lunes, 23 de julio de 2018

VIAJE AL REINO DE LA NOCHE: CAPITULO XVI

Buscame, mi caballero amado, atraviesa montes, bosques y cuevas buscando por mi, encuentrame, salva mi alma de la soledad, llevame a donde encuentre la felicidad.

 - No me caso - grite - si usted padre mio osas otorgar mi mano a ese humano inferior, yo me iré de la casa!! - diciendo esto, Raven azotó la puerta tras si y se encerró en su habitación, dejando a mi padre, el Conde Darkiel enfurecido por no permitirle cerrar el gran negocio que sería casarme con un Duque.
Encerrada en mi habitación, mi madre entro para conversar conmigo.
- No me digas que obedezca a mi padre - dije sin mirarla.
- Hija mía - murmuró - yo no soy capaz de imponerte un matrimonio que no es de tu agrado.
- Pero apoyas a mi padre en su decisión - gruñi.
- Es mi deber como su esposa.
- No lo acepto - dije molesta - yo no me casaré con ese joven.
- Tu padre te forzara a hacerlo hija.
- No podrá - dije - ya lo verás madre.
- Eres mi hija mas rebede - dijo mi madre entristecida - me gustaria que encuentres la felicidad al lado de un buen hombre asi como yo lo soy con tu padre.
- Me gustaria haber nacido en una familia menos acaudalada y mas libre.
Mi madre se fue de mi habitación dejándome sola con mis pensamientos, mirar por la ventana hacia el campo de verduras las mujeres trabajando para mantenerse, que hermosa vida, merezco esa libertad.
Mi padre aun en contra de mis deseos organizó mi fiesta de compromiso con el hijo mayor del Duque Trivie, aquella noche me escabulli por la puerta de servicio y corri a mi libertad. Los primeros dias fue dificil, en el pueblo mas cercano los humanos sabian quien era, no podia encontrar un lugar adecuado para descansar sin que el sol me alcance asi que escarbaba las tumbas para acostarme al lado de los muertos hasta que sea de noche, asi me moví por casi todo el país hasta perderme, no le decia a nadie mi nombre, cazaba muy poco para no ser descubierta y me quedaba apenas unos dias en cada ciudad para que no noten mi presencia. Los humanos al ver mi verdadera naturaleza huian despavoridos, empece a preguntarme si mi padre me buscaba, si mi madre pensaba en mi, si mis hermanas me extrañaban o era yo solo una extraña en el pasado, una mancha que pretendían borrar.
- ¿Ha visto usted a esta doncella?
Un humano estaba buscando a una mujer, si mi padre me estaría buscando yo volvería con el, quizá no, me escondí.
- Esta doncella se llama Raven, es importante que la encuentre pronto.
Por varias noches escuche a aquel humano buscarme, preguntaba por mi con un antiguo dibujo que habia quedado en mi residencia. Una noche después de buscarme sin exito, se dirigió al rio y se sentó a la orilla, me quede lejos para que no note mi presencia.
- Llevo meses buscando a Raven - dijo para si mismo - La señora Dama Oscura me encargó que vuelva con ella o no vuelva - estaba muy pensativo - espero que no sea agresiva...
Dama Oscura, quien era es mujer, no habia escuchado ese nombre en mi estancia en casa de mi padre, acaso será una hermana nueva...
Por varios días me dio vueltas la cabeza ese nombre Dama Oscura, pero no podia reconocerlo, entonces decidí que debia presentarme ante aquel humano. Me mantuve lejos de él, pero me acerque despacio para no asustarlo, en la calle vacía, el me miró y me reconoció, sujeto su espada sobre su empuñadura, respiró profundo, se acercó a mi, se cuadro y se paró derecho.
- Lo haces mal.
- Lo sé - dijo nervioso.
- No eres soldado, no eres un lord - dije.
- Soy un cazador - dijo sin mirarme.
- Escuche que me buscas - dije.
- Yo no - murmuro - La Condesa de la Noche, Dama Oscura, ella la busca.
- No conozco a esa señora.
- Tengo una carta - diciendo eso saco un sobre sellada. 

Mi desconocida amiga: 

Hace unos días estuve en la residencia de tus padres, hubo una fiesta en honor al cumpleaños de tu padre el Conde Darkiel, me entere de tu existencia y que habias huido. Me habria gustado tenr tu valor para huir, fui obligada a casarme con un mercader sin apellido ni honor quien por suerte mia murio nuestra noche de bodas ahogandose con el vino sobre nuestro lecho nupcia, años después me vi obligada a casarme nuevamente con Mago Oscuro quien es mi esposo hasta ahora, pero con quien no he podido tener una vida conyugal adecuada, me gustaría brindarte ayuda, asilo en mi vivienda, mi esposo no se negará, pese a que no tenemos una relación profunda, hemos sabido congeniar, tengo el deseo de formar un nido de vampiros en mi residencia, recibir a otros como tú y como yo, hacernoa fuertes y liberarnos de la opresión que las leyes de los hombres causan sobre nosotras, y obtener el lugar que nos corresponde por sangre y herencia, lugar que no tenemos derecho a obtener si no tenemos un esposo y es eso lo que deseo cambiar. Se que tu al igual que yo estás deseosa por ser libre, podemos hacerlo, pero no solas, lo lograremos juntas, haremos lo que sea necesario para lograrlo, espero recibir pronto noticias suyas y que sean en favor a mi propuesta, con el corazón en la mano. 

 Dama Oscura 
Condesa de la noche

- Esta mujer - dije - esta casada con ese desgraciado.
- Es esposa de Mago Oscuro.
- ¿Como es ella?
- Es muy joven - dijo - su esposo la trata con desdén pero ella tiene el corazón noble, aunque este enamorada y el la trate como inferior ha sabido obtener la lealtad de su mucama y ordenar la casa a su gusto.
- Debo ayudarla - dije - pero antes debo hacer otra cosa.
Escribí una carta y la selle con mi anillo.
- Dale esto a Dama Oscura y dile que acepto su propuesta - dije entregando la carta.
- Se me ordenó escoltarla.
- Yo te ordeno que te vayas o te mato.
El humano se fue corriendo mirándome de vez en cuando.
Pase noches viajando hacia el Castillo de mi padre, cuando llegué mi padre se encontraba organizando una fiesta.
- Hija - dijo al verme - haz vuelto.
- Permitiste que Mago Oscuro vuelva a casarse, padre.
- El trajo a su neófita de otra ciudad, no la conocía hasta que me la presentó.
 - Me invitó a vivir en su residencia.
- Que osadía - grito - Como se atreve esa mujer.
- Tu supiste que me fui y no te preocupó mas que el dinero que perdiste.
- Eres mi hija.
- En el momento que decidiste no buscarme, padre, deje de ser tu hija.
- No harás lo que quieras - grito.
- Hare lo que quiero, ire a casa de Dama Oscura y me asegurare que sobreviva a su esposo y tu no vas a impedirlo.
Sali del castillo de mi padre.
- Raven - grito - te traeré aquí y obedecer mis órdenes así deba castigarte.
- Ya veremos - dije sonriendo.
Me dirigi a la residencia de Mago Oscuro.

Memorias de Raven

Dama Oscura

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