrancó la cabeza y se bebió la sangre, saboreándolo, me quede boca abierta sin saber que decir.
- Ya tenemos quien mantenga la casa libre de plagas - Dijo Mago Oscuro sarcástico.
Agarre a una de las mujeres y la mordí matándola y Cat se desespero, empezó a gritar «Noo, nooo» nuevamente.
- Eres un vampiro - le grité - no te alimentas de la sangre inferior de un ratón, te alimentas de humanos.
- Nooo - grito nuevamente - Nooo.
- Es inútil - dije molesta - No razona.
- Que rápido se te acaban las ganas de ayudar - Dijo Mago Oscuro.
- No me rendí - le respondí rápidamente - solo... me desespera.
- Puedes preguntarle al Conde Darkiel
- Que tiene que ver el en esto?
- Es un antiguo, seguro sabrá como solucionar esto de una forma práctica.
Cuando Gaia volvió, vestí lo mejor que pude a Cat y le encargué que mande a llamar al Conde Darkiel para conversar con el.
El conde Darkiel llegó la siguiente noche a penas se ocultó el sol, converse con el y le explique la situación llevándolo a ver a Cat.
- Ha bebido la sangre de su maestro - dijo sin dudarlo a penas lo vio - Quiso matar a su maestro bebiendo su sangre pero no logro matarlo y en castigo se deformo tomando ese aspecto.
- Como lo sabes - dije asustada.
- Porque es mi hermano - murmuró - el quiso matar a nuestro maestro porque el había matado a una mujer de quien se había enamorado y yo lo impedí, aun después de cuidar a mi maestro por años no pudo recuperarse, quedo postrado a una silla y me pidió que yo terminara lo que el empezó.
- Pero... Usted se ve bien.
- La diabelizacion es un acto de sacrificio, es tu maestro quien debe ofrecer su alma para ti y no puedes tomarla por tu cuenta, el no hizo la voluntad de nuestro maestro y tuvo su castigo.
- ¿Pero... mejorara?
- ¿De que se alimenta?
- Mi esposo le ofreció dos esclavas pero el prefirió alimentarse de un ratón que entro a la habitación.
- Entonces no sabe lo que es, es una bestia.
- ¿Que hago para ayudarlo?
- Lo que hagas, pequeña, no es de mi incumbencia, solo debo decir que sito se acerca a mis tierras lo mataré.
- No entiendo lo que me dice.
- Lo que digo, es que no puedo ofenderla matándolo en su casa donde el es huésped, pero siendo el mi hermano y merecedor de la mitad de mi fortuna, veras, no me gusta la competencia.
- Entiendo - murmure.
- No creo que vuelva a ser lo que era antes, pero ten por seguro que te entiende, ¿No es cierto? ¿Tcatalunyat?
- Que dijo?
- Que entiende todo lo que hablamos.
- Lo otro.
- Tcatalunyat.
- Si eso.
- Es su nombre, recuerdalo - suspirando - debo marcharme.
- Gracias por su visita.
- Debe saber que no volveré, por obvias razones.
- Entenderé si no somos invitados a su residencia.
- Ustedes son bienvenidos cuando deseen.
- Gracias.
- Pero no lleves a esa cosa cuando visiten mi residencia.
Diciendo esto, el Conde Darkiel se retiró y me quedé sola con Tcatalunyat.
- Yo averiguare una forma de que mejores - dije sonriendo pero con dudas en mi corazón, suspiro - ya verás.
*Sin respuesta*
Dama Oscura
lunes, 7 de mayo de 2018
VIAJE AL REINO DE LA NOCHE CAPÍTULO V
Un gesto de benevolencia, en este mundo lleno de inmundicia puede iluminar hasta el alma mas oscura del reino.
Cuando el sol se ocultaba, mi cuerpo reaccionó de golpe ante algo que me perturbo y alteró mi pesado sueño, tenia en mi mano sujetado del cuello a un ser que no podía en palabras sencillas describir, en una descripción exacta era una figura humana, estoy segura que era humano o me lo parecía, estaba ahogándose con la presión que mi mano ejercía sobre su cuello y desperté a Mago Oscuro. El lo miró y me indicó que lo suelte, aquel ser se metió mas a la cueva a esconderse.
- ¿Qué era eso?
- Quién, es la palabra correcta, vámonos.
Mago Oscuro tomó mi mano y empezó a jalarme hacia la salida de la cueva, tiré mi mano y logre soltarme, Mago Oscuro me miro confundido y enojado.
- Es un vampiro.
- Si es un vampiro y nos vamos.
- ¡¡No!! - chille - Por que esta aquí.
- No lo sé - Dijo y me tomo la mano de nuevo.
- Estas mintiendo - Dije soltándome de nuevo.
- Eres - levanto la mano - desesperante.
- Planeas golpearme cada vez que te canses de mi - inquirí retándolo.
Mago Oscuro bajo la mano y me sujeto los brazos suavemente suspirando.
- Si, es un vampiro, un vampiro abandonado.
- No entiendo.
- Cuando un vampiro abraza a un humano transformándolo en un ser de la noche, debe hacerse cargo de su neófito hasta que este preparado para vivir solo en el mundo de los humanos, pero a veces los maestros no se hacen cargo se los humanos que abrazan, estos quedan a merced del mundo y muchas veces caen en desgracia, se alimentan de bestias y con el paso de los años se deforman.
- Como este vampiro que encontramos aquí.
- Si ahora vámonos.
- No! - Dije y entre a la cueva.
- A donde vas? - me siguió.
- Es un vampiro, vive en esta cueva y si es como dices, su maestro lo abandonó siendo neófito, no sabe lo que pasa con el y esta solo.
- ¡Y que harás? Te encargaras de el? Eres una neófita.
Me di la vuelta y me encontré con su cara.
- Si es necesario, si!
- No puedes...
- No me digas que no puedo - grité interrumpiéndolo - Soy la hija del Conde de la Noche, soy la Condesa de la Noche titulo que me pertenece por herencia, soy dueña de un palacete en Reino Desconocido y si deseas abandonarme por querer ayudar a los de nuestra raza, se a donde puedo ir y ni tu ni nadie puede negarme la partida o la entrada a mi residencia.
- Desde cuando te volviste atrevida?
- Nunca, nadie ni mi padre ni mi madre me levantaron la mano y tu lo hiciste.
- Eres mi esposa.
- Y eso no te da derecho de agredirme físicamente.
La conversación se volvía cada vez mas fuerte mientras yo caminaba buscando al ser vampiro que habíamos encontrado y mi esposo caminaba tras de mi intentando evitar que me haga daño o me pase algo.
Entonces me di cuenta que habíamos entrado tan profundo en aquella cueva que literalmente estaba perdida, cuando me resigne y creí que no encontraría al ser que vimos momentos antes escuche un sonido de algo arrastrándose, corrí hacia donde escuche el sonido y lo encontré.
- Nooo, nooo - dijo mientras se cubría el rostro encogiendose en la oscuridad.
- No te lastimare - dije tratando de calmarme y a él.
- Nooooo, nooooo
- Lamento mucho lo que pasó hace rato, yo no sabia lo que podía hacer dormida.
- Esposa - empezó Mago Oscuro - no creo que te entienda.
- En realidad quiero ayudarte - dije sin hacer caso a lo que mi esposo decía - puedes quedarte con nosotros.
*Sin respuesta*
- Nadie volverá a hacerte daño.
*Sin respuesta*
Me di la vuelta y mire a mi esposo avergonzada por mi fallido intento de ayudar a un .
- No me digas, nada...
- No diré nada - dijo el.
Salimos de la cueva y escuche alguien siguiéndonos, me detuve, quise darme la vuelta pero algo me lo impidió.
- Nos esta siguiendo - le dije a mi esposo.
- Lo hace.
Seguimos caminando hasta llegar a nuestra residencia donde nos recibió Gaia quien se acerco a mi nerviosa.
- Señora, hay algo que entro con ustedes.
- Alguien - murmure - Lo invite a venir.
Me di la vuelta y mire a mi acompañante, Mago Oscuro se quedo a mi lado observando lo que hacia.
- Primero te daremos un baño.
- nooo - Grito y empezó a correr desesperadamente.
- Esposo, ayúdame.
Mago Oscuro lo sujeto trayéndolo hacia mi.
- Gaia - Ordene - Que traigan la tina grande esa donde se bañan los esclavos calienten agua y llenen la tina traigan yerbas aromáticas para poder limpiar a mi invitado.
- Si señora.
Diciendo esto Gaia desapareció y volvió minutos después.
- Señora, ya esta lo que ordeno.
- Esposo - dije - No hay nadie mas fuerte como usted en esta casa, debe ayudarme.
- Lo haré, por esta vez - dijo el.
Casi a rastras y en contra de su voluntad llevamos al ser hacia una habitación que cerramos bien no sin antes indicarle a Gaia que se mantenga cerca por si algo se me ofrecía, mire al vampiro que mi esposo tenia dominado y procedí a quitarle la ropa, si es que se puede llamar ropa lo que llevaba puesto, pues eran unos harapos sucios y rotos los que traía encima, mire su cuerpo con detalle, estaba casi calvo, tenia una enorme joroba y una herida en el rostro que le deformaba la cara dándole un aspecto grotesco, no peleo conmigo cuando lo desvestí y lo vi mas tranquilo.
- Sabes hablar.
Sus ojos se encontraron con los mios mientras lavaba su cuerpo, las manos eran practicamente hueso y pellejo.
- Sabes decir tu nombre al menos?
- Cat - su voz era un gruñido en la habitación.
- Tu nombre es Cat?
- Cat - dijo nuevamente pero arrastraba la silaba como si quisiera decir algo mas pero se le dificultaba.
- Esposo - dije sin mirarlo mientras mis manos trabajaban - Crees que se quede así por siempre?
- No - respondió - lo mas probable es que bebió sangre de bestias y hasta su propia sangre.
- Por que haría eso?
- Sed - respondió - Si no sabes lo que te pasa puedes hacer lo que sea, probablemente se encontró con otros vampiros que fueron territoriales y lo atacaron y el despues dede ganar una pelea les bebió la sangre, pudo encontrarse con hombres lobo quienes por ser nuestros enemigos eternos lo atacaron, el gano y bebió su sangre y cuando no encontró nadie a quien morder, se mordió el mismo en un momento desesperado por la sed y se acostumbró a eso, deformandose con el paso de los siglos.
- Dijiste siglos?
- Esposa mía - dijo suspirando - Por ley natural, no podemos abrazar a un deforme, alguien que no tenga ojos, o que este mutilado.
- Por que? - pregunte curiosa.
- Nosotros, los vampiros, somos símbolos de belleza y seducción, buscamos en nuestros hijos y acompañantes a alguien hermoso para que nos acompañe y es probablemente lo que este hombre era, un ser hermoso.
- Todo se basa en eso...
- La deformación de un vampiro no es instantánea, ni de un día a otro, toma tiempo, el tuvo mucho tiempo.
- Termine - dije - Parece que a Cat le gusto su baño - en ese momento el sonrió grotescamente - Gaia!!
- Si señora - dijo desde afuera.
- necesito vestir a mi invitado, trae ropa... eh, trae la mas grande que encuentres.
- Si señora.
Ayude a Cat a salir de la tina y se quedo parado mirándome en silencio.
- Esposo - dije - Yo puedo sola desde ahora.
- No te dejare sola con él.
- Míralo, esta tranquilo.
- Me quedaré justo aquí.
- Pues me tendrás que acompañar mucho tiempo, necesito alimentarlo.
- Mandare a traer unas mujeres.
Mi esposo salio y entro. Trajo dos esclavas bajo efecto de hipnosis alegres quienes se acercaron a abrazar a Cat y empezaron a desnudarse y mostrar la piel.
Cat sonreía y las acariciaba jugando con ellas sin hacerles daño, no sabia exactamente que decir ante esa escena.
- Creo que no tiene hambre - Le dije a mi esposo.
- Nunca he visto a un vampiro que no desee beber la sangre de alguien.
A penas termino de decir la frase una enorme rata entro al cuarto por debajo de la puerta y Cat corrió mas rápido lo agarro, le arrancó la cabeza y se bebió la sangre, saboreándolo, me quede boca abierta sin saber que decir.
- Ya tenemos quien mantenga la casa libre de plagas - Dijo Mago Oscuro sarcástico.
Agarre a una de las mujeres y la mordí matándola y Cat se desespero, empezó a gritar «Noo, nooo» nuevamente.
- Eres un vampiro - le grité - no te alimentas de la sangre inferior de un ratón, te alimentas de humanos.
- Nooo - grito nuevamente - Nooo.
- Es inútil - dije molesta - No razona.
- Que rápido se te acaban las ganas de ayudar - Dijo Mago Oscuro.
- No me rendí - le respondí rápidamente - solo... me desespera.
- Puedes preguntarle al Conde Darkiel
- Que tiene que ver el en esto?
- Es un antiguo, seguro sabrá como solucionar esto de una forma práctica.
Cuando Gaia volvió, vestí lo mejor que pude a Cat y le encargué que mande a llamar al Conde Darkiel para conversar con el.
El conde Darkiel llegó la siguiente noche a penas se ocultó el sol, converse con el y le explique la situación llevándolo a ver a Cat.
- Ha bebido la sangre de su maestro - dijo sin dudarlo a penas lo vio - Quiso matar a su maestro bebiendo su sangre pero no logro matarlo y en castigo se deformo tomando ese aspecto.
- Como lo sabes - dije asustada.
- Porque es mi hermano - murmuró - el quiso matar a nuestro maestro porque el había matado a una mujer de quien se había enamorado y yo lo impedí, aun después de cuidar a mi maestro por años no pudo recuperarse, quedo postrado a una silla y me pidió que yo terminara lo que el empezó.
- Pero... Usted se ve bien.
- La diabelizacion es un acto de sacrificio, es tu maestro quien debe ofrecer su alma para ti y no puedes tomarla por tu cuenta, el no hizo la voluntad de nuestro maestro y tuvo su castigo.
- ¿Pero... mejorara?
- ¿De que se alimenta?
- Mi esposo le ofreció dos esclavas pero el prefirió alimentarse de un ratón que entro a la habitación.
- Entonces no sabe lo que es, es una bestia.
- ¿Que hago para ayudarlo?
- Lo que hagas, pequeña, no es de mi incumbencia, solo debo decir que sito se acerca a mis tierras lo mataré.
- No entiendo lo que me dice.
- Lo que digo, es que no puedo ofenderla matándolo en su casa donde el es huésped, pero siendo el mi hermano y merecedor de la mitad de mi fortuna, veras, no me gusta la competencia.
- Entiendo - murmure.
- No creo que vuelva a ser lo que era antes, pero ten por seguro que te entiende, ¿No es cierto? ¿Tcatalunyat?
- Que dijo?
- Que entiende todo lo que hablamos.
- Lo otro.
- Tcatalunyat.
- Si eso.
- Es su nombre, recuerdalo - suspirando - debo marcharme.
- Gracias por su visita.
- Debe saber que no volveré, por obvias razones.
- Entenderé si no somos invitados a su residencia.
- Ustedes son bienvenidos cuando deseen.
- Gracias.
- Pero no lleves a esa cosa cuando visiten mi residencia.
Diciendo esto, el Conde Darkiel se retiró y me quedé sola con Tcatalunyat.
- Yo averiguare una forma de que mejores - dije sonriendo dije pero con dudas en mi corazón, suspiro - ya verás.
*Sin respuesta*
Dama Oscura
Cuando el sol se ocultaba, mi cuerpo reaccionó de golpe ante algo que me perturbo y alteró mi pesado sueño, tenia en mi mano sujetado del cuello a un ser que no podía en palabras sencillas describir, en una descripción exacta era una figura humana, estoy segura que era humano o me lo parecía, estaba ahogándose con la presión que mi mano ejercía sobre su cuello y desperté a Mago Oscuro. El lo miró y me indicó que lo suelte, aquel ser se metió mas a la cueva a esconderse.
- ¿Qué era eso?
- Quién, es la palabra correcta, vámonos.
Mago Oscuro tomó mi mano y empezó a jalarme hacia la salida de la cueva, tiré mi mano y logre soltarme, Mago Oscuro me miro confundido y enojado.
- Es un vampiro.
- Si es un vampiro y nos vamos.
- ¡¡No!! - chille - Por que esta aquí.
- No lo sé - Dijo y me tomo la mano de nuevo.
- Estas mintiendo - Dije soltándome de nuevo.
- Eres - levanto la mano - desesperante.
- Planeas golpearme cada vez que te canses de mi - inquirí retándolo.
Mago Oscuro bajo la mano y me sujeto los brazos suavemente suspirando.
- Si, es un vampiro, un vampiro abandonado.
- No entiendo.
- Cuando un vampiro abraza a un humano transformándolo en un ser de la noche, debe hacerse cargo de su neófito hasta que este preparado para vivir solo en el mundo de los humanos, pero a veces los maestros no se hacen cargo se los humanos que abrazan, estos quedan a merced del mundo y muchas veces caen en desgracia, se alimentan de bestias y con el paso de los años se deforman.
- Como este vampiro que encontramos aquí.
- Si ahora vámonos.
- No! - Dije y entre a la cueva.
- A donde vas? - me siguió.
- Es un vampiro, vive en esta cueva y si es como dices, su maestro lo abandonó siendo neófito, no sabe lo que pasa con el y esta solo.
- ¡Y que harás? Te encargaras de el? Eres una neófita.
Me di la vuelta y me encontré con su cara.
- Si es necesario, si!
- No puedes...
- No me digas que no puedo - grité interrumpiéndolo - Soy la hija del Conde de la Noche, soy la Condesa de la Noche titulo que me pertenece por herencia, soy dueña de un palacete en Reino Desconocido y si deseas abandonarme por querer ayudar a los de nuestra raza, se a donde puedo ir y ni tu ni nadie puede negarme la partida o la entrada a mi residencia.
- Desde cuando te volviste atrevida?
- Nunca, nadie ni mi padre ni mi madre me levantaron la mano y tu lo hiciste.
- Eres mi esposa.
- Y eso no te da derecho de agredirme físicamente.
La conversación se volvía cada vez mas fuerte mientras yo caminaba buscando al ser vampiro que habíamos encontrado y mi esposo caminaba tras de mi intentando evitar que me haga daño o me pase algo.
Entonces me di cuenta que habíamos entrado tan profundo en aquella cueva que literalmente estaba perdida, cuando me resigne y creí que no encontraría al ser que vimos momentos antes escuche un sonido de algo arrastrándose, corrí hacia donde escuche el sonido y lo encontré.
- Nooo, nooo - dijo mientras se cubría el rostro encogiendose en la oscuridad.
- No te lastimare - dije tratando de calmarme y a él.
- Nooooo, nooooo
- Lamento mucho lo que pasó hace rato, yo no sabia lo que podía hacer dormida.
- Esposa - empezó Mago Oscuro - no creo que te entienda.
- En realidad quiero ayudarte - dije sin hacer caso a lo que mi esposo decía - puedes quedarte con nosotros.
*Sin respuesta*
- Nadie volverá a hacerte daño.
*Sin respuesta*
Me di la vuelta y mire a mi esposo avergonzada por mi fallido intento de ayudar a un .
- No me digas, nada...
- No diré nada - dijo el.
Salimos de la cueva y escuche alguien siguiéndonos, me detuve, quise darme la vuelta pero algo me lo impidió.
- Nos esta siguiendo - le dije a mi esposo.
- Lo hace.
Seguimos caminando hasta llegar a nuestra residencia donde nos recibió Gaia quien se acerco a mi nerviosa.
- Señora, hay algo que entro con ustedes.
- Alguien - murmure - Lo invite a venir.
Me di la vuelta y mire a mi acompañante, Mago Oscuro se quedo a mi lado observando lo que hacia.
- Primero te daremos un baño.
- nooo - Grito y empezó a correr desesperadamente.
- Esposo, ayúdame.
Mago Oscuro lo sujeto trayéndolo hacia mi.
- Gaia - Ordene - Que traigan la tina grande esa donde se bañan los esclavos calienten agua y llenen la tina traigan yerbas aromáticas para poder limpiar a mi invitado.
- Si señora.
Diciendo esto Gaia desapareció y volvió minutos después.
- Señora, ya esta lo que ordeno.
- Esposo - dije - No hay nadie mas fuerte como usted en esta casa, debe ayudarme.
- Lo haré, por esta vez - dijo el.
Casi a rastras y en contra de su voluntad llevamos al ser hacia una habitación que cerramos bien no sin antes indicarle a Gaia que se mantenga cerca por si algo se me ofrecía, mire al vampiro que mi esposo tenia dominado y procedí a quitarle la ropa, si es que se puede llamar ropa lo que llevaba puesto, pues eran unos harapos sucios y rotos los que traía encima, mire su cuerpo con detalle, estaba casi calvo, tenia una enorme joroba y una herida en el rostro que le deformaba la cara dándole un aspecto grotesco, no peleo conmigo cuando lo desvestí y lo vi mas tranquilo.
- Sabes hablar.
Sus ojos se encontraron con los mios mientras lavaba su cuerpo, las manos eran practicamente hueso y pellejo.
- Sabes decir tu nombre al menos?
- Cat - su voz era un gruñido en la habitación.
- Tu nombre es Cat?
- Cat - dijo nuevamente pero arrastraba la silaba como si quisiera decir algo mas pero se le dificultaba.
- Esposo - dije sin mirarlo mientras mis manos trabajaban - Crees que se quede así por siempre?
- No - respondió - lo mas probable es que bebió sangre de bestias y hasta su propia sangre.
- Por que haría eso?
- Sed - respondió - Si no sabes lo que te pasa puedes hacer lo que sea, probablemente se encontró con otros vampiros que fueron territoriales y lo atacaron y el despues dede ganar una pelea les bebió la sangre, pudo encontrarse con hombres lobo quienes por ser nuestros enemigos eternos lo atacaron, el gano y bebió su sangre y cuando no encontró nadie a quien morder, se mordió el mismo en un momento desesperado por la sed y se acostumbró a eso, deformandose con el paso de los siglos.
- Dijiste siglos?
- Esposa mía - dijo suspirando - Por ley natural, no podemos abrazar a un deforme, alguien que no tenga ojos, o que este mutilado.
- Por que? - pregunte curiosa.
- Nosotros, los vampiros, somos símbolos de belleza y seducción, buscamos en nuestros hijos y acompañantes a alguien hermoso para que nos acompañe y es probablemente lo que este hombre era, un ser hermoso.
- Todo se basa en eso...
- La deformación de un vampiro no es instantánea, ni de un día a otro, toma tiempo, el tuvo mucho tiempo.
- Termine - dije - Parece que a Cat le gusto su baño - en ese momento el sonrió grotescamente - Gaia!!
- Si señora - dijo desde afuera.
- necesito vestir a mi invitado, trae ropa... eh, trae la mas grande que encuentres.
- Si señora.
Ayude a Cat a salir de la tina y se quedo parado mirándome en silencio.
- Esposo - dije - Yo puedo sola desde ahora.
- No te dejare sola con él.
- Míralo, esta tranquilo.
- Me quedaré justo aquí.
- Pues me tendrás que acompañar mucho tiempo, necesito alimentarlo.
- Mandare a traer unas mujeres.
Mi esposo salio y entro. Trajo dos esclavas bajo efecto de hipnosis alegres quienes se acercaron a abrazar a Cat y empezaron a desnudarse y mostrar la piel.
Cat sonreía y las acariciaba jugando con ellas sin hacerles daño, no sabia exactamente que decir ante esa escena.
- Creo que no tiene hambre - Le dije a mi esposo.
- Nunca he visto a un vampiro que no desee beber la sangre de alguien.
A penas termino de decir la frase una enorme rata entro al cuarto por debajo de la puerta y Cat corrió mas rápido lo agarro, le arrancó la cabeza y se bebió la sangre, saboreándolo, me quede boca abierta sin saber que decir.
- Ya tenemos quien mantenga la casa libre de plagas - Dijo Mago Oscuro sarcástico.
Agarre a una de las mujeres y la mordí matándola y Cat se desespero, empezó a gritar «Noo, nooo» nuevamente.
- Eres un vampiro - le grité - no te alimentas de la sangre inferior de un ratón, te alimentas de humanos.
- Nooo - grito nuevamente - Nooo.
- Es inútil - dije molesta - No razona.
- Que rápido se te acaban las ganas de ayudar - Dijo Mago Oscuro.
- No me rendí - le respondí rápidamente - solo... me desespera.
- Puedes preguntarle al Conde Darkiel
- Que tiene que ver el en esto?
- Es un antiguo, seguro sabrá como solucionar esto de una forma práctica.
Cuando Gaia volvió, vestí lo mejor que pude a Cat y le encargué que mande a llamar al Conde Darkiel para conversar con el.
El conde Darkiel llegó la siguiente noche a penas se ocultó el sol, converse con el y le explique la situación llevándolo a ver a Cat.
- Ha bebido la sangre de su maestro - dijo sin dudarlo a penas lo vio - Quiso matar a su maestro bebiendo su sangre pero no logro matarlo y en castigo se deformo tomando ese aspecto.
- Como lo sabes - dije asustada.
- Porque es mi hermano - murmuró - el quiso matar a nuestro maestro porque el había matado a una mujer de quien se había enamorado y yo lo impedí, aun después de cuidar a mi maestro por años no pudo recuperarse, quedo postrado a una silla y me pidió que yo terminara lo que el empezó.
- Pero... Usted se ve bien.
- La diabelizacion es un acto de sacrificio, es tu maestro quien debe ofrecer su alma para ti y no puedes tomarla por tu cuenta, el no hizo la voluntad de nuestro maestro y tuvo su castigo.
- ¿Pero... mejorara?
- ¿De que se alimenta?
- Mi esposo le ofreció dos esclavas pero el prefirió alimentarse de un ratón que entro a la habitación.
- Entonces no sabe lo que es, es una bestia.
- ¿Que hago para ayudarlo?
- Lo que hagas, pequeña, no es de mi incumbencia, solo debo decir que sito se acerca a mis tierras lo mataré.
- No entiendo lo que me dice.
- Lo que digo, es que no puedo ofenderla matándolo en su casa donde el es huésped, pero siendo el mi hermano y merecedor de la mitad de mi fortuna, veras, no me gusta la competencia.
- Entiendo - murmure.
- No creo que vuelva a ser lo que era antes, pero ten por seguro que te entiende, ¿No es cierto? ¿Tcatalunyat?
- Que dijo?
- Que entiende todo lo que hablamos.
- Lo otro.
- Tcatalunyat.
- Si eso.
- Es su nombre, recuerdalo - suspirando - debo marcharme.
- Gracias por su visita.
- Debe saber que no volveré, por obvias razones.
- Entenderé si no somos invitados a su residencia.
- Ustedes son bienvenidos cuando deseen.
- Gracias.
- Pero no lleves a esa cosa cuando visiten mi residencia.
Diciendo esto, el Conde Darkiel se retiró y me quedé sola con Tcatalunyat.
- Yo averiguare una forma de que mejores - dije sonriendo dije pero con dudas en mi corazón, suspiro - ya verás.
*Sin respuesta*
Dama Oscura
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