- Me voy - dije saliendo del salon, Raven vino tras de mi.
- A donde vas? - dijo confundida por mi repentino cambio de actitud.
Levante la carta de Nocturnal.
- Tengo una pedida de mano que responder, un guapísimo lord esta lujuriosamente enamorado de mi (riendo a carcajadas) - di vuelta sobre mi y cai al piso de espaldas como piedra.
Raven corrio hacia mi.
- Que te pasa? Estas bien?
Yo me reia desenfrenadamente en el piso sin levantarme.
- Espera, no puede ser, tomaste una copa - levantando la voz - una pequeña copa de sangre avinagrada!! y estas como si... por todos los infiernos, embaucaste una taberna??
Empezo a alzarme sin exito.
- Levantate!!
Llamo a Cat.
- Ayudame!!
Cat se acerco a mi, me observo, me levanto sobre su sncha espalda y empezo a caminar hacia mi habitación, en ese momento momento entro Gilgam silbando y vio a Cat llevandome en su espalda y corrio hacia nosotros.
- Hey! - dijo Gilgam - puedo saber que pasa aqui?
- Dama Oscura tomo una copa, una copa nada mas - dijo molesta Raven - de vino y se puso como si hubiera bebido toda la noche.
- Oh vaya - dijo deteniendo a a Cat y levantandome en sus brazos - Yo la llevo a su habitación.
Horas despues desperte en la habitacion de Gilgam, el estaba echado a mi lado.
- Ay... mi cabeza - tenia un dolor aun mas intenso que la primera vez, me senté en la cama y Gilgam tomo mi brazo.
- No te levantes.
- Que haces? Tire su brazo y me levante.
- Que te pasa? - dijo el sentándose en su cama.
- Una mujer respetable como yo, no puede dormir en cama con un hombre que no es su esposo.
- Ah... eso - moviendo la cabeza y sonriendo - el dia que me transformaste no pensaste en eso - dijo el.
- Esa noche no cuenta - dije molesta.
- Oh, vamos - dijo acercandose a mi - no te pongas asi - me besa la mano.
- No! - chille - detente!
Gilgam me solto y se quedo parado delante de mi sin moverse.
- No me gusta que se tomen atribuciones que no deben - me limpié el vestido y me dirigi a lami puerta, mire a Gilgam que se habia quedado inmovil en su lugar.
- Te vas a quedar ahi? - frunciendo el ceño - muevete!
Gilgam me miro y camino hacia mi.
- Que me hiciste? - dijo sin comprender lo que le pasaba.
- Que te hice de que?
- Me dijiste que me detenga y mi cuerpo dejó de obedecerme por masmas que queria no podia moverme y cuando dijiste muévete, recién pude moverme.
- Soy tu maestra - dije - tu respondes a mi voluntad - sonreí - recuerda esto cuando quieras hacer cosas que me desagradan.
Sali de la habitación y me encontré con Gaia.
- Señora el sol esta a punto de salir, entre a la habitacion.
- Si, ire a mi habitación - murmure.
- Señora - me empujó de vuelta a la habitacion de Gilgam - Señora, los pasillos de esta casa se iluminaran en breve - la luz exterior empezó a iluminar el pasillo.
- Por que?
- El amo Mago Oscuro no solo vivia aqui, cuando sus enemigos entraban, los dejaba emarrocados en algun lugar de ese pasillo y la luz de la mañana lo alcanzaba matandolo.
- Por que no lo se hasta ahora?
- El amo mandaba a desollar a quienes deciamos más de lo que estabamos autorizados.
Me senté y Gilgam nos miraba intrigado.
- Eso incluia el destino de sus esposas?
- Si, señora.
- Bueno, cierra la puerta cuando te vayas Gaia - dije metiendome a la cama - dormiré aqui hoy.
Gilgam se metio a la cama conmigo.
- Y si intentas hacerme algo - murmure - te confinare en tu habitación toda la semana.
Gilgam se echó a mi lado y no me tocó.
Cuando desperte, Gilgam seguía echado a mi lado y yo lo abrazaba, me levante.
- Yo no te toque - dijo Gilgam apretando los labios.
- Esto no volvera a repetirse - dije molesta.
Sali de la habitación de Gilgam y me dirigi ala salón, Raven ya estaba levantada.
- Perdí mi carta - dije angustiada.
- No la perdiste - dijo Raven entregandomeme la carta - no vuelvas a embriagarte.
- Ire a la biblioteca - dije - que Cat me acompañe.
En la biblioteca sentada escribi una carta a Nocturnal invitandolo a conocernos, cerre la carta y la selle con el anillo de mi familia, se la di a un muchacho para que la entregue.
- Ven aca - le indique a Cat una silla cerca a mi mesa - me gustaria saber si tu maestro te sello al transformarte.
- Nooo - la voz de Cat se escuchaba mas suave que antes.
- Entonces, si el te daba una orden, era tu decision hacerla o no?
- Siii - roncaba mientras hablaba.
- Me gustaría saber si sabes decir otra cosa a demas de si o no.
- Siii
- Que cosa?
- Heee
- Eres imposible - desesperandome.
- Heeermoooosaaaa
- Dijiste hermosa?
- Siii - sonriendo.
- Vaja - sonreí - eres un tipo muy coqueto - le dije, el se rió.
Entro Gaia a la biblioteca.
- Debes llamar, antes de entrar - dije.
- El Conde Darkiel esta afuera del palacio y demanda que le entreguen a su hija.
- Por que esta afuera?
- Dice que no entrara aquí mientras... - miro a Tcatalunyat - pues...
- Si, si, entiendo - miré a Cat y sonreí - estamos muy cerca - le acaricie el rostro - ya veras.
Sali a la puerta el castillo y la reja principal estaba abierta, no salí, mire al Conde Darkiel sobre su caballo con 3 hombres que lo acompañaban. Gilgam vino a mi lado y le dije al oido exactamente lo que debia hacer.
Gaia vino acompañando a Raven.
- Señora Dama Oscura - Dijo el conde Darkiel - como acabo de comprobar mi hija Lady Raven se encuentra con usted.
- Si, esta aquí - dije sonriendo.
- Requiero que mi hija vuelva a casa conmigo, usted sera bien recompensada.
- Lo lamento mucho, Lord Darkiel, pero no esta en mi poder entregarle a su hija, pero usted puede venir por ella.
Lord Darkiel bajo de su caballo y sus hombres bajaron con él.
- Sus soldados no estan invitados a mi residencia - dijo Gaia y en ese momento los soldados del Conde Darkiel salieron disparados al exterior de mi castillo quedando Lord Darkiel sólo dentro con nosotros.
- Sabes lo interesante del mundo de los humanos - dije, en ese momento Gilgam salto tras Lord Darkiel y uno de los esclavos le puso unos grilletes en las manos y cuello - me pase las ultimas semanas leyendo y aprendiendo sobre nosotros y sabes que descubrí.
- Esto es una afrenta - grito - Soldados!!
- No pueden entrar - murmure - puse este castillo a nombre de Gaia mi esclava quien por cierto es humana y sabes que? Los vampiros no pueden entrar sin invitación a la casa de un humano.
El conde Darkiel gritaba mientras yo hablaba.
- Nadie puede entrar o salir de aqui sin la autorización de mi esclava Gaia, todoa los humanos seran la cena de mis invitados y los vampiros, pues... no pueden entrar.
- Padre - dijo Raven - No queria que las cosas termine asi.
- Eres una ingrata - vocifero.
- Te dije muchas veces que no quiero casarme pero solo te interesallamas aumentar tu fortuna.
- Pagaran muy caro por esto - gritó.
- Bueno - dije - se acabó la charla - sonrei - Verá Conde Darkiel, su hija y yo tenemos unos planes muy interesantes para esta ciudad y usted es... como decirlo... una pieza que debemos desaparecer, ve esa ventana alla arriba? Cuando el sol salga esta parte del castillo se iluminara totalmente.
- Y moriré - dijo el conde Darkiel - yo ayude a tu difunto esposo a diseñar este castillo lleno de trampas y escondites.
- Que bueno entonces sabra que estas argollas no lo soltaran.
- Porque son de plata - dijo el - mezclado con bronce y otros metaleq fuertes.
- Muy bien - dije - es usted un hombre muy inteligente.
Cat se acercó a nosotros.
- Pero usted puede darle su sangre a su hermano.
- sobre mi cadaver!! - gritó.
- Lamento que tenga una muerte tan dolorosa - dije suspirando.
Lo dejamos ahi en el pasillo, cerramos las puertas y nos fuimos a nuestras habitaciones. Gaia me acompañaba.
- Le encargaste a los esclavos las modificaciones que especifique?
- Si señora, lo hicieron esta mañana.
- Perfecto.
Me meti a mi sarcófago.
- Gaia - dije.
- Si señora?
- Quiero cambiar de habitación.
- Como usted diga - dijo ella cerrando mi sarcofago.
Los gritos y alaridos se escucharon por toda la casa, nadie atendió.
Dama Oscura
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